La gravedad de los delitos que se le imputan, los cuales contemplan penas elevadas en caso de una condena, fue el motivo para que un Juez de Garantías no le otorgara ese beneficio. Marcelo “Yeye” Vitale, un azuleño de 44 años de edad, está prófugo desde el martes pasado, cuando se ordenara su detención. Lo acusan de haber abusado de dos menores. Un Juez de Garantías denegó un pedido de eximición de prisión que la semana anterior había presentado un abogado de Tandil para el veterinario azuleño que está acusado de abusar de dos nenas. El hombre está prófugo desde el martes de la semana pasada, día en que se ordenara su detención y que su casa y un local donde trabajaba habían sido allanados.
El rechazo a ese beneficio fue dispuesto por el Dr. Federico Barberena, titular del Juzgado de Garantías número 2.
Voceros de ese juzgado consultados ayer por EL TIEMPO señalaron que la denegatoria estuvo fundamentada, entre otras cosas, en la calificación legal que actualmente tiene el sumario penal que está instruyendo por el caso, desde la UFI 13, el fiscal Luis Palomares.
Dicha calificación no permitiría algún tipo de beneficio como el que el viernes pasado pretendía que le otorgaran al veterinario prófugo, de 44 años de edad e identificado como
César Marcelo “Yeye” Vitale, un abogado de Tandil llamado Dino Dátola.
Cuando el martes de la semana pasada le fue dictada la medida cautelar a Vitale, desde el Juzgado de Garantías que también está interviniendo en este expediente judicial se lo consideró, “prima facie”, autor de dos casos de
abuso sexual con acceso carnal en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante en hechos reiterados, teniendo en cuenta que las presuntas víctimas son dos menores, una de las cuales actualmente tiene 11 años de edad y la otra 13.
Si bien en principio la pena en expectativa que contempla ese tipo de delitos va desde los seis a los quince años de prisión, nuevos elementos que se están incorporando al proceso derivarían en la imputación de hechos más graves para Vitale. Y esos ilícitos, ante una eventual condena, podrían traducirse en la aplicación de una pena de hasta veinte años de cárcel, explicaron ayer fuentes judiciales que fueron consultadas por EL TIEMPO al fundamentar los motivos de la denegatoria a ese pedido de eximición de prisión para el veterinario.
BuscadoMarcelo “Yeye” Vitale está siendo buscado desde el martes de la semana anterior, día en que su casa de esta ciudad -ubicada en Olavarría entre Moreno y Avenida 25 de Mayo- fue allanada, al igual que sucedió con una veterinaria donde trabajaba y cuyo local está en Avenida Piazza entre las vías y Malvinas.
Junto con los allanamientos que se hicieron, desde el Juzgado de Garantías número 2 se ordenó también la detención del veterinario, de quien desde días antes ya se sabía que no estaba en Azul.
De esa manera, efectivos policiales de la DDI y del Gabinete de Investigaciones de la Seccional Primera local iniciaron diferentes averiguaciones tendientes a dar con el paradero del hombre, que aparentemente se fue de la ciudad a fines del mes pasado.
Al parecer, para ese entonces Vitale ya estaba al tanto de las denuncias que en sede judicial habían sido presentadas y lo involucraban en este caso de pedofilia.
Los hechos que se le atribuyen datan de los años 2012 y 2013 y habrían sucedido en esa casa allanada el martes de la semana anterior, en la cual él vivía con su esposa e hijos.
Las declaraciones que un día antes a que se ordenara su detención habían brindado en Tribunales, a través de la Cámara Gesell, las menores que presuntamente fueron víctimas de estos abusos se convirtieron en los principales elementos para ordenar la detención del veterinario.
Según lo investigado hasta el momento, al parecer las nenas eran abusadas cuando se quedaban a dormir en la casa de Vitale, quien las hacía jugar al “gallito ciego”, para lo cual les vendaba los ojos y de esa manera lograba accederlas carnalmente por vía oral.
Familiares de ambas menores, que conocían al veterinario desde hacía muchos años, lo cual implicaba que confiaran en él y que no sospecharan absolutamente nada raro cuando las nenas se quedaban a dormir en la casa de Vitale, fueron quienes denunciaron estos hechos.
En el marco del sumario penal que se está instruyendo desde la UFI 13, todavía está latente la versión de que más episodios de estas características podrían haber sucedido con otras menores, aunque eso todavía sigue siendo materia de investigación en la causa que lleva adelante el fiscal Palomares.
El dato
Las versiones más fuertes en torno al paradero de Vitale siguen apuntando a que podría estar en Tandil, donde tendría amigos y conocidos. Efectivos policiales concurrieron en varias ocasiones a diferentes lugares de la ciudad serrana, aunque sin que pudieran dar con su paradero. El hombre estaba siendo buscado también en establecimientos rurales de la zona, ante la sospecha de que podría estar oculto en algún campo.