ENFOQUE
Escribe: PadreJuan Carlos Ormazábal
Párroco de Lourdes
?Un encuentro con Jesús resucitado!! Atraídos por la Santidad de Dios arde el fuego que no se apaga de Moisés. Se enciende y arde la llama que abre un camino en el desierto. Alimenta con el pan bajado del cielo (maná) y sacia la sed en un nuevo manantial que surge "de la roca que los precede. Esa Roca es Cristo" (Hebreos). Parte el pan y lo sella con su sangre. En el monte Sinaí dio los mandamientos: no roben, no maten, no mientan?
En otro monte, Jesús los da cumplidos: Las Bienaventuranzas (Mateo 5): "Felices los pobres, los que lloran, los que trabajan por la justicia. El Reino está cerca, son consolados, ven a Dios?". Allí donde se dispersaron se les acerca una y otra vez. Primero a uno, después a "los doce, luego a cincuenta y a más quinientos hermanos a la vez, alguno de los cuales vive aún, y por último se me apareció también a mí que soy como el fruto de un aborto (Pablo )". Los discípulos de Emaús decían: "No ardía acaso nuestro corazón cuando El nos explicaba las Escrituras?" "Lean y escruten que los salmos, los profetas, la ley y Moisés hablan de Mi, les decía Jesús muchas veces. "San Jerónimo en el s.III: "Quien desconoce las Escrituras, desconoce a Jesucristo!!". Qué importante será entonces, "leerlas con el mismo Espíritu, en estos tiempos difíciles, en que se entibian tantos creyentes". Es el deseo de la Iglesia que muchos aprendan a leer y a orar con la Biblia en la misma clave de Jesús Y Leerlas al unísono con nuestras situaciones de rechazo que nos traban, entristecen o llenan de esperanza. Pablo: (Hechos 17, 2-3) "Con el auxilio de Dios me he mantenido hasta el presente dado testimonio ante grandes y chicos sin decir nada al margen de lo que Moisés y los profetas enseñaron de lo que iba a suceder; que Cristo iba a padecer y después resucitar". (Lucas 24,25-27.44)
"Jesús subió a los cielos y ellos volvieron a Jerusalén con una gran alegría" (Lucas 24,50-3). No se apartaban del templo y estaban todos los días alabando a Dios". Valorando la lectura de la Biblia, y orando con ella "vendrá de lo alto" la "fuerza prometida y la alegría que nadie te la podrá quitar". Es la gran promesa de Jesús. Si le abrimos el corazón enfrentaremos de "buena cara" "toda mala honda". "Alegres" no dejaremos nunca de hacer el bien. "Sólo el que ama crea" decía el padre Kolbe. Empezó identificándose con Jesús en pequeños hechos de vida ayudando a los prisioneros más débiles y después un día cercano llegó "hasta el extremo" de ofrecer su vida en rescate por un padre de familia de ocho hijos, prisionero en el campo de Concentración. "Y Jesús continúa triunfando en los que se dejan amar y hacen todo para la mayor Gloria de Dios" (S. Ignacio)". En esto los reconocerán como mis discípulos. En el amor que se tengan unos a otros. "Y Amensé como yo los he amado (Jesús)." Claro, tendremos que agarrarnos más de la mano de Jesús y de la Iglesia. "El encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello una orientación definitiva" (Bened. XVI: "La P. de la fe").