ENFOQUE
En la encíclica Quadragesimo Anno, el Papa Pío XI pone a Dios como Señor de la Historia, a la doctrina católica como la única verdadera y lo hace desde la cátedra de Pedro que es luz y guía para todos los católicos.
En el diario El Tiempo de Azul un articulista que manifiesta haber leído mi trabajo de investigación respecto a esta institución, hace en su artículo una descripción institucional del Rotary Club y omite, seguramente en forma involuntaria, una evaluación y refutación conceptual y académica del contenido testimonial del trabajo que intenta descalificar.
Califica mi investigación como un agravio hacia la institución. Lástima que no especificara con qué palabra o con qué concepto procedo de tal forma.
¿Interpretará que asociarla con la masonería es un agravio cuando su propio fundador, el Dr. Paul Harris y todos los primeros miembros de Rotary, fueron masones? ¿No cabría en este caso aquello de que "el que a los suyos parece honra merece"?.
¿Acaso no hubo y hay miembros de Rotary que también son masones?
¿O es que el pretendido "agravio" consistió en mostrar una visión distinta y no conocida de la institución?
Por cierto que esa visión siempre fue, es y seguirá siendo negada en forma institucional por Rotary? claro que encumbrados rotarios en forma abierta unos y "off de record" otros, a lo largo de las décadas y algunos ante quien esto escribe, reconocieron la clara y definida relación entre Rotary y masonería. Reconocimiento que hicieron con una gran cuota de orgullo ya que esa relación es nada más ni nada menos con la institución a la que perteneció su fundador.
¿No deberían sentirse todos orgullosos de ser parte del tronco de la masonería del que provienen?... ¿o es que sienten vergüenza ajena?
En ningún párrafo de mi investigación se desliza directa o indirectamente una crítica a la labor filantrópica que realiza con trabajo y sacrificio Rotary Club.
Sí presenta cuál es la posición que Rotary tiene con la Iglesia Católica al ponerla en un pie de igualdad con todos los demás credos.
Sí expresa cuál es la posición de cautela que la Iglesia Católica ha asumido respecto a Rotary (por ejemplo, se cita la resolución del Episcopado Argentino entre otros).
Sí plantea la posición que un católico debería asumir, si se precia de ser tal, respecto a una institución que, según expresara su fundador, "...hace caso omiso de todo credo y glorifica los hechos?"
Sí transcribe definiciones conceptuales que distintos rotarios a lo largo del tiempo fueron realizando respecto a asuntos muy caros a la doctrina de la Iglesia Católica.
Sí cita declaraciones de masones respecto a Rotary Club.
Nada de todo este bagaje de testimonios es comentado? ¿o será que para el articulista son parte de los "agravios" con qué titula su columna?.
Sucede que a la realidad no se la puede tapar con un relato? de esto mucho sabemos los argentinos particularmente.
Trae el articulista una cita del Santo Padre Pío XI. Pretende invitar al lector a ver una semejanza de su contenido con el espíritu del Rotary.
Cuanto menos, diría yo, que es un tanto temerario pretender que exista una relación entre ambas.
En la encíclica en cuestión, Quadragesimo Anno, su Santidad pone a Dios como Señor de la Historia, a la doctrina católica como la única verdadera y lo hace desde la cátedra de Pedro que es luz y guía para todos los católicos.
Nada tiene que ver con el racionalismo en doctrina y el laicismo en moral que sustentan instituciones como el Rotary Club.
Es cuanto menos pretender valerse en forma mañosa de la palabra de la Iglesia Católica para "vestir" con un traje que le queda grande a una institución que ha tenido como válido, desde su fundador hasta el presente, el concepto de hacer "caso omiso de todo credo?".
En ningún párrafo de mi trabajo insinúo que Rotary y masonería sean iguales. Son instituciones absolutamente diferentes en sus formas.
Cabría preguntarse ¿un masón que funda una institución se privaría de la posibilidad de introducir en el espíritu de su nueva "criatura" ciertos postulados vertebrales de la masonería?... Diría que no. Declaraciones de P. Harris dan sustento a esto. Seguramente porque, al respecto, mi nivel de ingenuidad es nulo.
Es como pretender negar que un sacerdote que funda una institución laica no introduzca en el espíritu de su creación cuestiones que tengan que ver con su Fe.
Pasa luego el articulista a narrar una serie interesante de actividades llevadas a cabo por el Rotary? Esto nada tiene que ver con el contenido de mi trabajo.
Expresa "los rotarios no miran lo que hicieron..." salvo el articulista que destina muchos párrafos para dejar constancia de lo hecho. Como se presenta como ex rotario puedo disculparlo al respecto.
También expresa que "...gente que no conoce la institución realicen apreciaciones (¿no eran agravios?) que no se ajusten a la realidad"? claro que parece olvidar declaraciones testimoniales de rotarios que aseguraron, como lo hiciera el Ing. Di Filippo (Rotary Club Rosario Norte) que "solamente algunos rotarios y masones tenían acceso al conocimiento sobre el estrecho vínculo que unían a ambas instituciones"? por cierto y a juzgar por lo que escribe el articulista él no perteneció como muchísimos otros a ese exclusivo grupo de rotarios bien informados.
Termina el articulista afirmando que "...para los rotarios la verdadera felicidad es ayudar al prójimo?
Para un católico la verdadera felicidad es santificarse en el trabajo ordinario, todo lo demás son medios para lograrlo. He aquí la gran diferencia.
Por: Ing. Alberto José Bondesío