RELEVAMIENTO DE PESCA

Diego Giggi y una arco iris pescada en el playón de arena.
Por Diego Giggi.
Visité hace pocos días el imponente lago Strobel, al sur de Santa Cruz, que se caracteriza por contar con los arco iris más grandes del planeta, donde concurren en temporada muchos pescadores de mosca de distintas latitudes. El gran escenario aparece tras recorrer unos 2.200 kilómetros, llegando por la Ruta Nº 40, donde accedemos a la estancia Pecho Blanco.
Son más de 30 kilómetros de camino con cornisas y ripio. Cruzar el serpenteante Río Chico es una experiencia única, pocas veces vivida, donde la naturaleza y la pesca no alcanzan para describir la magnitud que entrega este lugar tan imponente de la Patagonia.
En lo que fue la pesca, lo hicimos por la derecha del Lodge Jurassic Lake donde nos alojamos en esta estadía, un playón muy interesante de arena con un veril pronunciado, que al caer las líneas al agua derivaban rápidamente, los piques no pararon en las intensas jornadas que realizamos, es muy raro que el que visite este lago se quede sin pescar.
Piques, corridas, saltos, mucha fuerza, vigor y los portes más grandes que se puedan imaginar, con notables tamaños, con promedios de los 3 a 7 kilos.
Pescamos arco iris gordas, con mucha alimentación y la devolución al agua (se pesca con devolución obligatoria).
Logramos pescar más de 100 truchas, esto habla a las claras de la gran población de peces que cuenta este pesquero.
Tiene tres lugares habilitados a la pesca, que cuidan la preservación de la pesca y fomentan el turismo pesquero nacional e internacional.
La vía de acceso la realizamos en camioneta 4x4, es imposible llegar en vehículos sin tracción en las 4 ruedas.
En la pesca, mis compañeros utilizaron cañas Nº 8, es la medida justa, líneas sinking - tip, que trabajaron muy bien, tanto en el lanzamiento, ya que los vientos en esta región superan los 40 kilómetros habitualmente y son líneas rápidas que trabajan muy bien.
Hacia el final del playón de arena, es un veril muy pronunciado, ingresando en el lago al integrante más joven de la excursión, costeando hacia la derecha del lago clavó un ejemplar que trajo dinamita a la pelea que entregó y que coronó en una mágica foto, después de la alegría vivida entre hijo y padre pescando esta soberbia trucha en este sector del lago.
Las moscas que utilizamos correspondieron a streamers, las clásicas wolly wager, wolly worn, Rabit y Beach creek, en colores verde oliva, marrón, negra, amarilla, con refractantes.
En uno de los días, recuerdo haber tenido ocho piques seguidos, sacar una y devolverla, tirar y picar, haciendo de la jornada una fiesta de piques y capturas que las fotos muestran lo vivido.
Como caña utilicé Nº 6, con línea simking, es vital el wader y buen abrigo con camperas de pesca, es difícil describir el relevamiento que vivimos con la magnitud que nos dejó este destino que está poblado con las más grandes truchas arco iris, únicas, no hay presión de pesca. Los piques son continuos, el lago es místico con un celeste profundo, un desafío para volver algún día, que nos llenó de alegría a mí y a mis compañeros.
Lago Strobel es un paraíso pesquero que tiene Santa Cruz, tan especial, salvaje, donde habitan las truchas que jamás hayamos soñado.
Mi agradecimiento al grupo de pesca que permitió este viaje: a Paulo Milia, Agustín Milia y Federico Dieterli, todos de Sierras Bayas.

Agustín Milia y su trucha arco iris.

Federico Dieterli, Diego Giggi, Agustín Milia y Paulo Milia, en el alojamiento.

Pablo Milia con una trucha arco iris de importante tamaño.