16 de diciembre de 2013
TORNEO CLAUSURA DE PRIMERA DIVISIÓN
Duarte (Nº 9) ya cabeceó al gol, el arquero Zirilli no atina a nada y Perafán, en el fondo de la imagen, a punto de intentar un rechazo que no servirá de nada. Alumni pasaba a ganar por 1 a 0.
FOTOS JOSÉ BERGER
El centenario con manos vacías hasta el momento ha transformado este campeonato en un objetivo fundamental para Alumni. El albinegro logró ayer la ventaja decisoria en el tramo final y se impuso a River en una de las semifinales. Duarte y Layús fueron los goleadores alumnistas, mientras que Rodríguez había anotado el empate parcial. Una vez acabado el cotejo, ambos planteles protagonizaron fuertes hechos de violencia. El domingo, Alumni y Chacarita juegan la primera final.
Por el dolor, la desazón y la vergüenza que produce en todos los futboleros, uno se tienta a empezar la crónica refiriendo al patético epílogo que tuvo esta semifinal en el Waddío Hesayne. Otra vez, una disputa oficial del fútbol azuleño termina a las trompadas, pues nadie sabe perder y pocos saben ganar. Y también duele porque durante las dos horas previas, se jugó un más que digno cotejo. Con eso comenzamos.
La ida, en el Emilio S. Puente, resultó una buena lección para Alumni, que tomó nota del mérito de River aquella noche y salió al toro ayer, estirando temprano la cuerda rival para constatar hasta cuándo resistía. El local lo puso pronto en su lugar con un casi gol muy grande Pérez, que aprovechó la desconexión entre Rodríguez e Ibáñez en un balón largo y casi convierte de emboquillada, con el arquero rogando más que actuando.
Ambos padecían la carencia de circuito grupal, las "desociedades" futbolísticas; todo se lo llevaba la fricción, la falta de espacios en el medio y los arrebatos individuales.
A los 22", Canelo concretó una gran acción individual, ante el quedo de todo el fondo riverplatense, el "Gori" mandó autopase y fue por Zirilli que, medio metro afuera del área, fauleó al punta. Era claro último recurso del portero y lógica su expulsión, pero Coria optó por la tarjeta amarilla.
La forma de uno imitaba a la otra y viceversa: mutuamente se sofocaban, se ahogaban, cerraban caminos, en el marco de un encuentro intenso pero casi vacío de juego.
Sobre la media hora, primero Pérez para la banda y luego Canelo para el albinegro, adelantaron lo que sería el gran segundo tiempo de esta semi, protagonizando dos ocasiones nítidas y malversadas en el área menor.
Como se dijo, desde el aspecto emocional, el partido aportaba mucho al gusto, entretenía y generaba expectativas. Pero a los dos les faltaba valentía para animarse a asociarse más, para comprometerse con la bocha en los pies, abrir el juego para generar espacios. Los laterales no se soltaban (fue un poco la excepción Cabrera), el avance se tornaba centralizado y los pelotazos estaban a mano para sortear los respectivos cercos de volantes.
El albor del complemento empezó a definir el futuro de la llave, desde el marcador y lo anímico. Porque a los 2", Pérez recibió un estupendo desborde de Acuña por derecha y sacó una volea que llevó la bocha al travesaño, que la rebotó y la hizo picar en la línea.
Parecía un síntoma de un complemento venturoso para el local, pero muy rápido la imagen fue otra. Enseguida, Marcelo Duarte fue destinatario de un tiro libre sobre el fondo, ejecutado por Layús desde la izquierda, cabeceó al piso y con suspenso decretó la ventaja mínima.
En los primeros instantes de la segunda etapa, la niebla se dispersó y el desarrollo se destrabó: ahora había espacios y los dos ganaron vértigo en ataque. Era aún una disputa muy pareja, con River evidenciando un criterio colectivo más destacado, sin llegar a ser abrumador. La visita fue llevada muy contra Ibáñez, y así retrasada pugnaba por fortaleza defensiva y una contra que cristalice la suerte del cotejo.
En el mejor momento de su desempeño, la banda roja logró la paridad: otra pelota parada (tiro de esquina desde la derecha), "Negro" Pérez cabeceó muy suelto de cuerpo en primera instancia, el esférico rebotó en el primer palo y derivó hacia el otro, por donde Darío Rodríguez -también sin marcación- reventó la red con un fuerte derechazo.
El cuarto de hora final, quizá el más inquietante de los cuatro partidos de la instancia, dejó en claro que ambos podían conseguir su cupo en la final del Clausura; River disponía de mejores argumentos; Alumni, de mayor resto físico. Y en ese tire y afloje, un incesante ir y venir sin considerar demasiado los riesgos, el albinegro logró efectividad en los pies de su mejor jugador: Juan Layús llegó al área en velocidad por derecha, luego del último defensor fue por Zirilli y lo dejó sin chances, y al momento en que parecía que el balón sobrepasaba la línea de fondo, el pie zurdo de "Juancito" acarició al gol y limpió el porvenir alumnista.
En esa vorágine en que ingresó el desarrollo, con cantidad de espacios y notorias flojeras defensivas, Alumni se sirvió del talento de Layús para llegar al par final de partidos del certamen. Con iguales -y, por momentos, mejores- argumentos futbolísticos en el juego, River también hubiera merecido la final del torneo. Lo hizo la "cebra" y espera por Chacarita.

El final, la violencia, la tristeza. Ruben Camozzi busca consolar a Marcelo Duarte, una vez que los mutuos ataques entre planteles llegaron se apaciguaron. Pese a alguna excepción, el "Gordo" recibió el cariño de la gente de River, el club de su sentimiento.
LA FIGURA
Marcos Giammátolo

Al igual que en la ida, el volanta central riverplatense lució en el juego. Marcos es un trabajador silencioso, bajo perfil, pero sumamente gravitante.
Fundamentalmente en el primer tiempo y cuando los espacios en la zona media no estaban, Giammátolo no sólo redujo las intentonas alumnistas, sino que además no perdió claridad ni sus ideas, no obstante el fracaso de algunos de sus intentos. Fue referencia en la salida, primer pase acertado e, incluso, apoyatura ofensiva desde la retaguardia.
River
Alumni
River
Zirilli
Perafán
Coria
Cabrera
Giammátolo
Rodríguez
Barilaro
Mazzante
Pérez
Acuña
Vera
DT: C. Mastantuono
Alumni
Ibáñez
Sarasola
Arrigoni
Perafán
Boggi
Blando
Canelo
Zirilli
Duarte
Layús
Rodríguez
DT: R. Camozzi
Cancha: River
Arbitro: Carlos Coria
Asistentes: Ignacio Gómez y José Núñez
Suplentes de River: Méndez, Galarza, Etcheverry, Lupo, Rodas.
Suplentes de Alumni: Giggi, Carballo, Zapata, García, Guevara.
Goles: ST: 4" Marcelo Duarte (A); 23" Darío Rodríguez (R); 38" Juan Layús (A).
Cambios en River: ST: 12" A. Rodas por J. Vera; 29" J. Galarza por P. Perafán; 40" B. Lupo por R. Coria.
Cambios en Alumni: 17" M. Zapata por N. Arrigoni; 27" A. García por E. Boggi, 36" K. Guevara por M. Duarte.
Incidencias: expulsados: PT: 7" Cristian Mastantuono (R). ST: 48" Jorge Cabrera (R).
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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