7 de octubre de 2013
Mirando las estadísticas la educación en la Argentina cada día esta a nivel mundial más baja. Ello sucede por muchos motivos. Uno de ellos es que los establecimientos secundarios en vez de ser de formación son de contención. Y si no hay disciplina, orden, respeto, no puede haber excelente educación. Los alumnos se sienten impunes y con derechos de todo tipo ignorando sus deberes.
No es casual que se quiso incendiar la Escuela Medía Nº 1 Pedro Burgos, que se incendió la Escuela nº 17, que en aulas de establecimientos secundarios de esta ciudad se prendan fuego papeles, que pueden generar que se incendien bancos. Y si no se los combate a tiempo es posible que toda el aula se viera afectada. Tampoco es casual que se tomen colegios, se insulte y se agreda físicamente a profesores, docentes y personal del establecimiento escolar, se profane una iglesia, etcétera.
Todo eso sucede porque existe impunidad. El alumno al ver que al otro no le hacen nada, se potencia y quiere superarlo al compañero, total no pasa nada. El profesor no puede dar clases, porque los alumnos juegan a las cartas en el salón. Y así suceden muchas cosas más.
Los directivos, en vez de apoyar a los profesores, los obliga a mirar para otro lado, pues el alumno tiene razón de incendiar el aula, y agredir a los docentes. No tienen el carácter suficiente para hacerse valer en el colegio. Y por miedo de no hacer lo que dice la inspectora, que los sancione o intervenga el establecimiento, mansamente acatan.
La enseñanza tiene falencias en todos los aspectos. Desde la Dirección General de Escuelas que dictan resoluciones donde es obligatorio el secundario, sin importar que un chico de 17 años que ingresó al secundario hace 4 o 5 años, esté en primer año. Que asistan cuando tienen ganas. Los inspectores que desde su despacho ordenan a los directores, y quieren ser más proteccionistas que sus superiores. Y cuando se puede producir un escándalo público hacen lo imposible por tapar todo.
Y ni hablar de los padres. Unos dicen que no los molesten cuando llaman de la escuela o va la asistente social. Otros salen en defensa de su hijo, sabiendo que éste ingresó al colegio con una faca y trató de lastimar a otro compañero. Para ellos el chico es un santo y los docentes son unos autoritarios injustos.
Con este panorama ¿Cómo puede existir en el país una educación con un nivel aceptable?. Para que ello suceda hay que comenzar como era antes, las 25 amonestaciones y a la calle. Si se supera el número de faltas el alumno queda libre. Y si es una cosa muy grave el sumario interno y la expulsión directa.
El alumno que repite tiene que ir a otro colegio, salvo que exista una causa muy justificada como ser una enfermedad.
Los directivos tienen que ser exigentes para que exista orden y respeto en todos los niveles. Así se logrará una disciplina para que los profesores puedan dictar clases. También los directivos tienen que pensar que llegaron a ese puesto y asumieron una responsabilidad. Y a pesar de que les sugieran los superiores, inspectores, tienen que proceder con carácter y autoridad suficiente para que la educación sea formativa e instructiva.
Si eso no se logra pobre la educación en nuestro país porque la mayoría de los alumnos no van a ser formados como corresponde y es probable que fracasen en la vida cuando sean mayores. Y con gente así pobre país.
Así lo indicó la decana de la Facultad de Agronomía de la UNICEN Azul, Liliana Monterroso, cuando habló con este medio acerca de la actividad que se realizará el próximo miércoles en la Chacra Experimental que está ubicada en kilómetro 304,5 de la Ruta 3.
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026