24 de julio de 2015
La mujer, de 60 años de edad, fue atacada en la calle, ni bien había salido de trabajar de la Clínica San Martín, después de la medianoche del pasado martes. El autor de este nuevo arrebato que se registra en la ciudad logró apoderarse de una importante suma de dinero que la víctima había cobrado recientemente. También se llevó los anteojos recetados, varias tarjetas de crédito y un teléfono celular de la enfermera.
[gallery ids="79083"]
Una enfermera que trabaja en el Hospital Pintos y en la Clínica San Martín se convirtió en víctima de un robo cuando regresaba a su casa en bicicleta, durante los primeros minutos del miércoles pasado, y un sujeto la hizo caer para después sustraerle la mochila, en cuyo interior, además de dinero, la mujer llevaba documentación personal, un teléfono celular y anteojos recetados.
El caso fue denunciado en sede policial, después de que la enfermera -a causa de las lesiones que sufrió cuando el delincuente, que también andaba en bicicleta, la hizo caer al piso- tuvo que ser trasladada a un centro asistencial por este episodio delictivo.
Sara Leonarda Álvarez, de 60 años de edad, fue la mujer a la que le robaron la mochila, hecho ocurrido cuando habían transcurrido alrededor de treinta minutos del miércoles pasado, en momentos que ella volvía en bicicleta a su casa después de haber estado trabajando en la Clínica San Martín.
Aún afectada por lo que le había pasado, Álvarez dialogó ayer telefónicamente con EL TIEMPO para dar más detalles del robo que sufrió y que ahora se investiga en formato de una causa penal, después de la denuncia que por el caso fuera radicada en la Seccional Primera local perteneciente a la Policía bonaerense.
“No estoy muy bien todavía. Y por ahí me olvido de las cosas”, señaló la enfermera ayer a la tarde durante el diálogo mantenido con este diario.
“Soy empleada municipal. Trabajo desde las seis de la mañana hasta las doce del mediodía. Llevo 28 años trabajando en el Hospital Pintos y 18 en la Clínica San Martín, donde todos los días entro a trabajar a las seis de la tarde y salgo a las doce de la noche”, dijo también.
“Un asalto”
Habían transcurrido algunos minutos del miércoles pasado cuando la mujer, que recién salía de su trabajo en la clínica, iba en bicicleta a su casa por Yrigoyen casi España. En ese entonces se convirtió en la víctima de lo que ella misma definió como “un asalto”.
“A metros de España se me apareció un individuo -relató-. No sé si me pegó en la rueda con su bicicleta o me pegó a mí. No había nadie en la calle. Él se apareció de golpe y me sacó la mochila, que yo la traía enganchada en el manubrio de la bicicleta”, recordó Álvarez ayer.
Durante la maniobra, el delincuente, en contramano, aprovechó para acercarse con su bicicleta hasta el rodado en el que iba la enfermera, para después hacerla caer y así consumar el robo.
La víctima contó que no pudo verle la cara al ladrón. “Sólo lo ví de espaldas, después de que se fue con la mochila, que dio la vuelta y siguió por San Martín” en esa bicicleta “toda pelada” en la que circulaba.
Sin revelar la cifra, la enfermera contó que en la mochila llevaba “cierta cantidad de dinero”, consistente en el sueldo y el medio aguinaldo que había cobrado instantes antes.
También tenía dentro de esa mochila que el delincuente le sustrajo una cédula relacionada con su actividad de enfermera, tarjetas de crédito, el carné de su obra social, un par de anteojos recetados y su teléfono celular.
“Lo que más lamento es el carné de enfermería, que nunca más lo voy a recuperar”, dijo ayer la mujer.
Teniendo en cuenta que hace más de dieciocho años que trabaja en la Clínica San Martín, Sara Álvarez declaró que cada vez que se va del centro asistencial “siempre hago ese mismo recorrido en bicicleta. A la misma hora. Y nunca me había pasado nada”.
Pero después de la medianoche del martes último, aprovechando que no había nadie en la calle, ese sujeto que se movilizaba en una bicicleta se convirtió en el autor de lo que fue este robo, al interceptarla y hacerla caer al piso.
Ni bien el ladrón huyó con la mochila, Sara Álvarez contó que estuvo varios minutos tirada pidiendo auxilio, aunque al principio nadie se acercó hasta donde ella estaba para asistirla.
“Pero al rato, habrán pasado unos quince minutos, mientras yo gritaba y pedía auxilio para que me socorrieran, pasó un chico y me ayudó. Le comenté lo que me había pasado y fue él quien llamó al hospital, a la Policía y la Clínica San Martín”.
Teniendo en cuenta que la mujer se convirtió en víctima de este robo a pocas cuadras de la clínica donde trabaja, cuando en el lugar se hicieron presentes efectivos policiales y una ambulancia del Hospital Pintos se decidió su traslado al centro asistencial situado en una de las esquinas de San Martín y Castellar.
“Si bien hoy la gente no quiere meterse en problemas, tengo que agradecer lo que hizo este chico, de quien lamento en el alma no saber su nombre. Además, después llamó a mis familiares para contarles lo que me había pasado”, afirmó.
“Quiero saber el apellido y el nombre de ese caballero honesto que me ayudó. Lo quiero saber para felicitarlo, porque nadie hoy te ayuda en la calle. Te pueden matar y nadie se hace cargo”, declaró también.
Al ser consultada ayer cómo se encontraba después de que estuvo internada en la clínica, contó: “Yo caí de rodillas. Y me duele mucho uno de los brazos. Me da la impresión que el tipo, si se lo puede llamar así, cuando manoteó la mochila me lo apretó. Aparte, yo estoy operada en la rodilla izquierda”.
Y volviendo al robo que sufrió, afirmó con relación al autor del hecho: “No sé de dónde apareció. Soy una mujer de andar despacio en bicicleta, porque tengo 60 años. No es que me pegó el manotón andando. Él se tuvo que bajar porque yo la mochila la llevaba enganchada en el manubrio de la bicicleta”.
Por eso que le sucedió, contó que ahora está tomando pastillas para dormir. “Además, tengo problemas de tiroides y soy hipertensa. Tenía mucha medicación para tomar, que también se la llevó este tipo, ya que yo llevaba todo ahí adentro de la mochila”.
El dato
Los agradecimientos que hizo Sara Álvarez, además de a ese joven que la ayudó cuando estaba tirada en el piso, incluyeron a sus compañeras de la Clínica San Martín, “que se hicieron presentes cuando me pasó esto”, y al máximo responsable de ese centro asistencial, “el Dr. Ortiz, que se encargó esa misma noche de darles de baja a las tarjetas que tenía del Banco Provincia”. Ahora dijo que, además de saber quien fue “ese sinvergüenza que me robó”, lo que más desea es recuperar esa cédula relacionada con su actividad de enfermera, “que es algo que me costó mucho conseguir y hoy ya no la tengo en mi mano”. Quien tenga alguna información o haya encontrado la documentación que le sustrajeron a la víctima de este arrebato puede llamar al siguiente teléfono celular: 15-577899.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026