16 de julio de 2015
Se llama Marianela Iglesias y tiene 21 años. Según contó, se acercó a este medio para “pedir ayuda” en razón de que desde hace algo más de dos años no le permiten ver al niño, que actualmente está con sus suegros.
[gallery ids="78145"]
La joven Marianela Iglesias, de 21 años, se acercó a la Redacción de EL TIEMPO para -en propias palabras- “pedir ayuda” debido a que no le permiten ver a su hijo, el cual se encuentra con sus suegros desde hace algo más de dos años.
Según señaló Iglesias, quien destacó ser oriunda de Olavarría, el episodio al que hizo alusión en la charla con este medio ocurrió en 2012.
De acuerdo con lo que indicó la joven fue el 4 de noviembre de ese año, cuando su hijo mayor -que en ese momento tenía dos meses y medio- quedó internado en el área de Pediatría del Hospital de Olavarría.
“Ese día el nene estaba muy quejoso. Él siempre fue muy de llorar y quejarse, pero ese día estaba distinto. Entonces mi pareja lo agarró y, tratando de calmarlo, lo puso boca abajo y ahí vimos que tenía la cabeza del nene estaba hinchada. Entonces, lo llevamos al hospital en Olavarría, le hicieron radiografías y resultó que tenía una fractura de cráneo, dos costillas quebradas y supuestamente alguien le había metido el dedo en el ojo”, contó Iglesias, quien apuntó que “estuvo 19 días internado. Le dieron el alta el 23 de noviembre al mediodía”.
“Esa misma noche, mi mamá estaba trabajando en la clínica de Olavarría en la que se desempeña como médica y fue adonde estaba con mi nene internado y me dijo que contara la verdad porque sino me lo iban a sacar. Ella, antes de que el nene naciera, me había pedido que si yo no lo quería tener que se lo diera porque le iba poder dar todo lo material que el nene necesitara. Yo le dije que no porque había decidido tenerlo y que me iba a ser responsable de mis acciones”, señaló la joven en la continuidad de su relato.
Asimismo mencionó que “ni bien le dieron el alta me llevaron engañada al servicio local, porque querían hablar conmigo. Yo lo había llamado a mi papá para que se quedara con él. En eso caen mis suegros, les pregunté qué estaban haciendo y me respondieron que lo habían venido a visitar. En un momento se acercó mi suegra para averiguar cómo estaba el nene; yo le dije que dentro de todo estaba bien. Cuando me dijeron que se lo iban a entregar a mis suegros, no lo podía caer”.
Al ser consultada respecto al motivo que llevó a tomar esa decisión, Iglesias respondió que “supuestamente mi pareja y yo somos personas violentas. Me hicieron dos sesiones de psicólogos. Y en esas dos sesiones determinaron que yo soy una persona violenta y que psicológicamente no estaba apta para tener un bebé”.
“El nene va a cumplir 3 años en agosto y no tuve ni un cumpleaños con él. Desde el Juzgado me dicen que sí que yo lo puedo ver, pero cada vez que iba a los de mis suegros la pasaba muy mal. El año pasado fue la última vez que lo vi, cuando mis suegros me dijeron que no podía verlo más”, apuntó también.
“No hay pruebas de que yo le hice algo al nene”
En otra parte de la charla con este diario, Iglesias manifestó que “en un principio tuve una restricción de 200 metros que duró tres meses. Después la extendieron una vez más y luego podía ir a verlo, pero mis suegros le dijeron a mi pareja que yo no vaya a verlo porque no me iban a abrir e iban a llamar a la policía. Pusimos un abogado para que pueda verlo, pero tardó mucho. Diez meses estuve sin verlo”.
“Ahora yo puedo verlo una vez por semana durante una hora, pero no me dejan. Hace más de un año que me vienen diciendo lo mismo. Dicen que el nene está bien con ellos, que no lo molestáramos y que yo soy una persona peligrosa para él”, refirió la joven.
De igual forma, Iglesias hizo hincapié en que “no hay pruebas de que yo le hice algo al nene. Cuando él estuvo internado en Olavarría, el traumatólogo me dijo que no era un golpe de puño -como dicen ellos - y me preguntó cómo había sido mi embarazo, si el nene había estado encajado. Le respondí que sí, que había estado encajado durante una semana y media, nació con la cabeza morada y como fue prematuro estuvo internado en neonatología”.
En idéntico sentido la joven expuso que “el traumatólogo en aquel momento me dijo que la lesión no se había producido recientemente, que probablemente haya sido del parto. Me comentó que si hubiese sido un golpe de puño debería haber tenido un hematoma o algo parecido”.
“Siento que a mi hijo le están robando la identidad”
Por otro lado, Iglesias remarcó que “siento que a mi hijo le están robando la identidad. El nene se crió diciéndole papá y mamá a mis suegros. Para mi eso es muy fuerte”.
Por último la joven expresó que “lo que estoy pidiendo básicamente es ayuda. Lo único que quiero es ver a mi hijo”.
EL DATO
Marianela Iglesias y su pareja, posteriormente al episodio relatado en esta nota, tuvieron otro hijo. Se trata de una niña que actualmente tiene 1 año y dos meses, la cual se encuentra viviendo con ellos. “Ella nos cambió la vida”, dijo la joven mirando a la pequeña, que la acompañó durante la charla con este medio.
Así lo indicó la decana de la Facultad de Agronomía de la UNICEN Azul, Liliana Monterroso, cuando habló con este medio acerca de la actividad que se realizará el próximo miércoles en la Chacra Experimental que está ubicada en kilómetro 304,5 de la Ruta 3.
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026