14 de diciembre de 2015
Sportivo Piazza sufrió lo que Chacarita en la ida, fue superado ampliamente por el tricolor pero, merced al resultado final de 2 a 2, logró coronarse como campeón del Clausura 2015. La Villa Industrial celebra así su primer título oficial en 12 años y el octavo de su historia.
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Había mucha emoción contenida, había mucha necesidad de catarsis, había mucha final atragantada. El pueblo de Villa Piazza sentía que saboreaba arena cada vez que pensaba en finales. Y los resultados negativos acumulados en el Apertura 2014 y en el Clausura del mismo año, teñían todo un proceso con colores de fracaso. He ahí la injusticia ahora corregida.
Un año después, en el mismo escenario, los mismos equipos volvieron a cerrar un certamen liguista de Primera. Aquella vez, Piazza perdió la chance de campeonar por apenas 30 segundos, cuando un penal posibilitó que Chacarita acceda a los penales y allí se impusiera. Aquella vez, la mano que habilitó al juez a sancionar el penal –a 30 segundos del final– fue de Ezequiel Travi, el mismo jugador que ayer, a poco del cierre, empató el partido y terminó de convencer a los industriales de que, ¡al fin!, la fiesta era propia, ya no había que secar lágrimas para ver con nitidez la felicidad ajena. 12 años después (y a 30 del glorioso 1985), Sportivo Piazza es campeón oficial de la Liga de Fútbol de Azul.
El ahora campeón jamás se acercó ayer a la versión que apabulló a Chaca en el Emilio S. Puente. Y el tricolor tampoco tuvo nada que ver con el de esa noche, pero para bien. El insoportable calor desgastó a los dos equipos (y a todos los asistentes al reducto sureño), pero esa no puede ser la única variable para determinar uno y otro rendimiento. Piazza escasas veces pudo jugar el partido, por momentos ni siquiera lo intentó, mientras que Chacarita asumió el frenético rol que le dio la segunda parte de esta llave y lo desempeñó con destacado nivel y la suficiente entereza.
Las previsibles y muy evidentes ansiedades entraron en combustión no bien Palavecino (de gran tarea) pitó. Inmediatamente el elenco del sur plasmó supremacía, hizo de la pelota el jugador número 12 y presentó sus cartas. Por izquierda, contra la borda del campo, se comenzaba a determinar la herramienta mejor para que Gorosito y Zirilli o Miglino lastimasen una defensa que prematuramente sintió la poca asistencia de los volantes externos piazzistas, Tavare y Moyano.
La zona de volantes visitantes fue un sector neurálgico durante la mayoría del tiempo; Brienzo agotaba corridas para tratar de reducir espacios y hacerse del balón, pero poco conseguía gravitar. El tri le hacía padecer la superioridad en las pequeñas circunstancias, en las cuales Piazza pugnaba por resistir físicamente los artilugios que su oponente le generaba con el modo de abordar el partido. Ayer fue Chaca el que presionó constantemente, el que formó un bloque casi siempre compacto que basamentó el adelantamiento y la producción ofensiva.
Uno de los más insípidos cambios de frente que ensayó Chacarita devino en la apertura del marcador. Mingochea, desde su campo, abrió largo sobre la derecha, Hugo Iztueta erró en la recepción y permitió que Zirilli avance contra el área; “Yeyo” enganchó largo hacia el punto penal y posibilitó el remate de Rapetti. Barbieri atajó pero dio un rebote corto, justo para que el 10 disponga de su segunda chance y, finalmente, marque el gol.
Contrariando alguna lógica hipótesis, el ritmo del cotejo era alto, sin tramos de “plancha”, y en esa escenografía lucía mucho mejor el funebrero. Se hacía cargo de las “obligaciones” que le deparaba esta revancha, lo hacía de la manera que mejor le sienta y, en el horizonte, ya tenía un gol menos que descontar. En tanto, el elenco villero, algo fragmentado y retrasado, entreveía caminos de prosperidad ofensiva cuando Chacarita se desequilibraba en el fondo producto de su incesante inercia de ataque.
Y así logró el empate: un tiro de esquina favorable a Chaca se metamorfoseó en espectacular contra para el industrial; Laguna interpretó perfectamente la ocasión y terminó por ceder a Ramón Sánchez un mano a mano con González que el delantero concluyó con notoria definición. En la última final oficial que Piazza festejó el título, jugada en Alumni en 2003, Ramón Sánchez padre corrió de manera similar, escapando de la defensa de Cemento, y definió al gol para cifrar –en el alargue– la victoria en 3 a 2.
El gol de Sánchez, al momento de su concreción, hubiera sido doblemente oportuno si, menos de un minuto más tarde, Gonzalo Raidigos no hubiera anotado el segundo tanto de Chacarita, luego de un nuevo desborde de Zirilli por izquierda.
El inicio del complemento fue mucho alocado, flippeado, síntomas que poco a poco le quitarían algo de nivel al partido, aunque el atractivo básico jamás se marchitó. De nuevo el sureño timonea y se aprovecha de una andamiaje rival endeble y, otra vez, anclado muy próximo al área de Barbieri (una de las figuras de esta definición).
Piazza recobraba la política del balón dividido, de aislar a sus delanteros allá lejos, de reducir espacios hacia atrás. Lucas Iztueta ya lucía como un bastión defensivo muy importante, barriendo a lo ancho la última zona y auxiliando laterales en apuros. Lo que seguramente lamentarían Iztueta y compañía es que los delanteros tuvieran muchas complicaciones para sostener el juego al otro lado y permitir el adelantamiento y alivio de un fondo muy activo.
El ingreso de Isasmendiz le aportó criterio y mejores decisiones al dominio del balón por parte del local. El volante usufructuó la espalda de Brienzo y contagió; ante un destacado remate suyo, el “pelado” Barbieri respondió con una de las atajadas más técnicas y fotográficas del torneo.
Pese a la amenaza del paso del tiempo, pese a no poder cerrar en la red algunas chances muy notorias (una de Borda, cara a cara con Barbieri, se esfumó con el esférico peinando el poste izquierdo), Chacarita sostenía una elogiable entereza futbolística; ya no había reparos defensivos en el equipo de Burgos (a propósito, vale señalar el alto rendimiento de Di Cataldo, quien el viernes se reincorporó al plantel luego de agotado su vínculo con Independiente de Tandil). Este inevitable desbalance comenzó a ser usufructuado por Piazza; Hourcade, tal vez previendo ese escenario, había metido en cancha a Darino, Travi y Aranza, para nada una buena noticia para la defensa funebrera.
Dos de ellos protagonizaron definitivamente en el gol que empató la disputa y animó a la multitud verde amarella a celebrar el título. A los 41’, Aranza escapó a un intentó de achique de la defensa local, buscó a González en su carrera y desairó su intervención con un toque sutil por encima. El travesaño rebotó la pelota que, inmediatamente, Travi golpeó con su cabeza y mandó dentro del arco que da a la cancha de inferiores. El joven tenía su revancha y el plantel, su corona.
LA FIGURA
Jesús Zirilli
De las cuatro o cinco destacadas figuras que tuvo esta final, esta opinión se inclina por Zirilli. Jesús abrió todos los caminos ofensivos de Chacarita en el primer tiempo, por velocidad y uso de los espacios, cuando todavía la lesión que soporta parecía no limitarlo demasiado. Sendos goles del tricolor llegaron por asistencias suyas.
Campeones oficiales
Año Campeón
1939 Cemento Armado
1940 Sportivo Azul
1941 Sportivo Barracas
1942 Sportivo Barracas
1943 Cemento Armado
1944 Boca Juniors
1945 Alumni Azuleño
1946 Azul Athletic
1947 Azul Athletic
1948 No se disputó (1)
1949 Alumni Azuleño
1950 Alumni Azuleño
1951 Sportivo Piazza
1952 Sportivo Piazza
1953 Alumni Azuleño
1954 Boca Juniors
1955 Alumni Azuleño
1956 Alumni Azuleño
1957 Boca Juniors
1958 Boca Juniors
1959 Alumni Azuleño
1960 Cemento Armado
1961 Cemento Armado
1962 Alumni Azuleño
1963 Vélez Sarsfield
1964 Unión Chillar (2)
1965 Azul Athletic
1966 Cemento Armado
1967 Cemento Armado
1968 Alumni Azuleño
1969 Alumni Azuleño
1970 Alumni Azuleño
1971 Alumni Azuleño
1972 Boca Juniors
1973 Boca Juniors
1974 Boca Juniors
1975 Alumni Azuleño
1976 Alumni Azuleño
1977 Alumni Azuleño
1978 Chacarita Juniors
1979 Azul Athletic
1980 Azul Athletic (3)
1981 Alumni Azuleño
1982 Deportivo Sarmiento (4)
1983 Azul Athletic
1984 Azul Athletic
1985 Sportivo Piazza
1986 Sportivo Piazza
1987 Alumni Azuleño
1988 Alumni Azuleño
1989 Azul Athletic
1990 Sportivo Piazza
1991 Alumni Azuleño
1992 Azul Athletic
1993 Azul Athletic
1994 Alumni Azuleño
1995 Alumni Azuleño
1996 No se disputó (5)
1997 Sportivo Piazza (6)
1998 Azul Athletic
1999 Azul Athletic (7)
2000 Alumni Azuleño
2001 River Plate
2002 Azul Athletic
2003 Sportivo Piazza
2004 Azul Athletic
2005 Chacarita Juniors
2006 Azul Athletic
2007 Chacarita Juniors
2008 Alumni Azuleño
2009 Alumni Azuleño
2010 Sarmiento de Tapalqué
2011 Cemento Armado
2012 Chacarita Juniors
2013 Chacarita Juniors
2014 Sarmiento de Tapalqué (A) (8)
2014 Chacarita Juniors (C) (8)
2015 Alumni Azuleño (A) (9)
2015 Sportivo Piazza (C) (9)
Notas
(1) No se disputó en razón de la campaña realizada por el combinado azuleño en el Campeonato Argentino.
(2) Unión Chillar se integró con dirigentes chillarenses pertenecientes a varias entidades, sin tener registro con ese nombre, y formó un equipo con mayoría de jugadores provenientes del fútbol profesional.
(3) Ese año Alumni desistió de jugar la final con Azul Athletic, por el fallecimiento de su presidente Adolfo Toscano, por lo que la Liga le otorgó el título a su tradicional rival.
(4) Sarmiento de Tapalqué fue campeón tras protestar un partido a su rival de ciudad, Atlético.
(5) Alumni campeón del Apertura y Piazza del Clausura, decidieron no jugar el encuentro final.
(6) El torneo Clausura ganado por Piazza se jugó con un reducido de 3 equipos: Alumni, Piazza y River, habiendo desistido de intervenir las restantes entidades afiliadas.
(7) Se jugó un torneo Apertura a 1 rueda y un Clausura con 4 equipos, jugando la final Azul Athletic y Alumni, venciendo los primeros por 1 a 0.
(8) En el 2014 se consideró como campeón el ganador de cada uno de los Torneos que se disputó
(9) En el 2015 se considerará como campeón al ganador de cada uno de los Torneos que se disputarán
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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