SOLEDAD MIRANDA
Es la mamá de Natanael de 15 años, quien por una enfermedad de nacimiento tiene una discapacidad motriz. Su salud requiere de cuidados especiales. En este momento está internado en el Garrahan por una úlcera que no cicatriza y necesita de un aparato especial para poder seguir el tratamiento en su casa.
“Mi hijo hace seis meses que por todo esto está postrado y todo el trámite costó un montón”, expresó Soledad Miranda, mamá de Natanael, quien padece una discapacidad motriz y reclama al IOMA que atienda su problema.
EL DATO:
Soledad Miranda dejó su número de celular para que quien pueda darle una mano con este problema se comunique: el número es 2281-15464642.
María Soledad Miranda estuvo en la redacción de EL TIEMPO para reiterar -lo había hecho a través de notas publicadas en los meses de julio y septiembre- su reclamo por la atención de IOMA hacia su hijo.
Se trata de uno de sus tres hijos. Se llama Natanael Camuzzi y tiene 15 años.
Nació con meningocele con hidrocefalia, tiene una discapacidad motriz desde entonces, y además se encuentra bajo tratamiento médico por complicaciones derivadas de su problema de base.
En este momento está internado en el Hospital Garrahan de la ciudad de Buenos Aires por una úlcera que no se cierra.
Previamente su mamá había manifestado en notas que brindó a este diario su preocupación para que la obra social no le cortara la provisión del medicamento que debía ingerir su hijo por el término de seis meses frente a esta ulceración que ahora lo mantiene internado.
“Tengo mi hijo internado en el Garrahan por un tratamiento que venimos haciendo desde hace rato por una úlcera que en realidad es una fístula profunda”, contó en principio.
El adolescente comenzó hace algunos meses un tratamiento debido a esta úlcera, estuvo bajo internación domiciliaria pero se fue complicando su situación y eso motivó que fuera derivado y se encuentra internado hace dos semanas en el citado efector especializado en niños.
“Hace 6 meses que está con la medicación y la úlcera no cierra. El problema es que tenía cuatro bacterias en la úlcera y desgraciadamente llegamos a este punto por la desidia que hubo desde el principio en el sistema hospitalario para atenderlo de manera urgente”, recordó.
Reclamo previoAnteriormente había reclamado públicamente por los medicamentos y ahora aclaró que gracias a eso, IOMA les otorgó la medicación aunque todavía tiene que devolver una serie que les proveyó el Hospital Materno Infantil “Argentina Diego” de Azul.
“Desgraciadamente ha sido todo mediático este año como para que suelten los medicamentos porque la burocracia es tremenda y no tengo para pagar a un abogado”, consideró.
El medicamento en cuestión es el Meropenem, que es un antibiótico muy costoso.
Por sus problemas de salud su hijo requiere de cuidados especiales, medicación y, a su vez, suele permanecer internado ya sea en Azul en el Hospital de Niños, en el Garrahan o en su casa.
Ahora necesita un aparato especialEn ese cuadro de situación, Miranda manifestó que “es denigrante y humillante tener que hacer esto”, pero aun así sigue su lucha reclamando ante las entidades donde corresponde y mediáticamente.
En este momento lo que necesita en un aparato de nombre V.A.C, es un sistema de presión negativa, que necesita para que su hijo pueda volver a su casa y no permanecer internado en Buenos Aires.
Esta terapia de cierre asistido por vacío (VAC) es un sistema no invasivo que ayuda a promover la cicatrización mediante la aplicación de presión negativa en el lugar de la herida, favoreciendo la reducción del área de la herida.
El trámite ya lo inició en delegación local del IOMA (bajo el número 0196412-18) y “el tema es que es un sistema muy novedoso y muy caro”.
“Se demoran”La mujer insistió en que “necesito este aparato lo más rápido posible para venirme a casa y evitar las infecciones hospitalarias”.
También está reclamando a la obra social que “le devuelva al Hospital de Niños casi un mes de medicación Meropenem, son casi 99 dosis que me dieron mientras estaba mi hijo internado de manera domiciliaria”.
Soledad Miranda apuntó que “IOMA nunca te dice que no, pero se demoran y en el medio el paciente se muere y perdemos nosotros los afiliados”.
Dijo que “he vivido esta y otras situaciones horribles, mientras mi hijo estuvo al borde de la muerte”.
DerivacionesSegún lo mencionó en el Hospital Garrahan le dicen que una vez que logre tener este aparato, su hijo podrá volver a casa y la cicatrización será más rápida, cosa que cuesta por la enfermedad de base que Natanael tiene.
“La úlcera estuvo a punto de llegar a la médula y se podría haber muerto, y gracias a que reclame como una loca, muchos piensan eso, no sucedió”, contó.
“Mi hijo hace seis meses que por todo esto está postrado y todo el trámite costó un montón. Y ahora está internado, tiene una máscara de noche de ventilación”, especificó.
Como otra derivación de su enfermedad tiene obesidad y su mamá está reclamando también desde hace un tiempo la intervención de especialistas para que adelgace.
“Pesa 92 kilos y es muy difícil movilizarlo y eso tampoco ayuda a la cicatrización”, describió sobre los problemas de salud que afronta su hijo desde su nacimiento y que tiene estas derivaciones que hacen que su situación se complique.

Este es el aparato que Soledad Miranda está reclamando a la obra social para su hijo.