Con 27 años de vida comercial en Azul, este lunes inaugurará su local propio, el cual fue refaccionado especialmente, en la esquina de 9 de Julio y Arenales.
El nuevo local de la casa consignataria es esta casona antigua que fue especialmente refaccionada.
EL DATO:
La casa consignataria funcionará a partir del lunes en 9 de Julio y Arenales, con las mismas líneas rotativas 02281-424500.
Luego de más de 27 años de actividad comercial en la Avenida Mitre 575, a partir de hoy, Néstor I. Goenaga comenzará a atender en la esquina de 9 de Julio y Arenales.
Se trata de una casa antigua que fue especialmente refaccionada por la empresa consignataria para iniciar una nueva etapa con local propio.
El interés por la independencia y la prosperidad, hicieron que en el año 1991,
Néstor Ignacio Goenaga, fundador de la firma, iniciara este emprendimiento y se decidiera a fundar la empresa consignataria que hoy lleva su nombre y está integrada por familiares y amigos.
Luis Domingo Goenaga,
Andrés Aristegui,
Juan Ignacio Goenaga,
Juan Iturralde y
Héctor Horacio Soto, son los socios de la firma y quienes siguieron los pasos de su fundador.
Y mantuvieron el objetivo fundacional que fue y sigue siendo contribuir al desarrollo económico del sector ganadero agropecuario, principalmente de Azul, aunque en la actualidad sea una empresa consignataria reconocida en el ámbito nacional.
La seriedad, la honestidad y el esfuerzo constante a través de los años, han hecho que hoy sea una empresa próspera que genera fuentes laborales en Azul en forma directa e indirecta, y que ahora cuenta con casa propia en una tradicional esquina local como es la de 9 de Julio y Arenales.
Una empresa dedicada a la invernada y cría, remates, cabaña, ventas directas a frigorífico, compra y venta de campos y recientemente incorporaron la presencia en el mercado de Liniers como así también los remates televisados.
Además de la casa central en Azul, cuenta con representantes en localidades de la zona.
Luis Goenaga, presidente de la firma, expresó a EL TIEMPO que poseen sentimientos encontrados. Por un lado, mucha alegría, emoción y satisfacción por esta inauguración, pero, al mismo tiempo, nostalgia por el lugar que dejan en la Avenida Mitre y en el que estuvieron casi 28 años.
El local que están dejando era alquilado y por eso hizo una especial agradecimiento a la familia de Luis María Dall`Aglio por todos estos años y por la
“paciencia que nos tuvieron a nosotros como inquilinos”.
También agradeció a los productores, clientes y amigos que siempre confían en la empresa y los empleados por su colaboración durante todos estos años. Tener un lugar propio era un sueño a cumplir por parte de los integrantes de la firma, sueño que ahora se hizo realidad.

Las nuevas instalaciones ayer en plena mudanza.