15 de diciembre de 2013
OPINIÓN
Escribe:
Especial para EL TIEMPO
Contador Omar Norte
"Se fueron los aplausos y algunos recuerdos y el eco de la gloria duerme en el placard", dice un estribillo de un tema de Alejandro Lerner.
Se podría decir que quien detenta la más alta magistratura del país, hoy podría estar recordando dicho estribillo, pues indudablemente nos encontramos inmersos de vuelta (y van?) en las postrimerías de una crisis "a la Argentina".
Luego de unos años de bonanza (post crisis 2001) caemos en un callejón donde la señal de salida será inexorablemente "un ajuste" que, como siempre ha pasado, recaerá en los bolsillos de los que supuestamente se vieron beneficiados con el modelo nacional y popular: la clase media y los sectores subocupados y desocupados.
Evidentemente, una vez más las recetas populistas traen consecuencias nefastas para quienes quizás mayoritariamente la apoyaron con su voto.
Dicen que el único ser que tropieza dos veces con la misma piedra es el hombre y, sin lugar a dudas, la historia argentina está marcada a fuego en dicho sentido, pues cada vez que se ejecutaron políticas económicas consistentes en abusiva emisión monetaria , excesivo gasto público, subvaluación del dólar, con un abultado déficit de las cuentas públicas (comercial y fiscal), con el tan manido y por siempre frustrado control de precios y corriendo detrás de ello la puja nominal por mayores salarios, los resultados o consecuencias fueron Rodrigazos seguidos de posteriores planes de estabilización con fuertes ajustes, en desmedro de los que menos tienen.
El "frakaso" ganado
Las políticas económicas implementadas en los últimos años en la Argentina están definidas como de "stop and go", o sea de crisis recurrentes. Esto se debe a los malos diagnósticos y por ende a las malas praxis o terapias utilizadas. El cuento de la "dekada" ganada está llegando a su fin, las inéditas condiciones internacionales favorables para toda Latinoamérica a partir del año 2002 fueron muy bien aprovechadas por casi todos los países de la región. Ellos se vieron beneficiados con un fuerte incremento de sus reservas, baja inflación, fuerte ingreso de inversiones productivas, baja real del desempleo y de la desigualdad social. Esto no ocurrió en la Argentina, aunque sí en los primeros años del Kirchnerismo luego de salir del infierno con la gestión Duhalde-Lavagana.
A partir de la intervención del INDEC y la alianza con Chávez, el país se fue desgajando y llegamos hoy a una situación tal que los discursos fundamentalistas del populismo K ("el relato"), lenta pero inexorablemente, la realidad los empieza a desnudar patéticamente. Ejemplos sobran: acuerdo YPF-REPSOL, luego su estatización con la frase de que "ni un centavo se pagará", ahora nos costará U$S 5.000 millones; la expropiación de Aerolíneas que hoy le cuesta al país $ 2 millones diarios con denuncias judiciales de su vaciamiento que tienen en vilo a funcionarios K; las fuertes caídas de reservas del Banco Central que de U$S 52.000 millones, ahora se ubican por debajo de los U$S 31.000; el tan ruidoso y alabado desendeudamiento externo, habiéndose pagado de contado al FMI U$S 10.000 millones de deuda a un interés del 4% anual para endeudarnos con Chávez al 15% anual. Ahora el gobierno va en busca desesperada de fondos e inversiones externas, hasta llegar al sumuns del sometimiento con los "fondos buitres" , como así también se ve apremiado en acordar con el FMI para blanquear las estadísticas del INDEC y salir del VERAZ internacional, arreglar los juicios en el CIADI, la deuda con el club de París y el Banco Mundial.
El desguace y malversación de las estadísticas públicas, el fracaso del control de precios, las fantochadas giras al exterior en busca de inversiones y colocación de productos argentinos emprendida por Moreno y su cotillón, y su fallida Moreno Card, como así también la sospechosa e inesperada fumata con el multimedio destituyente Clarín, son parte del "frakaso" ganado.
Economía del trompo
Este gobierno nacional y popular que mantuvo a miles de argentinos creyendo en sus bondades con una economía que supuestamente crecía -cuando en realidad lo que ocurría era que todo giraba a una gran velocidad pero sobre un mismo lugar, a lo que algunos economistas tipificaron como la "economía del trompo"- tiene hoy sus consecuencias en miles de argentinos en la calle saqueando comercios en una actitud por cierto muy repudiable, pero que sin lugar a dudas el caldo de cultivo de ello es la fragilidad de la situación económica social a la que nos llevó este modelo de alta corrupción, alta inflación, desigualdad social, pobreza estructural, baja calidad educativa con estrepitosa deserción escolar cuyo fiel reflejo son los mas de 1 millón de jóvenes "ni ni" ( ni estudian ni trabajan), el desprecio y falta de respeto de las Instituciones democráticas y republicanas, manejo centralizado de los recursos tributarios y el reparto clientelar de los recursos tributarios y la ayuda social , entre otras cuestiones.
Agenda de transición
En primer lugar, el gobierno debe reconocer sus errores de diagnóstico y terapia utilizadas, sabiendo que los males de la democracia se curan con más democracia y, precisamente por ello, debería urgentemente fijar una agenda proactiva de diálogo y consensos como transición hacia el 2015 mediante:
- Reunir al Consejo Nacional de Seguridad Interior integrado por todas las Jurisdicciones provinciales junto al Gobierno Federal, en pos de delinear acciones concretas que aseguren la paz social y la lucha coordinada contra el flagelo del narcotráfico;
- Llamar y reunir, con la intervención de la Iglesia, a la mayor cantidad de sectores de la vida social para la búsqueda de consensos mínimos que descompriman y paulatinamente reduzcan los índices actuales de inflación con justicia social;
- Urgente cambio del INDEC en pos de transparentar su gestión con la intervención de personalidades y técnicos de intachable jerarquía profesional e independencia y control parlamentario;
- Recrear el Congreso Pedagógico Nacional para proyectar allí una verdadera reforma educativa en búsqueda de la calidad como meta principal;
- Independizar el Banco Central, que deje de ser un apéndice del Poder Ejecutivo como auxilio permanente a sus desmanejos financieros.
Agenda del mediano plazo
- Terminar con el Hiperpresidencialismo, pues está harto comprobado en la historia argentina que los "ismos" han vaciado de poder a la democracia. Será necesario entonces reformular el esquema de la Constitución de 1994 bajo un esquema semiparlamentario. Esto sería una buena medicina para salir del subdesarrollo democrático, en definitiva, salir de la lógica "presidentes fuertes, democracias débiles".
- La historia nacional ha dejado palmariamente demostrado que la inmensa mayoría de los gobernantes han privilegiado políticas en desmedro de la defensa del valor de la moneda, a modo de ejemplo desde la década del 60 a la fecha el peso se ha devaluado en el equivalente a 14 ceros. Ello ha derivado en los sucesivos escenarios inflacionarios que han impedido implementar con éxito políticas económicas de estabilidad monetaria que coadyuven a salir del subdesarrollo económico. En el mundo desarrollado es prioridad la defensa irrestricta del valor de la moneda. Los gobernantes populistas argentinos no lo entienden así, de allí la inclinación de gran parte de la ciudadanía por el dólar, lo que en algún otro artículo periodístico llamé "la cultura verde". ¿No habrá llegado el momento de pensar seriamente en fijar políticas de Estado en la materia?, pues de lo contrario la salida alternativa que se puede imponer es a la ecuatoriana, con el dólar como moneda oficial y evitar así políticas monetarias populistas.-
- Crear Organismos independientes anticorrupción y fueros judiciales especiales con competencia específica y exclusiva en materia de lavado de dinero y narcotráfico, eliminando para dichos casos la posibilidad de excarcelaciones.
- Implementar políticas nacionales coordinadas con las provincias y municipios que nos saquen del subdesarrollo burocrático, pues somos un país subadministrado. Para ello habría que proyectar un ámbito de desarrollo de modernas herramientas de gestión gubernamentales que garanticen calidad y transparencia.
Hasta que todo esto no ocurra, seguiremos inmersos en crisis recurrentes (stop and go) e impedidos de insertarnos en el concierto de las naciones desarrolladas del mundo.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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