4 de noviembre de 2018
CLAUDIA DISTÉFANO
Se descubrió atleta tratando de sobrellevar un dolor personal. De la distracción a una pasión que la ha llevado a muchas de las pruebas antológicas de montaña, entre ellas “Tierras del Diablo”, en Balcarce, su más reciente participación. “Conocemos lugares que ni siquiera turísticamente se pueden conocer”, le contó a EL TIEMPO.
En las sierras de Balcarce, Claudia Distéfano compitió en la más reciente edición de “Tierras del Diablo”. Culminó en el séptimo lugar de su categoría. DW PHOTOGRAPHER / GENTILEZA CLAUDIA DISTÉFANO
Por Silvio Randazzo.
Una leyenda anida en la dimensión no material de la prueba Ultra Trail “Tierras del Diablo”. La misma cuenta que Balcarce era un lugar inhóspito donde habitaba el Diablo, un lugar donde las flores no crecían y los árboles se degradaban cada vez más con su presencia. Cierta vez estaba don Satán rondando sus tierras y una hermosa joven salió a su cruce. Él le preguntó qué hacia tan bella joven en un lugar tan desierto. Sin temor ante el Príncipe tenebroso, la joven le dijo que quería crear vida en ese lugar.
Lucifer le ofreció un lugar hermoso lleno de vida si ella venia con él, pero la chica, desafiante, desestimó la propuesta. El Diablo se enfureció ante el desaire de la muchacha, tropezó con una roca y mordió la sierra. De ahí la leyenda del Mordisco”.
La dimensión material habla de una carrera de montaña que tiene una extensión de 21 kilómetros, cuya más reciente edición tuvo lugar el fin de semana pasado, con un marco de participantes de más 700, dentro de los cuales se encontraban centenares de argentinos pero también llegados de España. Brasil, Estados Unidos y Chile.
La atleta azuleña Claudia Distéfano compitió en la categoría 46-55 años, donde ocupó la séptima colocación. Su participación en suelo balcarceño es el corolario de una temporada que se nutrió de otras carreras afines, participaciones que la confirman como atleta de montaña. En mayo compitió en La Ansilta, en San Juan; en septiembre llegó a Córdoba para probarse en la Columbia Extreme Ultra Trail; una semana más tarde, ya en octubre, retomó la estadía cordobesa para competir en La Cumbrecita.
Para revivir el gran año deportivo, las sensaciones de atreverse a competencias no del todo corrientes y adelantar las competencias que la tendrán forjando un camino en 2019 es que Distéfano compartió la siguiente charla con EL TIEMPO.
–¿Qué tan diabólica es la competencia de Balcarce?
–Son carreras largas de montaña, bastante duras, son carreras muy técnicas, muy trabadas. Pasamos mucho tiempo escalando y tuve caídas y calambres. Es el circuito de La Barrosa. El sábado se hizo del otro lado, en La Bachicha, no del lado de la ciudad. La parte de La Barrosa es la parte del circuito de Fangio, se trata de trepar toda esa sierra que está ahí, y andás por la zona baja, con mucha piedra.
–¿Qué tipo de preparación tenés que plasmar para estar a la altura de la complejidad de la misma?
–Tengo una profesora, Verónica Assinato, que es quien me está llevando todo el trabajo preparatorio. Antes trabajaba con un profesor en Olavarría. Me daba, durante la semana, todos los entrenamientos, y los sábados y domingos –que sigo yendo– íbamos a Sierras Bayas. Y si no íbamos a Sierras Bayas, tratamos de ir a Tandil o, a veces, vamos al Cerro Tres Picos en Villa Ventana.
–¿Existió una razón específica que te llevó a optar por las carreras de montaña?
–Por un problema de estrés muy grande que tuve cuando falleció mi madre, hace 8 años, me recomendaron caminar, hacer un poco de bici. Junto con una amiga salimos y empezamos a andar en bicicleta.
–¿Hasta entonces no eras una atleta?
–En el Secundario hacía deportes, pero no es algo que me nació de chica. Y un día esta amiga me dijo de participar en la correcaminata de ANDA. “Bueno, vamos”, le dije y ahí empecé. Y después…inconciente, me atreví a hacer mi primer duatlón acá en la sierra. Por suerte encontré a Verónica; en el trabajo con ella he podido avanzar un montón, ando re bien, mejoré mucho los tiempos de carrera este año. Hemos formado un grupo de running, aunque seguimos siendo poquitos los que nos gusta la montaña.
–¿Hay otras motivaciones, además de las deportivas (suficientes por cierto), para dedicarse tan exclusivamente a este tipo de competencias?
–Porque son sensaciones distintas, son desafíos que uno mismo quiere lograr. Sentís cosas que no las podés sentir en otro lado; te sentís en el medio de la nada, mirás la naturaleza desde otro punto de vista. Conocemos lugares que ni siquiera turísticamente se pueden conocer, y decís “no puede ser”.
En cambio, el asfalto es como muy monótono, te quema la cabeza. Por eso no me gusta correr en la calle, y prefiero la naturaleza. Las carreras no se suspenden ni por lluvia, ni por viento ni por nada.
–¿En los dos meses que le quedan al año te resta alguna competencia?
–No, no. Ahora me queda descansar (risas). Al grupo del gimnasio nos propusieron hacer, en postas, el tria rural que se corre en Azul el 23 de diciembre. Dije que sí porque es rural y es en tierra. Además, son apenas 5 kilómetros. Pero necesito descansar porque hice muchas carreras largas este año.
–¿De todas ellas, cuál pondrías sobre el resto?
–Son todas muy buenas. Además de Balcarce y La Cumbrecita, hice la de San Juan, la Ansilta. Esa fue muy dura. La de Balcarce también fue durísima. Pasa que son carreras distintas. La Falda y La Cumbrecita son también muy grosas. En la única que había ya había corrido es la de Balcarce, las demás han sido para mí experiencias nuevas.
–¿De cara al calendario del próximo año, ya vas marcando “quiero esta y aquella”?
–Sí, ya voy viendo. Ahora las elijo, no quiero hacer siempre las mismas porque terminaría siendo aburrido. Para 2019 ya tengo fija la de Misiones, La Yaboty, en la selva. Se va a correr el 3 de septiembre. Esa quiero ir. Y quería ir a la de Ushuaia, pero el presupuesto… (risas). Es divina, es la del “fin del mundo”.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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