8 de noviembre de 2013
FALLO DE UN JUICIO ORAL
Le impusieron una pena de tres años de prisión en suspenso y otra que, por el mismo lapso de tiempo, le impide ejercer cargos públicos. Como el fallo no está firme, el efectivo de seguridad todavía sigue trabajando. Fue condenado porque en marzo del año 2011 le provocó graves lesiones en el bazo a un joven que estaba detenido en la comisaría primera local, a quien le pegó varias patadas en su abdomen.
Un policía de la Bonaerense sometido días pasados a un juicio fue condenado a una pena de tres años de prisión en suspenso y a otra por el mismo lapso de tiempo de inhabilitación para ejercer cargos públicos, luego de que en el debate quedara demostrado que agredió a un joven y le provocó lesiones graves.
El caso, ocurrido cuando la víctima estaba detenida en la comisaría primera de esta ciudad, se había convertido en materia de un juicio en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2.
El magistrado Gustavo Abudarham en forma unipersonal tomó intervención en el proceso y halló al efectivo de seguridad autor del delito lesiones graves calificadas por haberlas provocado un integrante de la fuerza policial abusando de su función o cargo.
Fuentes judiciales identificaron al policía que fue condenado como Luis Gastón Peralta, un azuleño que tiene 28 años de edad.
"El modo de cumplimiento de la pena impuesta -señaló el magistrado en el fallo- resulta adecuado en orden a que se trata de la primera condena y la misma no supera los tres años de prisión, lo cual determina la inconveniencia de aplicar efectivamente la privación de la libertad personal".
"Asimismo, es procedente aplicar la pena de inhabilitación especial toda vez que la conducta de Luis Gastón Peralta ha importado el ejercicio abusivo del cargo que desempeñaba como integrante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires".
Patadas en el abdomen
Según lo que quedara demostrado en este juicio, el hecho por el que el efectivo de seguridad fue sometido a proceso ocurrió en la Seccional Primera de esta ciudad el 7 de marzo del año 2011.
Aquel día, cuando era aproximadamente la hora cuatro, Peralta -"en el interior del pasillo ubicado en el sector de calabozos" y mientras cumplía "funciones de imaginaria y custodio en dicho sector"- agredió a un joven que estaba detenido.
Para eso, escribió el juez Abudarham en el fallo, "abusando de su función le aplicó al menos tres puntapiés en el abdomen" a quien resultara víctima de este hecho.
La agresión fue consumada en momentos que el detenido estaba durmiendo y derivó en que sufriera las siguientes lesiones: "hematoma esplénico con efracción, hematoma en lóbulo derecho hepático y aire libre en hipocondrio derecho".
Ese cuadro obligó a que tuviera que ser llevado al Hospital Pintos, centro asistencial donde al joven lo operaron. Según lo declarado por diferentes testigos, resultó con una herida de importancia en el bazo.
Y esas lesiones que sufrió al ser agredido por el policía fueron consideradas "graves", teniendo en cuenta que estuvo más de un mes para recuperarse y estar en condiciones de volver a trabajar.
El joven que resultara lesionado declaró en el debate y contó las circunstancias que derivaron en que fuera agredido por el policía.
"Cuando llegué a la comisaría detenido me revisó un médico. Tenía que quedarme hasta el otro día en la comisaría primera de Azul. Me dejan en un calabozo, detrás de una reja; estaba solo; atrás estaba el pabellón de los presos", declaró.
"En este lugar estaba echado, durmiendo. Acostado de costado. No había camas. La persona -dijo en alusión al policía que lo golpeó- entró a eso de las 3 ó 4 de la mañana. Me empezó a pegar patadas en el estómago y cachetadas. No tengo idea por qué. No había tenido ningún problema. No decía nada mientras me pegaba. Me pegó en el estómago, cuatro o cinco patadas y se fue. Fueron patadas fuertes. Me quedé echado. Me alcanzó a despertar por las patadas y me levante y me quede ahí. A la media hora empecé a sentir dolor".
Antes a que fuera golpeado en la comisaría, había sido detenido por una discusión que mantuvo con otro joven en la vía pública, en cercanías a la Plaza San Martín.
Con ese otro joven intentó tomarse a golpes, hasta que personal policial se hizo presente en el lugar donde ambos estaban y fueron arrestados.
Si bien en el transcurso del debate la Defensa del imputado intentó demostrar que había resultado lesionado en una pelea con ese otro joven, los dichos brindados para favorecer la situación del policía por otros efectivos de seguridad no prosperaron y fueron descartados por el magistrado Abudarham.
A esas versiones de dos policías el juez las consideró como "intencionadas y dirigidas a mejorar la situación de su compañero de tareas".
Además, el juez dio por probado que no hubo pelea alguna entre ambos jóvenes sino sólo un forcejeo que lo hizo caer a uno de ellos contra un auto antes de que resultaran detenidos, lo que sirvió para demostrar que efectivamente las lesiones que sufrió la víctima fueron por las patadas que el policía le dio en la Seccional Primera.
Teniendo en cuenta estos aspectos, en un tramo del fallo el juez Abudarham escribió: "Resulta claro y es evidente que el funcionario policial encargado de la custodia y el resguardo de los detenidos que se encuentran alojados en el interior de una dependencia policial debe velar por la integridad física y psíquica de los mismos, realizando su labor dentro del marco que fijan los reglamentos que su actividad establece".
"Quien en tales circunstancias ingresa al sector de calabozos y le aplica a uno de los demorados un castigo corporal de significativa violencia, golpeándolo con varios puntapiés en el cuerpo y le produce serias lesiones corporales sin mediar motivo alguno, describe una conducta abusiva en su función, circunstancia que, por otra parte, no puede desconocer (el imputado) debido a la formación que ha recibido para el ejercicio de esa actividad como policía de la Provincia".
El dato
El caso por el que el policía fue sometido días atrás a este juicio y condenado derivó en que Asuntos Internos le aplicara tiempo atrás una sanción consistente en dos meses de arresto, la cual ya cumplió. Peralta continúa ejerciendo funciones, ya que este fallo de primera instancia aún no está firme.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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