ENFOQUE

ENFOQUE

Cannabis: Debate abierto sobre el cultivo y el uso de una planta

El tesista en Antropología Social de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarría, Jonatán Pinelli se explaya en esta columna sobre los elementos que se utilizan a la hora de debatir sobre el intercambio, uso y/o donación de las flores de cannabis y sus derivados.

30 de junio de 2021

Singularmente, puedo estar equivocado, pero, la realidad contextual de nuestra ciudad deja de manifiesto con claros hechos empíricos que la persecución hacia los que usamos el cannabis es cierto. Me pregunto, ¿Por qué se da este fenómeno sociocultural de persecución, estigmatización y encarcelamiento?

Algunos amigos, sienten temor al ser parte de una movilización ciudadana hacia tribunales. Al pase de lista de la policía, a no saber dónde quedan las tantas fotografías tomadas, al escrache, también, a salir del closset. A sentir la responsabilidad de llevar adelante, con la frente en alto, un hecho adulto como el consumo de drogas. Estos son los factores que se ponen en juego cuando comenzamos a debatir la despenalización de la tenencia, el uso y el consumo, pudiendo referirnos al fallo Bazterrica de la Corte Suprema de la Nación en el año 2006 (el fallo del Juez Lorenzetti es digno de mencionar).

Antes de tomar posición en el debate, es necesario caracterizar, por una parte, a la planta en su dimensión biológica, y, por otra, al cultivo en su dimensión social. Así, mientras la planta pertenece al reino natural, a la botánica, a la agroecología y, también, al mundo de la química orgánica; en su dimensión social, a partir de la práctica cultural del cultivo, apelamos a relaciones sociales de intercambio de saberes y de conocimientos, tanto de la planta, como de sus aplicaciones farmacológicas. En el mismo sentido, hacemos fuerza y luchamos para garantizar la soberanía de las semillas de cannabis y el pedido de los cultivadores de comenzar a registrar en el banco nacional de genéticas las cepas nativas de nuestro país.

El Estado debe garantizar el acceso a la salud a todos sus ciudadanos. No por eso vamos a jugar el partido a favor del encarecimiento de la sustancia y la proliferación del mercado ilegal de aceites de cannabis y sus derivados. Podemos tomar como ejemplo lo realizado de forma interdisciplinaria por las facultades de ingeniería y de ciencias sociales de la UNICEN y un agente privado de salud para estandarizar tratamientos clínicos, redactar protocolos de seguimiento, estabilizar genéticas, cromatografiar muestras, realizar etnografías, y acompañar a quienes necesitan hacer uso de la sustancia y, aún hoy, la desconocen.

Ante esto, es que planteo que con la persecución policial y el encarcelamiento de usuarios y cultivadores de cannabis no se deja entrever todos los fenómenos sociales y culturales que ocurren alrededor de las flores de cannabis: solidaridad, reciprocidad, intercambiar, donar, cuidar, acompañar, cultivar, etc. Vemos así la confrontación ideológica entre dos cosmovisiones, dos formas distintas y relativas de ver y de interpretar el mundo.

Estas dos formas encontradas por una tensión, son las bases sobre lo que Michel Foucault va a denominar el "sistema de la transgresión": "La conciencia moderna tiende a otorgar a la distinción entre lo normal y lo patológico el poder de delimitar lo irregular, lo desviado, lo poco razonable, lo ilícito y también lo criminal. Todo lo que se considera extraño recibe, en virtud de esta conciencia, el estatuto de la exclusión cuando se trata de juzgar y de la inclusión cuando se trata de explicar" (Foucault, 1996:7) 1 . De esta manera, situándose sobre el dominio del cuerpo -utilizándolo como soporte de expresión y de influencia- la cultura moderna desde el siglo XVII en adelante, a través de la medicina y el poder religioso del Estado, comenzó a sancionar las desviaciones morales bajo el poder imaginario de las injerencias del demonio y el reino de las pasiones, juzgando, a partir de allí, un conjunto novedoso de causales de enfermedad y de peligrosidad.

Se produce así, un sistema jerárquico de medicalización de la experiencia, de la vida y de la conducta. La aparición de los poderes de la transgresión del cuerpo y de la imaginación, son la dimensión fantasmagórica de todas las formas posibles de lo irreal y de cristalización de la locura, de lo desviado y por lo tanto de lo pasiblemente sancionado, condenado y encerrado (Op. Cit). De este modo, es posible comenzar a visualizar el entretelón sobre el que se sostiene toda la política prohibicionista del uso de drogas ilegalizadas en nuestro país, y en buena parte de los países del mundo, donde dictan los consensos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

Sin embargo, rescatamos el siguiente informe: Según el Informe Mundial Sobre las Drogas 2017 "se calcula que unos 250 millones de personas, es decir, alrededor del 5% de la población adulta mundial (entre 15 y 64 años), consumieron drogas por lo menos una vez en 2015 [...] Unos 29,5 millones de esos consumidores, es decir, el 0,6% de la población adulta mundial, padecen trastornos provocados por el uso de drogas [...] menos de una de cada seis de las personas afectadas reciben tratamiento cada año". El reporte da cuenta de la existencia de 183 millones de usuarios de cannabis desperdigados por el mundo, convirtiéndose en la droga ilícita más consumida 2 .

Claramente, el objetivo de máxima "un mundo sin drogas", planteado en la Convención de 1961, no se cumplió. Peor aún. El sistema de prohibición de drogas creó un inmenso mercado ilegal de sustancias sujetas a fiscalización (meta-anfetaminas, cannabis, cocaína, heroína, LSD, etc.), organizado por grupos violentos con el poder de fuego y el control territorial necesarios como para corromper y desestabilizar un gobierno.

Por ejemplo, la situación que se vive en México por el desarrollo del narcotráfico es alarmante: "la violencia es aún peor. Está más extendida y hay más muertos, más carteles, más armas y más droga en el mercado. Con más de 29.000 muertos, 2017 fue el año más violento de las últimas dos décadas" (El País México, 29/4/18) 3 . En otros países como Afganistán, el control del cultivo de adormidera (utilizada para elaborar heroína) está bajo el dominio de organizaciones guerrilleras insurgentes. Tiempo atrás ocurría lo mismo con el control del cultivo de arbusto de coca en Colombia, o con el control de los cocales peruanos. Sin dudas, la prohibición del cannabis ha sido una estrategia política poco eficaz, ya que, no pudo reducir el alcance del mercado ilícito, ni los daños a la salud asociados con el consumo de la planta, y además, impuso una carga sobre los sistemas de justicia penal (Transnational Institute - TNI, 2016:4).

Ante esta realidad, algunos países comenzaron a visualizar el fracaso de la política internacional, en materia de drogas, con respecto a garantizar y preservar la salud física y el bienestar de la humanidad. Uruguay, por ejemplo, crea un mercado regulado para el uso de cannabis entre adultos bajo imperativos de salud y de seguridad, expresando que el asunto es una cuestión de derechos humanos. Y sigue actuando dentro del marco de la Convención Única de 1961 al amparo de "no cumplimiento por cuestión de principios". Por otro lado, desde 1970, existe un movimiento disidente de jurisdicciones nacionales o subnacionales, que han ido socavando los alcances punitivos de la Convención Única de 1961, a partir de distintas medidas legislativas o herramientas jurídicas, que permiten la posesión del cannabis para uso personal y comienzan a ejercer sanciones de tipo administrativas para los infractores del código, evitando de esta forma saturar el sistema judicial y la superpoblación carcelaria (ver Room, R. y otros, 2013).

Los pilares de este movimiento de "deserción blanda" son la descriminalización de la tenencia de cannabis para uso personal, la legalización de facto bajo el "principio de oportunidad" aplicado para la venta al detalle de cannabis en los coffeeshops neerlandeses y la legalización de los clubes sociales de cultivo en España. La progresividad del giro normativo, experimentado desde la década de 1970, por varios Estados miembros del convenio marco de 1961, consistió en la determinación de cantidades umbrales para la posesión de cannabis para consumo personal, la aplicación de multas, sesiones educativas sobre estupefacientes, tratamientos en lugar de encarcelamiento o dándole la menor prioridad a la aplicación de la ley por varios delitos relacionados con el cannabis (Bewley-Taylor, Blickman, y Jelsma, 2014:2).

Este fenómeno, sumado a "la vista gorda" -en materia de persecución penal- que hacen algunos países en donde es tradicional el uso del cannabis (Marruecos, Pakistán, India, Camboya), junto a las jurisdicciones de la "revolución silenciosa" que están legalizando el acceso al cannabis para fines médicos y científicos, está socavando la vigencia de la Convención Única sobre Estupefacientes. Al mismo tiempo, se expresa una fragmentación en el consenso internacional alrededor de la creencia instaurada acerca de que el cannabis es una sustancia peligrosa y que genera fuertes niveles de adicción. Sin embargo, el régimen del sistema de control internacional de drogas resiste, establece llamados de atención hacia aquellos países que no se ajustan al marco de las convenciones, brinda asesoramiento y emite directrices. Así, por ejemplo, queda justificada la existencia de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE).

Jonatán Pinelli. FACSO-UNICEN. Tesista en Antropología Social. (Foto)


Comparte tu opinión, dejanos tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Sociedad

16/10/2021

Sociedad

Sociedad

XV Festival Cervantino: Inauguración de un mural realizado por alumnos del Instituto San Francisco

Locales

16/10/2021

Locales

Locales

Analizaron el programa de desarrollo urbano

Esta semana se llevó a cabo, en el recinto del Concejo Deliberante, una reunión conjunta de las Comisiones de Obras Públicas, Vialidad y Transporte y de Interpretación, Legislación y Seguridad Pública.

ECONOMÍA

15/10/2021

ECONOMÍA

ECONOMÍA. La inflación de septiembre fue del 3,5% y cortó la racha de desaceleración

ACCESO A LA VIVIENDA PROPIA

Codigo Perfil
Codigo Perfil