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El piloto Sebastián Fulquet consiguió la plusmarca nacional de mejor velocidad promedio en un recorrido de 750 km de vuelo a vela. El registro lo obtuvo en Brasil. La marca ostenta 116km/h y es la primera que consigue el volovelismo azuleño en su historia.
VUELA A VELA
El volovelismo de Azul tiene su primer récord argentino
Sebastián Fulquet consiguió la plusmarca de máxima velocidad promedio en un vuelo de 750 kilómetros de recorrido. El piloto surgido de la escuela de Asociación Aeronáutica de Azul logró ese registro a principio de octubre en Brasil y en estos días fue confirmada por la Federación Argentina de Vuelo a Vela. La marca quedó en 116 km/h, superando por 8 kilómetros a su compañero (y también azuleño) Carlos Iucci, quien lo había logrado un día antes en el mismo lugar. El Vuelo de Vela de Azul podrá decir, desde ahora, que tiene un récord argentino. Dos pilotos egresados de la escuela de la Asociación Aeronáutica de Azul se debatieron la marca nacional de la mejor velocidad promedio para un vuelo de 750 kilómetros de distancia. Decimos que se debatieron porque Carlos Iucci fue el primero en conseguir ese registro; y al día siguiente, Sebastián Fulquet pulverizó la marca de su compañero de excursión y se quedó como titular de la mejor marca del país.
Ambos pilotos, más el olavarriense Martín Barcelona, viajaron a Brasil en busca de ser los primeros azuleños en registrar en su planilla personal haber realizado la travesía de volar 750 kilómetros en un planeador.
EL TIEMPO convocó a Sebastián Fulquet para conocer todo lo que vivió en esta experiencia, y en la misma demostró toda la pasión que tiene por volar. Ante quién le pregunta, que no sabe nada de eso, Fulquet intentó, y por momentos logró, transmitir en palabras todo lo que siente cada vez que se sube a un planeador y de esta manera hizo que la charla se vuelva entretenida y emocionante para mí, quién nada sabe de volar.
En casi una hora de charla o podría decirse casi monólogo, el piloto remarcó que
“nuestro reto era volar esa distancia no conseguir un récord”, y para minimizar el logró agregó que
“lo único que hice fue sentarme en el planeador y volar, porque me dejaron todo listo”, soñando con el futuro añadió que
“la idea es si podemos intentar los 1000 kilómetros en Brasil o si lo hacemos en Argentina, en la Cordillera”, pero anticipa
“ahí no estamos preparados para hacerlo, tenemos que aprender nuevas técnicas de vuelo”.– ¿Cómo nació la idea de realizar este vuelo de 750 km?– Surgió luego de haber realizado un vuelo –junto a Carlos Tártara- de 500 kilómetros, empezamos a ponernos nuevos objetivos. La Federación Aeronáutica Internacional va entregando reconocimiento a los pilotos que van logrando determinadas metas y nosotros habíamos conseguido el diamante por hacer 500 Km. que era el logro mayor que teníamos los pilotos de Azul hasta ese momento.
En esas charlas de asado y camaradería y con algunos vinos (risas) que se dan en todos los clubes y ahí se empezó hablar de poder realizar un vuelo de 750 Km. Nunca supusimos que iba a ser un récord nuestro reto era volar esa distancia.
Ahora, se dio que con los 750 kilómetros se dio lo del récord y es la primera vez que desde Azul conseguimos un récord Argentina de Vuelo Vela, aunque en realidad fueron dos récords en la misma prueba, porque yo superé al que consiguió Carlos Iucci, el día anterior.
– ¿Cómo fueron los preparativos de este vuelo? – Carlos (por Iucci) que es azuleño que está radicado en Brandsen empezamos a hablar de hacerlo y de elegir lugares y ver donde podíamos realizar este vuelo. Una de las ideas era hacerlo a fines de noviembre y principio de diciembre ir a Torquinst, salir de ahí hacía La Pampa y para poder realizar un vuelo así el clima tiene que ser ideal y acompañar.
Pero apareció un amigo de Brasil, Guilherme con quién nos conocimos en distintos campeonatos, y nos dijo que donde él esta iniciando un centro de Vuelo a Vela, “
el clima acá es ideal para volar, que es le mejor de Sudamérica”.
El lugar donde fuimos es Luis Eduardo Magallanes, se encuentra a 500 kilómetros al norte de Brasilia. Está en el estado de Bahía, pero estaba lejos de las playa nosotros estábamos a 1200 kilómetros del agua. Ese lugar está cerca del Ecuador y sería donde está ubicado en el desmonte del Mato Grosso.
– ¿Porque es tan buena zona para volar?– La zona es muy buena porque es una llanura donde tenes seis meses de lluvia y en los otros seis meses tenes una sequía infernal. Cuando llueve se siembre soja y algodón y eso cuando se levanta la cosecha para nosotros es todo pista y te da la tranquilidad de que no encuentres condiciones para volar tengas lugar donde aterrizar, aunque después tengas que pasar la noche en el planeador, porque las distancias que nos movemos en esos lugares son muy largas, por momentos podemos estar a 300 kilómetros del lugar de donde despegaste.
Hubo una planificación previa de este vuelo por si llegaba a pasar algo, porque casi siempre las condiciones de volar bajan al atardecer y por eso teníamos que estar preparados, por si pasaba algo, para pasar la noche donde nos toque aterrizar. Todos los días salíamos con víveres, con agua extra, una frazada por cualquier cosa.
El vuelo y el récord -
– ¿Cuándo viajaron para realizar el vuelo?– Nosotros fuimos a principio de octubre que era el final de esos seis meses sin lluvia. Una sequía infernal, tierra volaba por todos lados y las condiciones para volar son extraordinarias, las mejores que volé en toda mi vida.
El tema era lograr este vuelo de 750 kilómetros y lo tenes que realizar dentro de unas reglas para después poder demostrar que lo hiciste. La Federación Aeronáutica Internacional te exige que sea en triangulo o un recorrido de ida y vuelta. Si es un triangulo tiene que tener cierta proporcionalidad cada una de las piernas.
Además estás obligado a partir de una altura determinada y eso hace que nivela a todos los pilotos que quieren intentar el mismo vuelo y el punto de donde salís tiene que ser el mismo de donde llegas. Además, en cada uno de los puntos de este triangulo tiene que quedar registrado con un elemento que tiene que estar homologado por la Federación Aeronáutica Internacional. No solo es solo hacerlo sino que hay que demostrarlo que lo hiciste.
– ¿Cómo fue la preparación del vuelo? – Estuvimos diez días volando para conocer la región y es una zona muy favorable al vuelo a vela. Un día íbamos al Sur para ver como era ese lugar a la mañana; al otro volábamos al Norte para ver las condiciones. Lo único que teníamos seguro era que siempre volvíamos de una localidad que queda a 80 kilómetros porque sabíamos por estadística que hace 8 años que no llovía. Sabíamos que en lugar era donde íbamos a virar con la última térmica que nos iba a permitir llegar. Porque en esa zona se hace de noche muy temprano porque está muy cerca del ecuador.
Al vuelo lo habíamos diseñado dos o tres días antes de volvernos. Salíamos hacía el Norte, después volábamos por un quebrada porque esa región es una llanura con pequeños desniveles –esta variaciones ayudan porque desprenden térmicas- y utilizamos esa sector para volar durante gran parte del día y después íbamos a esa ciudad que no llueve, que era la última térmica que teníamos que encontrar.
El día anterior “Carlitos” cerró su vuelo siendo el primer piloto azuleño en hacerlo y cuando volvimos a Argentina, no enteramos acá que había sido récord. Él mismo me insiste en que lo intente
“vamos Seba que lo tenes que realizar” y para hacerlo me cedió su planeador que tenía 25 metros de ala, que para realizar largas distancias es mejor, y la verdad que cuando llegue para volar mi amigo brasilero, “Gugui” (por Guilherme) me había dejado el planador de maravilla, toda la parte de computadora marcado y declarado, la verdad todos unos unos grosos.
– ¿Cómo fue ese día?
Nosotros el vuelo lo hicimos el 8 de octubre. Me levante a las 8 de la mañana y señalé que vuelo iba a realizar. Cuando parecía que las condiciones estaban dadas me remolcaron y estuvo en el lugar un rato tratando de llegar a los 1000 metros que altura, que es lo que te pide el reglamento la Federación.
Lo único que hice fue sentarme en el planeador y volar. Las condiciones se iban poniendo cada vez mejor y se completó el mejor día que volé en mi vida. Hubo un tramo de 250 kilómetros que volé a una velocidad de 137 kilómetros por hora de promedio. Pero poder sostener ese promedio durante 8 horas de vuelo es muy difícil desde la parte física, psíquica porque todo el tiempo tenes que tomar decisiones y la cabeza se te cansa y tenes que volar 750 km a ese ritmo es muy difícil
Acá, en Azul, podemos llegar a una velocidad promedio de 120 en un día espectacular. Nosotros casi siempre planeamos vuelos más cortos que los hacemos en el mejor momento del día para volar, en este tipo de recorrido si o si tenes que usar todo el día, porque tenes que usar todo el tiempo posible para terminar antes que se haga de noche, eso que te hablo de Brasil que el sol es tan es tan fuerte que las térmicas siguen estando casi de noche; porque en Azul tres horas antes de que se haga de noche ya no hay más térmica
Hubo tramos que pude volar muy fuerte y eso me permitió mantener un promedio, luego de las correcciones de los reglamentos quedó a un promedio de 116 km/h y el día anterior Carlos había volado en 108 y el récord Argentino era de 106, hecho acá en Argentina.
Nosotros lo hicimos en Brasil pero el récord es argentino porque se homologan por la nacionalidad del piloto no por el lugar de donde lo realizó, si vos lo haces en cualquier lugar del mundo el récord siempre va a ser para Argentina.
– ¿Es mucha la diferencia que consiguieron sacarle? Porque 10 km. en tanta distancia es muchísimo– Si la verdad que si, la velocidad fue espectacular que conseguimos allá, porque el piloto que tenía el récord es uno de los grandes del país, que corre Campeonato Mundiales, que está híper entrenado, que tiene un planeador en su casa y sale a volar cuando las condiciones son buenas. Sacarle 10km a una persona así no es sólo habilidad nuestra sino que hay una condicional meteorológica excelente.
Todo cuadró para que se pudiéramos realizar esta distancia. Planeamos muy bien el vuelo, fuimos una semana antes para practicar y conocer el lugar, lo intentamos y salió. Se tienen que dar todas las condiciones: que la meteorología esté bien, que el piloto esté con todas luces, el planeador esté preparado y que todo el instrumental este bien. Todo eso lo fuimos preparando los días anteriores, volando y divirtiéndonos, porque esto es un deporte amateur y todo sale de los bolsillos nuestros.
Con nosotros viajó un chico de Olavarría, Martín Barcelona, y el fue a volar y sobretodo fue siempre el apoyo para que nosotros podamos intentar este vuelo. El no fue a realizar el vuelo de 750 km sino a apoyarnos a nosotros para lo que necesitemos.
Formamos un buen equipo, cuando uno intentaba un vuelo importante el resto estaba para ayudarlo y apoyarlo en los primeros planeos y esperándolo en la pista, y tenía que ser con cerveza fresca.
Hicimos un equipo que estuvo bueno, porque Carlos es más especialista en lo que se refiere a las computadores, porque volamos con GPS, con una palm que nos ayudan para hacer la navegación; Martín es cocinero, vuela bien, es buen amigo y nos ayuda en todo; y yo soy el que tiene más experiencia tenía en vuelo y el único que había hecho un vuelo de 500 km, porque Jorge Tártara no había podido ir esos días a Brasil.
El próximo objetivo -
– ¿Ahora que “locura” están pensando realizar?Serían los 1000 kilómetros. Ahí en Bahía donde fuimos a volar ahora el vuelo más largo lo tiene nuestro amigo Guilherme y es de 980km está muy cerca, y la idea es si podemos intentarlo desde ahí.
Acá en Argentina lograr esa marca es más fácil que en Bahía, pero tenemos que volar en una condición que el piloto argentino no está acostumbrado que es sobre la cordillera. Este es el lugar más fuerte del mundo para volar y en estos momentos está lleno de extranjeros en Chos Malal y todos los días vuelan 1000 kilómetros o más, pero la preparación es todo más profesional porque se vuela con oxigeno por las alturas que se registran y los planeadores están preparados para eso, los pilotos tienen que estar vestido de una manera especial para no sufrir congelamiento porque se vuela, durante gran parte del vuelo entre 6000 y 8000 metros de altura.
Los planeadores que tenemos en Azul y la forma que nosotros preparamos un vuelo es muy amateur, sería la Promocional 850 y para ir allá pasas a hacerlo en un Fórmula 1. Porque allá el piso no es aterrizable, la cordillera es otro tipo de vuelo, otra técnica de vuela y no es la misma técnica de conseguir la térmica y avanzar.
Allá en la Cordillera sería como una ola gigante para volar, el viento que llega del Pacifico choca contra la montaña y genera una ola gigante, sería el mismo efecto que una ola pero que no se ve, y vos pones el planeador en la parte de la ola que se acelerara te permite impulsarte y no perder altura.
El récord mundial se hizo en Argentina y es de 3006 km, como van aprovechando ese efecto vuelan a una velocidad con respecto al piso es cercano a los 250 km/h. por ellos saben usar el aire.
Yo comencé a volar a los 15 años y tengo 1200 horas de vuelo de planeador y recién ahora puede hacer los 750 Km. Si quiero hacer los 1000 o lo hago en Brasil intentando en la llanura o tengo que aprender nuevas técnicas de vuelo para intentar hacerlo en la cordilla, ahí hay una barrera grande que la vamos a intentar superar.
– ¿Por lo que me contas ir a volar a la cordillera debe ser lo máximo para un piloto como vos? – Yo, con la experiencia que tengo, estoy entrando en la etapa no puede ser que siempre sean extranjeros los que vienen a volar a la cordillera. La condición ahí es excepcional y tengo que intentarlo sin morirse en el intento. Para hacerlo con seguridad hay que tomar la experiencia necesita para ir y poder disfrutar el vuelo. Podría ser el año que viene la idea es ir hacer un intento de ir a volar a Jachal, en San Juan, que sería un primer paso a la Cordillera; después ir hacer un intento en Chos Malal y dentro de dos años por ahí podemos hacer el intento de los 1000 kilómetros, esa es la preparación que necesitamos que volar en la Cordillera. Estamos de un proyecto de tres años para superar esta barrera.
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Sebastián Fulquet antes de iniciar el vuelo hacía el récord. El piloto de Azul consiguió la plusmarca con una velocidad promedio de 116km/h en un vuelo de 750 kilómetros. GENTILEZA SEBASTIÁN FULQUET
ASOCIACIÓN AERONÁUTICA AZUL: UN LUGAR PARA VOLAR Y DISFRUTAR EL DÍA
La Asociación Aeronáutica Azul o el Club de Planeadores Azul tienen mucho que ver con esta actualidad que viven los pilotos de Azul y sobre todo Sebastián Fulquet, quién viene de conquistar el récord Argentino de Vuelo a Vela.
El plusmarca nacional remarcó el trabajo que realiza la institución diciendo que
“es muy importante porque hoy la ciudad tiene tres pilotos de líneas aéreas” y señaló que
“En mi caso nunca hubiese aprendido a volar a no se por la Asociación Aeronáutica”.
También remarcó que “
en el club le abrimos las puertas a todos los que quieran pasar un día”.
– ¿Que papel juega la Asociación Aeronáutica en este logro?– Es para destacar y resaltar todo lo que hace el Club de Planeadores, es muy importante lo que realiza la institución, porque gracias a ella hoy la ciudad tiene tres pilotos de líneas áreas que salieron del la escuelita y hay chicos que tienen un gran futuro, esto se ve en la pasión que demuestran
Te doy el ejemplo de Lucio, hace unos años atrás siempre lo veía al borde de la pista cuando estaba dando una clase y antes de terminar se iba; pero nadie sabia ni como se llamaba ni cómo llegaba hasta ahí. Un día lo encontré en bici que agarraba un camino de tierra para volver del aeródromo y lo alcance con la camioneta y lo lleve hasta la casa.
Ahí hable con los padres y le dije que si se portaba bien y me hacía caso todos los sábados lo llevaba al club, así no tenía que andar en bici por la ruta. Hoy tres años después está por recibirse de piloto. Eso es pasión por el volar y los planeadores.
Aunque también tengo que decir que la sociedad de Azul no se lo reconoce al Club de Planeadores de Azul, este se debe en muchos casos por errores propios del club que no comparte muchas de las cosas que le suceden como institución.
– ¿Cómo piensan cambiar esa imagen?– Desde la gente más joven de la institución estamos tratando de que mucha gente se acerque a volar al club. El que quiera hacerlo nosotros todos los fines de semana estamos en el club y que la gente se acerque. Los vuelos de bautismo son los domingos y tienen un valor de $600.
En ese primer vuelo tratamos de ponerle toda la onda, y le preguntamos a quién se acerca a donde vivís y sobrevolamos tu casa, la de tu familia y además el parque o balneario para que todo sea más entretenido. Que la gente se vaya integrando y el que esté interesado de verdad se vuelva acercar y a preguntar más de cómo es esto. En mi caso me encanta volar y me encanta llevar gente a volar para que puedan entender un poco la pasión que tengo por esto.
– ¿El club al contar con planeadores propios ayuda mucho a todos los pilotos? Porque debe ser imposible tener uno propio– La institución te da la posibilidad de superarte en una actividad que es muy exigente tanto desde los físico, psíquico y económico. En mi caso, y en todos los chicos de acá, si no hubiera sido por el club nunca me podría haber subido a un planeador, en realidad yo no hubiese aprendido a volar a no ser por la Asociación Aeronáutica.
En el club, los planeadores son de todos y no son de nadie; porque todos somos dueños de una parte de los planeadores pero no podes pretender tener la exclusividad del planeador. Pagamos una cuota social baja, después pagamos una colaboración que tenemos para el club que es para pagar los seguros y los mantenimientos y después pagamos un vuelo, a un piloto le sale 400 pesos.
El club te esta poniendo en planeador que tiene un valor muy importante para que disfrutes un día de vuelo.
– ¿Cómo tiene que hacer la gente para acercarse al club? Ya sea para volar o para disfrutar de las instalaciones– Ahora que llega que la temporada el club ofrece la temporada de pileta al mismo valor que los otros clubes pero sin la necesidad de ser socio. Ese dinero lo usamos para mantener la institución. Nosotros no te vamos a cobrar una cuota de socio sino te interesa volar porque la cuota esta proporcionada a una actividad de volar.
Pero en la temporada podes ir usar la pileta y todas las instalaciones, que pueden ser quinchos, vestuarios con duchas y mucha sombra para que puedan disfrutar el día. Nosotros le abrimos las puertas a todos los que quieran pasar un día.
Los interesados pueden informarse en la pagina oficial del club
www.cpazul.com.ar o al facebook que sería: Club de Planeadores de Azul y ahí pueden consultar tanto para la pileta o para volar