23 de enero de 2026
Desde la EPSA- Escuela de Psicología Social de Azul, que lleva 27 años en nuestra ciudad- se articula formación, territorio e intervención concreta en comunidades atravesadas por la desigualdad, la fragilidad de los vínculos y la incertidumbre social. Profesionales trabajan en consumo problemático, neurodivergencias, salud comunitaria y deporte, con una mirada colectiva y de derechos. Formar para intervenir: la Psicología Social se construye en el territorio.
La Psicología Social pone el foco en los grupos, la comunidad y el trabajo colectivo como respuesta a la crisis social actual. Este medio contacto a referentes de la Escuela de Psicología Social de Azul. La directora Verónica San Martín, la docente y coordinadora Marisol Tito y la profesional Valentina Navarro reflexionan sobre el rol de la Psicología Social en el contexto actual.
-¿Qué es y qué hace un psicólogo o psicóloga social?
-Verónica San Martín: La Psicología Social trabaja sobre los vínculos, los grupos y las problemáticas sociales desde una mirada integral. No se centra en el individuo aislado, sino en las relaciones que construye, en los contextos en los que vive y en las condiciones sociales, históricas y culturales que lo atraviesan".
Desde otra arista, Valentina Navarro agregó que el abordaje psicosocial permite leer las problemáticas más allá del síntoma individual. "Siempre trabajamos con entramados vinculares: familias, instituciones, comunidades. Nadie se construye solo".
-¿En qué se diferencia la Psicología Social de otras disciplinas?
-Marisol Tito: La diferencia central es el foco en el vínculo y en los procesos grupales. Desde la perspectiva pichoniana (por Pichon Riviere) entendemos al sujeto como histórico y social. No buscamos solo explicar conductas, sino comprender cómo se producen y cómo pueden transformarse en interacción con otros".
San Martín reforzó esta idea al remarcar que la Psicología Social no aplica modelos cerrados. "Se trata de construir lecturas situadas de la realidad, entendiendo cada contexto en su singularidad", afirmó.
-¿Cómo se traduce esa mirada en la práctica cotidiana?
-Verónica San Martín: En la práctica cotidiana facilitamos espacios de escucha, análisis y reflexión. Intervenimos en grupos, instituciones y comunidades ayudando a identificar conflictos, obstáculos y también potencialidades.
En tanto, Tito destacó que el rol no es dirigir ni imponer. "Acompañamos procesos de cambio, fortalecemos redes y promovemos la participación activa para que las personas se conviertan en protagonistas de sus propios procesos", señaló.
-¿Con qué problemáticas trabajan actualmente en el territorio?
-Verónica San Martín: Las problemáticas son diversas y complejas. Trabajamos con consumos problemáticos, violencias, exclusión social, conflictos institucionales, problemáticas de salud mental comunitaria, niñez, adolescencia y género".
Por su parte, Valentina Navarro sumó su experiencia en el acompañamiento a infancias y familias. "Actualmente trabajo con niños y niñas neurodivergentes, con sus familias y también con madres y padres neurodivergentes, integrando la neuropsicoeducación desde un abordaje psicosocial", explicó. Ese trabajo se desarrolla tanto en el Instituto de Neurodesarrollo (INDA) de Olavarría como de manera particular".
-¿Qué lugar ocupa el trabajo territorial y comunitario?
-Marisol Tito: El territorio es central. Permite intervenir directamente en los contextos donde se producen las problemáticas, construir vínculos de confianza y acompañar procesos reales.
Para Valentina Navarro, el trabajo comunitario exige presencia sostenida. "No hay intervenciones rápidas ni soluciones mágicas. Cada comunidad tiene su historia y sus tiempos", sostuvo.
-¿Se trabaja desde la emergencia o desde la prevención?
-Verónica San Martín: En realidad, se articulan ambas dimensiones. Muchas veces intervenimos en situaciones de emergencia social, pero el objetivo es fortalecer procesos preventivos a largo plazo".
"La prevención se construye en el tiempo, a partir del trabajo sostenido y del fortalecimiento de redes", agregó Marisol Tito.
-¿Qué importancia tiene el trabajo en red?
-Verónica San Martín: El trabajo en red es fundamental. Ninguna intervención puede pensarse de manera aislada.
En esa misma línea, Valentina Navarro agregó que la articulación con instituciones educativas, de salud y organizaciones sociales permite garantizar procesos de inclusión más sólidos y sostenibles.
-¿Qué cambios concretos puede generar la Psicología Social en una comunidad?
-Marisol Tito: Los cambios no siempre son inmediatos ni visibles. Muchas veces se expresan en mayor participación, en la apropiación de los espacios, en la posibilidad de tomar la palabra.
Sobre ese aspecto, San Martín recordó experiencias donde personas que llegaban desde el aislamiento lograron organizarse y construir redes de apoyo. "El cambio significativo es colectivo", subrayó.
En particular, destacó el trabajo en un grupo de mujeres, donde a través de técnicas propias de la psicología social se fueron generando espacios de reflexión colectiva sobre el rol de la mujer en la sociedad. A lo largo del proceso, el grupo pudo problematizar las desigualdades de género, desmitificar estereotipos profundamente arraigados y reconocer cómo esas construcciones sociales impactaban en sus trayectorias personales y vinculares.
"El trabajo grupal permitió fortalecer el empoderamiento, el reconocimiento de derechos y la construcción de estrategias colectivas de cuidado y acompañamiento. El cambio fue fundamentalmente colectivo: la posibilidad de pensarse como grupo, de tomar la palabra y de generar nuevas formas de participación y posicionamiento frente a la realidad social".
-¿Cómo impacta la crisis social y económica en el trabajo comunitario?
-Verónica San Martín: La crisis incrementa la demanda sobre los dispositivos territoriales, muchas veces sin los recursos necesarios.
Al respecto, Tito agregó que esto genera desgaste en quienes sostienen las intervenciones. "Por eso el cuidado de quienes cuidan es una dimensión ética del trabajo", afirmó.
-¿La profesión está reconocida socialmente?
-Verónica San Martín: El reconocimiento es desigual. En algunos espacios el rol está claramente valorado, en otros todavía hay que explicarlo.
Valentina Navarro señaló que persisten mitos y confusiones. "Muchas veces se cree que hacemos terapia o solo acompañamiento individual, cuando nuestro anclaje es comunitario y grupal", explicó.
-¿Sienten que la sociedad conoce realmente qué hace un psicólogo social?
-Marisol Tito: Esto hace que nuestro aporte quede muchas veces implícito o invisibilizado, y que no siempre se nos convoque en espacios donde la lectura de los procesos grupales resulta fundamental".
La Directora de EPSA, Verónica San Martín, agregó que "también persiste la idea de que nuestra tarea es asistencial o voluntarista, cuando en realidad se trata de una práctica profesional con marcos teóricos sólidos y herramientas específicas. Estas confusiones tienden a desdibujar el carácter operativo de nuestra intervención y la complejidad del análisis de los procesos grupales, institucionales y sociales".
-¿Qué le dirían a alguien que está pensando en estudiar Psicología Social?
-Verónica San Martín: Que es una formación que invita a pensar críticamente la vida cotidiana y a involucrarse activamente en los procesos sociales. Pero además la EPSA, nuestra escuela es la única que otorga título oficial en la región.
Valentina Navarro destacó que también implica un trabajo personal profundo. "La Psicología Social interpela la propia historia y los propios vínculos", dijo.
Finalmente, Marisol Tito cerró con una definición que sintetiza el espíritu del trabajo comunitario: "En tiempos de incertidumbre, la esperanza se construye colectivamente".
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