15 de febrero de 2019
Por Moira Goldenhörn (*)
El 14 de Febrero, en el mundo sajón que conocemos a través de la TV, las películas y las redes, se celebra el Día de los Enamorados. En nuestro país, hasta la irrupción globalizada del siglo XXI, había sido el 21 de Septiembre el día en que celebrábamos el amor y la alegría de la vida ¿qué rumbo hemos tomado? Cuando éramos jóvenes quienes nacimos antes de 1990, festejábamos el Día de la Primavera como el Día del Estudiante y también, cosa tan afín, como el Día de los Enamorados. No es que fuera solamente un patrimonio adolescente y de jóvenes estudiantes el enamorarse, pero convengamos que la efervescencia hormonal ayuda a la confusión de sentimientos.
En ese tiempo, celebrábamos el florecer, el volver a nacer, el esplendor de la vida que se abre después del letargo invernal, ofreciendo lo mejor de sí, lo más bello, pleno de colores y aromas, dispuesto al amor y a la trascendencia. En este tiempo, el marketing nos tiñe de rojo ¿pasión? y nos llena de corazones gordos, de bombones en días de 38 grados, y nos obliga a demostrar con la billetera cuánto se ama a la persona que tenemos al lado. No celebramos la naturaleza ni la belleza, no celebramos el amoroso ciclo de la vida, vamos de shopping y a cenar. Pensemos un momento en esa espada de Damocles con que nos persiguen a las mujeres al nacer -junto con la perforación de orejas y la ropita rosa monocolor- llamada "amor romántico", ese ideal patriarcal que nos obliga a ser medias naranjas hasta que un hombre "nos completa" y la maternidad "nos realiza". Ese "amor romántico" que no depende de nuestra voluntad, de nuestro proyecto de vida sino de la puntería de un querubín que nos obliga a enamorarnos de cualquier persona aunque nos haga daño, ciegamente, sin nuestra decisión, se complementa muy bien con el mandato capitalista de comprar y pagar, con descuentos de ocasión hasta en implantes mamarios para festejar "el Día de los Enamorados". Podemos así repensar el sentido del amor que estamos "comprando" en el paquete de San Valentín, a retomar la vivencia del amor como florecimiento, como contemplación de la completud del ser amado, admiración a la belleza de su existencia, como invitación a trascender lo ordinario y acompañar en el despliegue de la intención vital de quien amamos.
(*) Abogada, docente-investigadora.
Así lo indicó la decana de la Facultad de Agronomía de la UNICEN Azul, Liliana Monterroso, cuando habló con este medio acerca de la actividad que se realizará el próximo miércoles en la Chacra Experimental que está ubicada en kilómetro 304,5 de la Ruta 3.
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026