30 de abril de 2017
[gallery ids="153034,153032"]
El clásico adelantó la 5º fecha que hoy terminará de ser completada. Alumni y Athletic igualaron 1 a 1, paridad que no contradice la mirada global del cotejo. Jesús Zirilli y Lorenzo Burgos anotaron los goles. Mariano Borda falló un penal cuando el primer tiempo se terminaba. Pase lo que pase hoy, ninguno perderá el liderazgo de su zona.
No terminaron de encontrarse la vuelta, no consiguieron exponer rotundamente al otro y vulnerarlo (y no hablamos de hacerle goles). En líneas generales el clásico transcurrió en aguas futbolísticas calmas, agitadas en no demasiadas ocasiones: ambos goles, el penal al cabo del primer tiempo, otros tiros en los palos y poquito más. Por lo demás, un Alumni – Athletic que pasó con pocos lapsos de buen juego y la sensación de que se guardaban algo, por más que no quisieran guardárselo.
Se brindaron por sintonizar con esta historia centenaria, hubo predisposición a hacerse cargo y maniobrar el trámite. El primero en ganar terreno e insuflar sus velas fue el fidelino, que claramente le propuso a su oponente una resistencia abroquelada, parada en la mitad local y soltando balones hacia Rodríguez, intentando zafar por lo alto al par de centrales albinegros.
Desde temprano Alumni decidió recostar el juego por izquierda, fundamentalmente con Zirilli (de gran primer tiempo) y la proyección de Joaquín Rodríguez. Éste conseguía desbordes, obligaba a Brienzo (en posición de central ayer) a alejarse de Di Cataldo pero no hallaba al jugador interno en el área –en parte debido a sus envíos defectuosos–.
La estrellita quemaba una etapa en su afán de llegarse hasta Michat; no bien sus volantes más retrasados cruzaban la línea media, lanzaban por alto, centralizando la acción y negándose muchas veces a intentar con Burgos, suerte de delantero. Otra consecuencia de este apuro era la de tener siempre a Rodríguez de espaldas ante De la Canal y Pomphile, llevando las de perder. De por sí, al 9 la noche se le mostraba esquiva dada su soledad en los metros finales, lo que lo empujaba casi continuamente a jugarse la heroica.
La línea de volantes albinegra debió reconfigurarse anoche a partir de las ausencias de Mazzante (expulsado) y Blando (lesionado), ausencias que pesaron. Flores volvió a jugar de volante central y Siris se paró sobre su costado derecho. Tanto “Juancito” como García –el tercer mediocampista, por izquierda– ocupábanse más de flanquear a Flores que de soltar amarras y acoplarse a los tres delanteros, además de atender a las pasadas de sus compañeros laterales por sendas costados.
Serena estaba la mar del encuentro a los 32’, cuando Zirilli cortó la noche cual cuchillero con su disparo filoso y propició el primer festejo: el balón que terminó primero en el pie derecho de “Yeyo” y luego rebotando en el poste zurdo de Matos antes de ser gol, había llegado desde un tiro de esquina de la izquierda y un posterior rechazo corto y centralizado.
Enorme chance desperdició Athletic en el minuto 46. Pérez (de buen arbitraje) entendió que De la Canal empujó a Carrizo cuando ambos saltaron en pos de un balón que llegó al área local desde muy lejos. Penal y posibilidad para Borda, cuyo remate alto fue devuelto por el travesaño.
Esa desazón blanca duró lo que el entretiempo, pues no bien nació el complemento, el equipo visitante consumó el empate: en el arco de Corrientes, Lorenzo Burgos mandó un tiro de esquina desde la izquierda del ataque; pateó con derecha una pelota que fue directo al arco y que sólo halló en su derrotero una reacción tardía de Michat, que terminó por asegurar el olímpico del 10. Desde entonces y por unos 15 minutos, el clásico quedó bajo el pulgar del visitante: control territorial, pelotas divididas y el convencimiento de que ahora era mejor que la cebra. Inconexo, retraído y sin vigor ofensivo, Alumni jugaba mal como pocas veces en el torneo.
Cuando pareció que el fidelino tenía todo un escenario sumamente favorable para pasar al frente en el marcador, dio la sensación que no terminó de decirse, como si no alcanzara a dilucidar que su oponente estaba muy en baja.
Tal vez el quiebre más importante que mostró el cotejo, aunque no terminó de modificarlo sustancialmente, se produjo cuando Guevara reemplazó a García y se volcó decididamente en función ofensiva. Rápidamente “Chino” se rebeló al apesadumbrado estado de las cosas del clásico y a pura fuerza individual, devolvió a Alumni al control del encuentro (efecto contagio) y prendió alarmas en una defensa, la visitante, que no pasaba mayores zozobras.
Pero así como Athletic no consiguió usufructuar su mejor momento, esta reacción y el reposicionamiento no pudieron ser usados por el local para quedarse con el cotejo. La última decena de minutos transcurrió con una aceptación implícita del empate, si bien pudieron ambos disponer de insinuaciones valederas. La estrellita supo lo que hacer para no sufrir el poderío que su oponente había lucido en las 4 fechas anteriores y cobija la punta de la Zona B. Para Alumni, en tanto, el clásico significó su primera pérdida de puntos en el certamen, aunque la cima de la Zona A se sostiene a su guarda.
Alumni 1 - Athletic 1
Alumni
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026