22 de junio de 2015
Gustavo Granda y Ángel Raúl Gómez son dos de los dieciséis obreros que fueron alcanzados por la medida empresarial. Los echaron debiéndoles tres meses de sueldo y, pasado más de medio año de aquella decisión, no percibieron un centavo de lo que les corresponde en concepto de indemnización. En compañía de la secretaria general adjunta y el abogado de la Asociación Empleados de Comercio del Azul, los damnificados revelaron que la firma se niega a reconocerles la indemnización total. Esperan que la justicia acelere los pasos procesales.
[gallery ids="75261,75260,75259,75265,75268"]
Dos representantes de los dieciséis trabajadores de Cerealera Azul S.A. que fueron despedidos en el mes de noviembre próximo pasado, se presentaron en la redacción de este diario para denunciar públicamente que, a la fecha, no han percibido un centavo de sueldos adeudados ni de la indemnización que legalmente les corresponde. Además, en compañía de la secretaria general adjunta y el abogado de la Asociación Empleados de Comercio del Azul sostuvieron que la firma, alegando imposibilidades financieras, pretende reconocerles la mitad de la indemnización que, según ellos, tiene que ser abonada al 100%.
El reclamo fue expuesto por Gustavo Granda, despedido luego de casi 19 años de servicio y de haber estado a cargo de una fábrica de alimentos balanceados; y Gómez Ángel Raúl, a quien dejaron “en la calle” tras haber prestado 35 años de servicio a la cerealera con sede en la Avenida Piazza, a metros del paso a nivel.
“Yo quiero que esto salga a la luz porque no puede ser que han pasado ocho o nueve meses. Nos negaron 1.000 pesos para pasar las fiestas”, dijo Granda, quien es padre y sostén de familia, con siete hijos a cargo.
El denunciante señaló que los telegramas de despido llegaron a quince de los dieciséis compañeros, porque uno, que es de Chillar, no se encontraba legalmente bajo relación de dependencia sino “en negro”. “Esto lo hicieron justo algunos días antes de la feria judicial del mes de enero”, acotó.
Sin aviso ni señales previas
Granda afirmó que, previo a la recepción del telegrama, no tuvieron avisos ni señales de parte de la patronal que permitiera sospechar que pudiera sobrevenir un final como el que se dio. “A mi cuando me llamaron fue para decirme que me iba a llegar el telegrama de despido. Un despido que fue por el artículo 247 (indemnización reducida, de medio mes de sueldo por año de servicio), invocando razones de fuerza mayor. Por ley, a nosotros nos corresponde el 245”, advirtió, en coincidencia con lo señalado por el doctor Juan José Bogliolo, patrocinante legal de la AECA y presente en la entrevista con EL TIEMPO.
Granda advirtió que, más allá de la indemnización pendiente, no pudieron percibir los tres meses de salario y medio aguinaldo que la firma les quedó adeudando del año 2014. “Estábamos trabajando gratis y decían que teníamos que mentirles a los clientes. Yo no me alcancé a tomar vacaciones y nos echaron como si fuéramos unos perros”, expresó y lamentó que, por obra de los titulares de la cerealera, hayan tenido un fin de año con poco para brindar. “Nosotros queremos agradecerle al Sindicato (de Empleados de Comercio) que nos dio para pasar las fiestas porque, gracias a ellos, pasamos unas fiestas medianamente bien”, indicó.
Granda comentó que la empresa local no sólo sigue trabajando con normalidad sino que, los empleados que forman parte hoy del staff, cobran sus salarios y medio aguinaldo en tiempo y en forma, con lo cual está impedida de alegar –como pretende, según se expuso en la nota- razones de fuerza mayor para pagar lo que les corresponde a los empleados despedidos.
“Yo tuve que vender el auto para poder pagar las cuentas, pero no es así. Le brindé un servicio de 19 años a ellos, pienso que no fui mal empleado porque me ‘bancaron’ tanto tiempo, y que me hayan echado de la manera que lo hicieron…yo lo que quiero es que se cumplan nuestros derechos, los derechos del trabajador. Ellos tienen, por lo visto, el derecho de contratar más gente, de comprar camiones, de vivir bien y a nosotros, que nos parta un rayo”, se quejó y se mostró reconfortado por el hecho de no haberse cruzado con sus ex patrones en la vía pública, atento a que no sabría cómo reaccionar. “No quiero cruzármelos tampoco…tengo siete hijos; mi señora tiene sólo una pensión de madre y siempre dependió de mí; yo toda la vida laburé y acostumbrado a vivir medianamente bien y, de repente, nos quedamos con nada”, advirtió.
El obrero desempleado se esperanzó con que, la justicia laboral local actúe con mayor celeridad, y “se ponga del lado de los trabajadores”. “Hay empleados despedidos que han pasado por momentos difíciles desde lo psicológico y uno tuvo que dejar la heladera en concepto de pago de alquiler porque no tenía la plata”, concluyó.
Socios sólo en las pérdidas
En su carácter de patrocinante legal de los trabajadores por su condición de afiliados a la AECA, el doctor Bogliolo dijo que la pretensión de la empresa en conflicto, atento a la jurisprudencia que hay en el ámbito local, carece de toda posibilidades de prosperar. Además, el letrado recalcó que los empleados no han sido parte del reparto de divisas en los momentos de “jolgorio”, con lo cual mal pueden ser damnificados ante un supuesto déficit financiero.
“Ellos respondieron y contestaron la demanda, insistiendo de que han tenido problemas de que se les quemó no sé qué cosa en Chillar y de que eso los afectó. Lo real es que la cerealera cumple con recibir el cereal de los clientes, cobrar por el depósito o secado, y después venderlo. Por otra parte, en época de ‘jolgorio’ los empleados no participaban de las ganancias. Ahora, pretender hacerlos participar de las pérdidas por el artículo 247, es una actitud insostenible”, dijo y agregó: “La doctrina del excelentísimo tribunal de Trabajo de Azul, en los casos que se han conocido (Azcona, Piazza, Sudamtex) siempre se ha determinado que el 245 es el que corresponde. Estamos tranquilos pero igualmente nos obligan a ir al juicio al denunciar en el expediente de concurso a cobrar por los obreros en concepto de indemnización”.
Bogliolo aclaró que nunca habían tenido problemas originados en esta firma pero que la presunción es que, desde hace algún tiempo, los inconvenientes que afronta la empresa son al por mayor.
“Hemos tenido noticias de un señor Louge que pidió la quiebra y dos o tres mes más que andan en esa actividad”, dijo y explicó por qué razón está demorado el cobro de la indemnización de los despedidos.
“La empresa (representada por el abogado Marcelo Aulicino) impugnó a la contadora, mujer del abogado Bruno Santi (habría representado a clientes en conflicto con la firma), que salió como síndico y como consecuencia de ello se trabaron los juicios laborales y el concurso. Los únicos perjudicados de todo esto son los trabajadores que fueron despedidos. Vamos a suponer que el juez, que es el doctor Bionda, convalida la impugnación. Es como que la contadora va a apelar y, si ganara la otra parte, también va a apelar. Eso va a ir a la Cámara, donde va a estar tres, cuatro o cinco meses…”, señaló el abogado.
El profesional del Derecho lamentó que Cerealera Azul S.A. no haya hecho efectivo, cuanto menos, el pago de los salarios adeudados a los ex empleados y rechazó las argumentaciones que la firma esgrime para no pagar el 100% de lo que corresponde cobrar a los obreros.
“Para que haya una circunstancia de fuerza mayor tiene que ser algo ajeno a la empresa; como que el Estado, el soberano, te prohíba exportaciones. Esto es algo interno por impericia comercial o impericia monetaria. El concurso no les impide seguir trabajando, pero hay un grupo que sigue cobrando bien y no se les paga a los despedidos, que la empresa quiere que se presente en el concurso y que se arreglen en el concurso. Los únicos perjudicados son ellos; los demás están todos bien”, espetó Bogliolo y adelantó que están a la espera de ser recibidos en audiencia por el juzgado a cargo del concurso.
Presentaciones formales Adriana Paván, secretaria general adjunta de la AECA, recordó que desde el mismo momento que tuvieron noticias del despido de los trabajadores de la cerealera, iniciaron desde el gremio mercantil las tramitaciones de rigor para llegar a una solución.
“Hemos presentado todo ante el Ministerio de Trabajo. Todo comenzó el 27 de noviembre cuando se recibieron los telegramas y empezamos a pedir audiencias. Sánchez (titular de Cerealera Azul S.A.) no se presentó y lo único que pedían ellos (los trabajadores despedidos, más allá de lo injusto que pueda ser la decisión patronal) era la indemnización por el total, y que aunque sea salieran los pagos que les estaban debiendo en concepto de sueldos adeudados. Nos llama la atención porque nunca tuvieron problemas con esta empresa y siempre se pagaron los salarios según convenio de cerealeros”, señaló.
EL DATO
Gómez Ángel Raúl es un hombre de pocas palabras. En realidad no hizo falta que hablara mucho, pues su rostro lo decía todo: una angustia a flor de piel y una desilusión por el accionar de los actuales patrones de esta empresa a la que le dio más de tres décadas de su vida, lo dejaran con las manos vacías. “Esto fue sorpresivo…yo estoy haciendo changas de albañil, no tengo otra”, afirmó.
“EN CESACIÓN DE PAGOS”
Una carta documento enviada por Cerealera Azul S.A. al señor Ángel Gómez, el 27 de noviembre de 2014, refiere textualmente: “Me dirijo a Ud., en mi carácter de apoderado de Cerealera Azul S.A, a fin de comunicarle que por cuestiones de fuerza mayor, de las previstas en el artículo 247 de la L.C.T (N de la R: Ley de Contrato de Trabajo), se ha resuelto prescindir de sus servicios a partir del día 28 de noviembre de 2014. Le comunico que hallándose la empresa en cesación de pagos, actualmente resulta imposible asumir las obligaciones indemnizatorias, razón por la cual le solicitaremos que oportunamente se sirva presentar la verificación ante el juez del Concurso Preventivo que corresponda, concurso que tramitará ante los Juzgados en lo Civil y Comercial de Azul. Se encuentra a su disposición el Certificado de Trabajo, el cual podrá ser retirado de la sede de la Administración. Saludo a Ud. muy atte”.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026