
Escribe: Prof. Estela Cerone.
Concejal del Frente para la Victoria, integrante de las comisiones de Educación y Derechos Humanos.
Hoy las plazas del país se llenarán de sujetos de derechos, hombres y mujeres que reclaman por el cese de la violencia contra las mujeres.
Una de las formas de la bestialidad humana (pareciera un contrasentido la unión de los términos) que nos llega desde el fondo de los tiempos.
Botín de guerra, las mujeres, cuando los combatientes terminan su faena de batalla, y van por este otro, que completa el aniquilamiento.
Ya en el siglo IV a.c. Eurípides escribe una de las tragedias griegas más desgarradoras sobre el horror que cae sobre las mujeres: Las Troyanas.
Ante una Troya ardiendo, Hécuba, esposa del rey de la ciudad clama desesperada: “ Arde Illión, ¡gimamos!”.
Sabe que el destino de las mujeres será ser entregadas a los vencedores, así una a una, llorando a sus maridos muertos, pasan a ser propiedad de los guerreros vencedores, como hembras o para el sacrificio. Pero el dolor no para, pues sus hijos también serán sacrificados.
Desde entonces, la pertenencia al hombre como un objeto de consumo, en algunos casos, y de venganza, en otros, puede ser contada en millones de relatos.
Hoy, esos testimonios que corrían de boca en boca en otros tiempos, nos sacuden desde los medios masivos de comunicación como una bofeteada diaria.
Tomé al azar periódicos de los últimos días y la sección de policiales nos cuenta:
- 7 de mayo, Gladys Britos, 49 años, asesinada y enterrada por su esposo.
- 8 de mayo: Encuentran enterrada como NN a Jennifer Cadillo Muro, peruana, 22 años, detenido su jefe de 48años.
- 29 de mayo: Khaterine Moscoso, 18 años, enterrada en Monte Hermoso.
- 1° de junio, María Angelina Baiotti, baleada por su expareja en pleno centro de Santa Rosa.
Reitero, sólo de los diarios que tomé al azar, pero Ud. que lee, seguro, agregará, pues los ejemplos sobran. En 2014 murieron a causa de violencia de género (o femicidios) 277 mujeres y niñas.
Junto a estos sucesos de violencia intrafamiliar, están los otros, los que hablan de la condena que padecen las mujeres pobres al no poder disponer de su cuerpo, y entonces, la impotencia es igualmente agraviante. En la Argentina hay situaciones en las que el aborto es legal, o no punible, según lo establece el artículo 86 del código penal de principios del siglo XX., cuando el embarazo es producto de una violación o cuando su prosecución pone en riesgo la vida o la salud de la madre. Pero ante la falta de acceso efectivo a los abortos no punibles, la Corte de Justicia de la Nación, en un fallo memorable del 2012 ratificó la vigencia del Art. 86 del Código Penal e instó a los diferentes poderes del estado nacional y provinciales a respetar la legislación vigente en la materia. No obstante, ese fallo no se respeta, como muestran situaciones que a diario se conocen.
Corrientes, 20 de mayo (Télam), corresponsal (haría un resumen de ambos casos diciendo que son claramente abortos no punibles por causal violación y riesgo de vida de la madre-niña).- La niña de 12 años que dio a luz la semana pasada en Corrientes permanece en grave estado y con asistencia respiratoria, en tanto que las autoridades hospitalarias de esa provincia dieron a conocer los cuidados que brindan a otra menor de 11 años que lleva seis meses de embarazo.
La maternidad del hospital “Juan Ramón Vidal” de Corrientes atiende a una niña del interior provincial que desde el lunes permanece grave tras las complicaciones derivadas de una cesárea y a otra de 11 años embarazada de seis meses, por quienes se dio intervención a la justicia de Menores y a las autoridades de minoridad y familia.
“La niña está en terapia intensiva, con asistencia respiratoria y corre riesgo de vida”, confirmó la directora del hospital correntino, Norma Pérez, al referirse a la menor de 12 años que hace seis días dio a luz a un varón en Saladas, a 100 kilómetros de la capital.
“A causa de un cuadro de hipertensión debió ser trasladada a este hospital, pero empeoró, tuvo que ingresar a terapia intensiva y hoy si bien está estabilizada, su pronóstico es reservado”, indicó la directiva en diálogo con Télam.
Qué bueno sería que nuestra Presidenta, que es mujer, sintiera el imperativo moral de terminar con la clandestinidad del aborto en nuestro país. Una política pública (la prohibición del aborto) que alimenta un negocio millonario y se cobra la vida de mujeres jóvenes que no pueden pagar las sumas requeridas en ese mercado clandestino. Son más de 1200 abortos diarios que se realizan fuera de la ley y muestran que la prohibición es un gesto hipócrita. En 2013 fueron 50 las muertes, según cifras oficiales del Ministerio de Salud. Demasiadas vidas” (1).
La hermana República del Uruguay se animó a dar el paso, reduciendo a cero la mortalidad materna, un dato para tomar en cuenta.
Dos temas, una misma víctima, la mujer.
En un caso, la violencia machista, que no reconocer clases sociales, está presente en todas y de los modos más groseros o más sutiles
En el otro, el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, un derecho que debe se concebido como política de estado, como justicia para las que menos tienen.
Por eso, porque debemos crecer en conciencia, porque la batalla cultural es más que necesaria y difícil, la manifestación necesita de la masividad de todos los que entendemos que no es imposible.
Desde distintos ámbitos y con peculiaridades propias, la plaza San Martín replicará lo que otras plazas, con mujeres y hombres azuleños, que hacen propia la consigna “ni una menos”.
(1) “Que bueno sería” Liliana Chiernajovsky, Página 12. 13-3- 2015