16 de junio de 2013

. AMADO DIAB, EL SIMPLE CIUDADANO DE LA CALLE

LAS CALLES DEL AZUL

Por Eduardo Agüero Mielhuerry

La decimoséptima calle de nuestro recorrido durante noventa y cinco años llevó por nombre Santa Fe, en reconocimiento a la provincia que fuera cuna de nuestra Bandera y de la Constitución Nacional. Hace treinta y nueve años pasó a denominarse Amado Diab, en homenaje a quien fuera un Intendente amigo de la gente, un hombre de pueblo...


El Presidente de la Corporación Municipal de Azul, Federico Julián Olivencia, a través del Decreto N° 183 del 25 de marzo de 1879, le impuso nombres a las apenas 36 calles que tenía el pueblo, denominadas hasta ese momento con números romanos.
La decimoséptima calle desde el sur, paralela a Corrientes y perpendicular al arroyo, era la que llevaba el número romano "XVII" y fue llamada Santa Fe, en reconocimiento a la provincia (y su capital homónima) que fuera cuna de nuestra Bandera y de la Constitución Nacional, sin dejar de tener en cuenta otros tantos sucesos históricos que la hicieron sumamente relevante para el desarrollo de nuestra República.
En el año 1953, a través de la Ordenanza N° 18, el Intendente Ernesto M. Malére pretendió renombrar a todas las calles con un sistema numérico arábigo, correspondiéndole entonces a la arteria el número 19. Sin embargo, como en otras oportunidades hemos aclarado, el sistema no fue aceptado masivamente y cayó en desuso, aunque nunca fue derogada la disposición.

Santa Fe, patriotismo y organización
El primer asentamiento europeo en la región, otrora ocupada por los tobas y guaraníes (y otras tribus menores), data de 1527, en la confluencia de los ríos Paraná y Carcarañá, cuando Sebastián Gaboto de paso hacia el norte, fundó el fuerte de Sancti Spíritu, que fuera destruido dos años más tarde por los indígenas.
Por orden de Martín Suárez de Toledo, gobernador de Asunción, partió de esa ciudad, Juan de Garay, en su carácter de Capitán y Justicia Mayor en la conquista y población del Paraná y Río de la Plata. En una ceremonia solemne, Santa Fe fue fundada el domingo 15 de noviembre de 1573 por Garay junto a un grupo de criollos, cerca de la zona que hoy ocupa la localidad de Cayastá en las barrancas del río Quiloazas (actualmente río San Javier).
Santa Fe fue posta obligada en los caminos terrestres y fluviales que comunicaban el Paraguay y el Río de la Plata con Tucumán y Cuyo, Chile y al más distante Alto Perú.
Debido a los permanentes aislamientos que sufría la ciudad como consecuencia de las inundaciones, como así también por el avance de nuevos grupos indígenas que asolaban la región (calchaquíes), se decidió desplazar la localidad unos 80 Km. hasta su ubicación actual. Los primeros traslados de pobladores comenzaron a operarse aisladamente en 1651, pero hubo protestas y apelaciones a la decisión, por lo que, previas las construcciones del caso, la mudanza se concretó recién diez años más tarde.
El tiempo, el río y la tierra terminaron sepultando a Santa Fe la Vieja (así llamada históricamente) y el 6 de agosto de 1670 llegó a la nueva ciudad la Real Cédula, pasándose a denominar "Santa Fe de la Vera Cruz" ("Santa Fe de la Verdadera Cruz"). Haciendo un alto en el relato, recién en el siglo XX, Agustín Zapata Gollán encontró el lugar exacto de la ciudad original, cuyo registro el Cabildo local no había mantenido oportunamente, y se fundó allí un Museo Arqueológico conmemorativo.
Después de la Revolución del 25 de mayo de 1810, el régimen de las Gobernaciones Intendencias se mantuvo y Santa Fe continuó dependiendo de Buenos Aires hasta el 26 de abril de 1815 cuando designó a su propio gobernador.
El 22 de septiembre de 1811 el general Manuel Belgrano recibió la orden de realizar una Expedición Libertadora al Paraguay, por lo que se le extendió autoridad sobre la jurisdicción de Santa Fe. Incorporó a la expedición el 1 de octubre a la Compañía de Blandengues de Santa Fe, compuesta por 40 soldados y 60 reclutas, y ordenó que se formara una segunda compañía con otros 100 hombres al mando del capitán Agustín Martín Dacosta.
A orillas del río Paraná, en Villa del Rosario (actual ciudad), el 27 de febrero de 1812, el general Manuel Belgrano estableció las baterías Libertad e Independencia y aquel día hizo jurar a sus soldados una bandera de su creación (azul celeste y blanca). Ese pabellón fue recién adoptado oficialmente en julio de 1816 como la única bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
El 3 de febrero de 1813, en las costas de San Lorenzo, en el Convento de San Carlos Borromeo, el general José de San Martín libró su único combate en territorio argentino contra los realistas, que casi le cuesta la vida, si no hubiera sido por la intervención heroica del soldado correntino Juan Bautista Cabral.
Después de varias luchas civiles y pujas entre distintas facciones que pretendían ocupar el poder, el 2 de abril de 1815, el jefe de la milicia local, Francisco Candioti, se hizo cargo pacíficamente del gobierno por nombramiento del Cabildo abierto, iniciando así la era de Santa Fe como provincia autónoma.
Desde Buenos Aires, llegó a Santa Fe al frente de un Ejército de Observación de unos tres mil hombres el general Juan José Viamonte, quien influyó para que el Cabildo santafesino restableciera la dependencia con el gobierno de Buenos Aires, nombrando a Francisco Tarragona como teniente de gobernador. Sin embargo, luego de la sublevación de Añapiré, los caudillos Mariano Vera y Estanislao López pusieron sitio a la ciudad, capitulando Viamonte. Depusieron al teniente de gobernador y proclamaron la soberanía de la provincia y su ingreso a la Liga de los Pueblos Libres, encabezada por el general José Gervasio Artigas. El 9 de abril de 1816 fue firmado el Pacto de Santo Tomé, entre las fuerzas artiguistas y el general rebelde, Eustaquio Díaz Vélez. Vera fue elegido gobernador y designó a López como comandante de armas.
Tras derrotar sin lucha una revolución en su contra, Vera presentó la renuncia a su cargo el 14 de junio de 1818. Tras varios días de indefinición, López asumió como gobernador el 1 de julio.
López dictó una constitución provincial de carácter fuertemente conservador, luego de rechazar un proyecto propuesto por una asamblea provincial. Durante las luchas civiles de 1820, las tropas santafesinas fueron decisivas en la derrota del ejército porteño centralista. Así, con el tiempo, Estanislao López fue convirtiéndose en el Patriarca de la Federación, estableciéndose como referente del partido Federal.
Tras la muerte de López, fue su secretario y mano derecha, Domingo Cullen el elegido como gobernador. Sin embargo, al ser Cullen un potencial rival del gobernador bonaerense y encargado de las relaciones exteriores de la Confederación, Juan Manuel de Rosas, éste buscó y consiguió su captura y fusilamiento tras la negociación de Cullen con las fuerzas francesas que bloqueaban el puerto de Buenos Aires y por ende significaban una crisis para la economía. Juan Pablo López fue nombrado gobernador (por Rosas) y se mantuvo en el poder, alternándose con Pascual Echagüe, hasta la invasión de la provincia por el Ejército Grande.
Inmediatamente a la zaga de la derrota porteña en la batalla de Caseros, que dejó a Justo José de Urquiza al frente de los asuntos nacionales, se elaboró el proyecto para lograr sancionar la Constitución Nacional. El 6 de abril de 1852, Urquiza se reunió con Vicente López y Planes, gobernador de Buenos Aires, Juan Pujol, gobernador de Corrientes y representantes santafesinos, decidiendo en esa reunión llamar, en los términos del Pacto Federal de 1831, a un Congreso Constituyente que se reunió en Santa Fe.
La Constitución Nacional se sancionó el 1 de mayo de 1853 y fue jurada el 9 de julio por todas las provincias menos Buenos Aires. En ese momento, la Argentina se dividió en dos estados independientes: por un lado la provincia de Buenos Aires, con capital en Buenos Aires, y por el otro la Confederación Argentina, con capital en Paraná.
La República recién se formaría de manera definitiva, luego de la victoria militar de Buenos Aires sobre la Confederación, en la Batalla de Pavón de 1860. Buenos Aires, liderada por Bartolomé Mitre, impuso la primera reforma constitucional y la presidencia del propio Mitre. Con esta nueva redacción, la Constitución de 1853 se convirtió en el marco jurídico para la organización del Estado argentino.

De Santa Fe a Amado Diab
Tras el inicio de una nueva etapa política con el retorno de la democracia, durante la administración del intendente Juan Carlos Peralta Reyes, el concejal Freddy Omar Camozzi presentó un proyecto de ordenanza para imponerle el nombre de Amado Diab a la por entonces calle Santa Fe. Por unanimidad del Concejo Deliberante -presidido por Miguel Diab-, el 5 de septiembre de 1974, se aprobó la Ordenanza N° 146 a través de la cual se concretó el cambio, cumpliendo con un merecido homenaje.
La redacción del proyecto estuvo a cargo de Juan Miguel Oyhanarte, quien fiel a su estilo -modesto sin igual-, prefirió mantenerse en el anonimato, sin embargo, en uno de sus cajones guardó el borrador del proyecto con correcciones de su puño y letra.

Las raíces árabes de un noble azuleño
A mediados de 1911, procedentes de la ciudad de Beirut, capital del Líbano, y después de 45 días de navegación, arribaron al Puerto de Buenos Aires, Don Antonio Diab, de unos treinta años, y su esposa, Marta Jaled, de apenas 16 años, con su primogénito Juan (nacido el 1 de septiembre de 1910 en la capital libanesa). Inmediatamente se instalaron en Azul, donde los esperaba su hermano Moisés Diab.
El sueño de aquella joven pareja de inmigrantes era el mismo que el de muchos otros que hallaron en América, y puntualmente en Argentina, la garantía de un próspero futuro. El "nuevo mundo" era un suelo virgen al que había que arribar con una única condición: "ganas de trabajar" y si la suerte jugaba a favor, después de algunos años, podrían volver a su tierra natal. Y los Diab sí que supieron de esfuerzos y trabajo. Empero estos pagos los "atraparon" e hicieron de Azul su hogar por adopción, donde plantaron los cimientos de una honorable familia.
El matrimonio se radicó en una humilde vivienda alquilada en la calle Santa Fe entre Necochea y 25 de Mayo. En ese cálido hogar nacieron: Azíz (Elías), José, Miguel, Amado y Jaled ("Geli"). Más tarde, se mudaron a una casa en Santa Fe y Burgos, la cual lograron comprar con mucho esfuerzo, y allí nacieron otros cinco hijos: Marcelo, Ada, Halim, Antonio y Emma (quien murió siendo muy pequeñita).
Amado Diab nació el 22 de enero de 1920 y, al igual que sus hermanos, cursó sus estudios primarios en la Escuela N° 2 y los secundarios en el Colegio Nacional "Esteban Echeverría".
Al no ser sencilla la realidad económica y teniendo la necesidad de generar otro ingreso monetario que ayude a sostener al grupo familiar, Amado optó por comenzar a trabajar en un estudio contable de la mano de su amigo Nicolás Néder Vivot. En la Organización Técnica Vivot construyó una intachable trayectoria de 25 años, siendo Técnico en Réditos y gozando así de una gran confianza en una función de tanta responsabilidad.
Desde pequeño, Amado se había forjado en la lucha misma de los hogares humildes, pero ricos en formación moral, sumido en el sentimiento más profundo de hermandad y fraternidad, reuniendo una a una todas las virtudes de un hombre de pueblo, de un amigo afable, cordial, generoso…

Albergando los sueños de un trabajador
Siendo un adolescente, pero con sólidos principios republicanos y una profunda fe democrática, Amado Diab comenzó a participar en la vida política de la comunidad abrazando con fervor los ideales de la Unión Cívica Radical.
Los años "40 trajeron un sinfín de cambios estructurales, dando un vuelco drástico hacia una nueva concepción socioeconómica que devino en la elección del Coronel Juan Domingo Perón como presidente de la República Argentina. Las reformas suscitadas fueron sumamente profundas, despertando tantas pasiones como odios exacerbados. Y así, lamentablemente la historia argentina comenzó a oscilar en un juego peligroso, que hallará su más duras repercusiones en los años "70.
Por aquél entonces, en 1955, la "Revolución Libertadora" intentó cambiar el rumbo del país derrocando al Presidente. Peor aún, trató de aniquilar todo lo referido al peronismo. Sin embargo, la historia terminó demostrando que el nuevo Partido político había llegado para quedarse.
Empero, el accionar de los golpistas no tendría efectos exclusivos sobre el Partido Peronista. Por el contrario, todo el arco político de la época se vio inmerso en una sucesión de cambios drásticos, quiebres y alianzas por doquier. La Unión Cívica Radical, por su parte, se fragmentó en U.C.R. Intransigente y U.C.R. del Pueblo, intentando ofrecer una alternativa de gobierno que restableciera el orden constitucional. Sin embargo, la tarea no fue sencilla. Por un lado, el Peronismo se constituía en la fuerza con mayor caudal electoral, pero si para triunfar se pactaba con ellos ("los proscriptos"), los militares hacían su entrada en escena, actuando como árbitros. Por el contrario, si no se pactaba con el Peronismo, el poder resultaba endeble y los "árbitros" volvían a intervenir.
Así se planteaba el gran dilema argentino, problema que no halló solución en lo inmediato.
En pleno clima de futuras elecciones la proscripción del peronismo molestaba a muchos de los partidarios de la ciudad, quienes intentaban reorganizar y afirmar el funcionamiento del aparato peronista. Sin embargo, las alternativas locales para elegir a un nuevo Intendente giraban en torno a dos destacados vecinos del radicalismo. Por un lado, Amado Diab se candidateó por la Unión Cívica Radical Intransigente, mientras que el Dr. Alfredo Prat se presentó como candidato por la Unión Cívica Radical del Pueblo.

Un Municipio de puertas abiertas
Las urnas dieron su veredicto consagrando como presidente de la República al Dr. Arturo Frondizi, gobernador bonaerense al Dr. Oscar Eduardo Alende e intendente de Azul a Amado Diab. Por su parte, el Dr. Palmiro Bartolomé Bogliano -azuleño por adopción-, fue electo Diputado Nacional por la provincia de Buenos Aires. Los cuatro pertenecían a la Unión Cívica Radical Intransigente.
En los comicios que se desarrollaron el 23 de febrero de 1958 se produjo algo por entonces inusual para nuestra localidad, ya que se presentaron un total de trece candidatos para ejercer la conducción de la Municipalidad. Sin embargo, como en muchas oportunidades se produjo, la elección culminó polarizándose. Amado Diab obtuvo 12.258 sufragios, mientras que su inmediato competidor, el Dr. Prat se alzó con 9.310. El tercer puesto fue ocupado por el candidato del Partido Conservador de la Provincia que recibió 1.411 votos, seguido por el Partido Conservador que obtuvo tan sólo 775 sufragios. Los nueve candidatos restantes obtuvieron menos de 600 votos, cifra la cual se correspondió con los votos en blanco que se contabilizaron.
Los resultados fueron contundentes en toda la Argentina. La UCRI obtuvo la mayoría en ambas Cámaras del Congreso de la Nación y el total de los gobiernos provinciales. Como consideraron muchos militares -y varios sectores de la UCR del Pueblo-, "Frondizi había manipulado la proscripción de los peronistas en contra de la Revolución Libertadora". Los militares aguardaron al acecho…
El comisionado de Azul, Pedro Luis Gregorio Ramírez Drake, que había sido designado por el gobierno de facto bonaerense, se expresó ampliamente satisfecho de retornarle la conducción de la ciudad a un Intendente elegido por el pueblo. El saliente Comisionado invitó a toda la comunidad a participar del acto de traspaso de mando, al que consideraba un suceso trascendente.
Amado Diab asumió como Intendente Municipal del Azul el 1 de mayo de 1958.
Azul comenzó a vivir una interesante etapa de progreso. Uno de los pasos más trascendentes que diera nuestra ciudad se concretó el 28 de noviembre de 1959. Ese día se inauguró la Súper Usina de corriente alterna de la Cooperativa Eléctrica de Azul Limitada, dejando atrás la corriente continua, gracias al drástico respaldo prestado por Diab a los impulsores de éste cambio que finalmente provocó mejoras no sólo en la calidad de vida de los vecinos, sino que también allanó el camino para la futura radicación de fábricas, las que serán el principal motor en las décadas venideras. En lo inmediato, el 9 de abril de 1960 entró en funcionamiento I.P.A., Industria Papelera Azuleña, empresa que se constituirá en todo un ícono local, principalmente por lo que será su lucha para subsistir después de cincuenta años de labor.
Las gestiones de Diab lo llevaron a sumar colaboradores de diversos sectores de la comunidad, entre ellos, el Club Alumni Azuleño que realizó su Primera Exposición Industrial y Comercial, promovida por don Francisco Toscano.
Asimismo, Diab impulsó con gran interés el desarrollo turístico de la ciudad, poniendo en valor muchos de los espacios públicos significativos del "pago chico"; el Parque Municipal, el Balneario y varias plazas fueron objeto de múltiples arreglos y reformas que redundaron en beneficios para los turistas y los mismos azuleños. En esta misma dirección, se realizó la primera Conferencia de Promoción Turística y se comenzaron a construir las primeras galerías comerciales, inaugurándose en 1962 la Galería Alsina y poco después la Galería Piazza.
Más allá de su función religiosa y espiritual, en 1959 se inauguró el Monasterio Cisterciense Nuestra Señora de los Ángeles, destinado a convertirse en un atractivo turístico de la zona serrana de Azul. Allí se conjugaron múltiples factores que pronto se constituyeron en un polo de atracción para diversas actividades que a través de los años tendrán diferentes estrategias para captar a los visitantes. Cabe recordar que el matrimonio Pablo Acosta y Carmen Leloir de Acosta donaron generosamente una porción de tierra de su estancia "Los Ángeles", en la zona de la Boca de las Sierras, y la señora Sara East, amiga y benefactora de los Estados Unidos, tomó a su cargo el costo de las construcciones. El edificio del monasterio posee el estilo y las disposiciones clásicas de la arquitectura cisterciense, con su característica simplicidad y belleza. En el conjunto sobresale la iglesia, única de su estilo en América Latina. El diseño se debe al Hermano Blas Drayton, monje de Spencer, y la construcción fue ejecutada por la empresa constructora "Toscano -Latanzi" de Azul, bajo la dirección del Hno. Gerardo Bourke y la colaboración de los monjes fundadores.
Creada a partir de la iniciativa del Dr. Juan Antonio Miranda y con el respaldo de la Municipalidad, inició sus actividades educativas la Escuela de Visitadoras Sanitarias de Azul.
En el ámbito de la salud, Diab se interesó en incrementar sustancialmente el presupuesto del Hospital Municipal "Dr. Ángel Pintos", buscando alcanzar una maximización en la utilización de los recursos. En este punto, vale marcar una anécdota sencilla que pinta con total claridad la concepción que Amado tenía de su función al frente del Municipio. A la hora de hacer ajustes económicos, Diab sacó de circulación el vehículo oficial que hasta entonces habían utilizado los Jefes Comunales, al que dejó sobre cuatro tacos, pues lo consideraba innecesario, sobre todo porque prefería que las cubiertas del coche y el combustible se utilicen en las ambulancias municipales. Además, como pocos, gustaba de largas caminatas que lo acercaban a los vecinos con los que se detenía a conversar y al mismo tiempo a escuchar sus inquietudes. Un ejemplo a cada paso…

Trabajando codo a codo

Durante la administración de Diab, el Dr. Palmiro Bartolomé Bogliano se constituyó en un punto de influencia sustancial en cuanto a la concreción de todo tipo de proyectos para nuestra localidad.
Una de las obras más trascendentes fue la realización de la red cloacal, a lo que siguió la pavimentación de 57 cuadras. Lo más importante es remarcar que, gracias al trabajo mancomunado entre el Intendente y el Diputado, ambas obras fueron subvencionadas por la provincia de Buenos Aires, lo que significó que no tuvieron ningún costo para los vecinos.
Asimismo, logrando afianzar la hermandad de las localidades, y concretando un viejo anhelo, el Dr. Bogliano respaldó fervientemente a la Comisión Pro Ruta Provincial N° 60 entre Azul y Rauch. Los antecedentes en este sentido eran altamente positivos, pues alcanzaba con ver el grado de integración logrado con la habilitación de las rutas pavimentadas a Saladillo, Olavarría y Tandil, teniendo a Azul como punto medio e impulsor.
Por otra parte, en la misma época se reactivó la creación de los nuevos juzgados en lo Civil y Penal, que estaban determinados por Ley, pero habían quedado en el olvido.
Cuatro leyes de especial significación para Azul, sancionadas por el Congreso y promulgadas por el Poder Ejecutivo, lamentablemente no fueron llevadas a la práctica. Esas leyes fueron: la 15.708 (1960), destinando 25 millones de pesos para construir un Hotel de Turismo en el Balneario Municipal; la 15.887 (1961) destinando 16 millones de pesos para construir e instalar la Casa del Niño en el terreno propiedad de la Sociedad Protectora de Niños; la 16.072 (1961) asignando 20 millones de pesos para ampliar el edificio de la Escuela Normal Mixta "Bernardino Rivadavia"; y la 16.101 (1961) autorizando la inversión de hasta 500.000 pesos para erigir un monumento a Domingo F. Sarmiento en el Parque Municipal.

La cultura y la educación como pilares de la sociedad
Continuando por el prodigioso camino trazado por su pluma poética, María Aléx Urrutia Artieda presentó en 1958 su libro "Cantos", constituyéndose en otra pieza dilecta de la literatura local.
Afirmando el acervo cultural azuleño, el 11 de julio de 1959 se inauguró la sede de la Biblioteca Pública "Monseñor Cáneva", institución desde la cual se gestarán numerosas investigaciones -históricas principalmente- que contribuirán al conocimiento local y bonaerense.
En el ámbito educacional, se habilitaron dos importantes centros de enseñanza, merced al accionar legislativo del Dr. Palmiro B. Bogliano y un vasto sector de comunidad encabezado por el Intendente. Por un lado, la Escuela Nacional de Bellas Artes (denominada años más tarde como "Luciano Fortabat"), segunda en su modalidad en el país, fue creada por Decreto Nº 5964/59 del 14 de Mayo de 1959, dando inicio a sus actividades educacionales el 22 de junio de ese mismo año.
Por otra parte, en febrero de 1960, a través de la Ley 14.962 se crearon los Cursos del Profesorado Anexos a la Escuela Normal Mixta "Bernardino Rivadavia", y el 5 de mayo se iniciaron las clases de los Profesorado en Matemática y Cosmografía, Física, Geografía, Historia, Castellano y Literatura, y Filosofía y Pedagogía. En la década del "90, los otrora cursos anexos se convirtieron en el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N° 156 "Dr. Palmiro B. Bogliano", bajo la órbita provincial.
En octubre de 1960, Justa Gallardo de Salazar Pringles, aquella misma mujer que en su juventud, a comienzos del siglo, arengó al pueblo defendiendo el nombre de Azul cuando algunos pretendían cambiarlo por el de General Ignacio Rivas, fue designada Académica de Número de la Academia Nacional de la Historia ante la que desarrolló su tesis: "Presencia de la mujer en el proceso histórico social argentino".

Obras para el pueblo…
Entre las tantas innovaciones que impulsó Diab con su particular estilo de conducción, les brindó un especial reconocimiento a las Comisiones Vecinales -sin distinciones partidarias-, con las cuales trabajó arduamente para solucionar diversas problemáticas barriales. Asimismo, propició la construcción de múltiples viviendas en Villa Fidelidad; por su parte, iniciando una nueva etapa local, se inauguró el Edificio Gianotti (1961), siendo la primera propiedad horizontal de Azul.
Dentro de los tantos cambios que vivió nuestra ciudad, una de las obras más destacadas fue la construcción del Nuevo Mercado Municipal (25 de Mayo y San Martín). Por la misma época, el 19 de diciembre de 1961, entró en funcionamiento el equipo Siemens de Comunicación Interurbana con el cual ENTel comenzó en Azul a desarrollar las comunicaciones a través de equipos telefónicos de telediscado, teniendo, en esa primera etapa, un total de mil novecientos sesenta abonados al sistema.
El Intendente siempre se preocupó por los trabajadores y los más desamparados. Cuando las arcas municipales no lo permitían, de su propio peculio solventó las necesidades de aquellos que recurrían a él. E inclusive, más de una vez, "buscó la vuelta" para que la firma comercial Diab Hermanos, de la que era asesor y consejero, hiciera el desembolso requerido.

Los sobresaltos de los últimos meses
Proscripto luego del golpe del ´55, el peronismo trató de amortizar aquel violento embate y volvió a presentar candidatos para las elecciones convocadas por el Ejecutivo Nacional para el 18 de marzo de 1962. Aquí en Azul, Juan Carlos Pourtalé asumió la responsabilidad de recuperar para su Partido la conducción del Palacio Comunal. Sin embargo, no sería tarea sencilla y el resultado final fue el menos pensado.
El presidente de la República, Arturo Frondizi, como tantos otros, confiaba en que el peronismo no iba a contar con el apoyo suficiente del pueblo para retornar al poder, pero, para su desgracia, se equivocó.
El peronismo, que se encolumnó detrás de la Unión Popular, obtuvo la victoria en casi todo el país, demostrando que a pesar de los pronósticos, aún conservaba su fuerza y caudal electoral.
En nuestra ciudad, aunque con un escaso margen de ventaja, Juan Carlos Pourtalé obtuvo 7.776 votos, mientras que el radical Juan Iturralde alcanzó 6.450 sufragios.
Los militares, que se habían mantenido al acecho durante todo el mandato de Arturo Frondizi, reiniciaron una seguidilla de presiones. El Presidente intentó resistirse, sin embargo, el 29 de marzo de 1962 fue derrocado.
En nuestra ciudad se vivía el descontento de los peronistas y la preocupación del Intendente por su sucesor. En este punto es importante aclarar que algunos consideran que desde aquél día de marzo, hasta la firma del Acta de traspaso de mando, Amado Diab se convirtió en Comisionado Municipal, sin embargo, ninguna documentación avala tal afirmación.
Amado Diab completó su mandato de cuatro años no obstante el golpe de Estado que había derrocado al Dr. Frondizi. Una hábil maniobra civil, concebida por Julio Oyhanarte -miembro de la Corte Suprema de Justicia- impidió que los militares asumieran el gobierno, pues mientras el Dr. José María Guido, presidente del Senado, juraba en el recinto del alto tribunal, por "ausentismo" de Frondizi, el general Raúl Alejandro Poggi, se preparaba infructuosamente, para ocupar el sillón de Rivadavia en la Casa Rosada.
Ante la crisis militar que enfrentó a los sectores "Azules" y "Colorados", la Guarnición del Ejército Azul tomó partido por el último y se movilizó al Gran Buenos Aires con todos sus efectivos para participar de las acciones, viviéndose aquí horas de incertidumbre. Tiempo después nuestras fuerzas derrotadas volvieron a los cuarteles.
El Interventor Federal de la provincia de Buenos Aires, Roberto Etchepareborda, designó como Comisionado del Partido de Azul al Dr. Enrique Carlos Squirru. En un sencillo acto el señor Amado Diab le entregó el poder a Squirru el 3 de mayo de 1962, notándose en el primero y en otros concurrentes la preocupación por el futuro de la comuna y del país.
En su discurso de despedida, recordando que en su mensaje de asunción al cargo había dicho que gobernaría con todos y para todos, Diab subrayó: "Me retiro con la satisfacción de haberlo cumplido y por ello hago público que todos los aciertos son de mis convecinos y los yerros son míos. En mi descargo les manifiesto que he puesto toda mi voluntad e inteligencia para que esos yerros no ocurrieran".

Tres amores y un único patrimonio
Desde muy joven, y a pesar de no haber tenido más títulos que los mismos que le otorgó la ciudad con su afecto, tuvo una especial inclinación por la escritura. Durante más de veinte años, bajo el seudónimo Indio Cautivo, fue columnista de "El Tiempo", donde escribía sobre deportes principalmente y temas de carácter general, inclinándose muchas veces por cuestiones comunitarias.
Autoproclamado -con la humildad que lo caracterizaba- "recitador", era un gran enamorado de la literatura gauchesca, distinguiéndose por el empleo acertado de las más diversas metáforas y neologismos. Sin dudas, Martín Fierro era su obra de cabecera.
Siendo un gran deportista, su tercera pasión lo llevó a convertirse en socio fundador del Club Atlético Vélez Sarsfield. Durante muchos años fue dirigente de la entidad velezana, desde la cual pudo desarrollar su vocación por la actividad deportiva y futbolera en la que no había rivales sino amigos. Asimismo, fue linesman oficial en la Liga de Futbol, de la cual, además, fue miembro suplente de su Consejo.
Con su particular estilo, Amado Diab siempre afirmó "Tengo un solo patrimonio: decir lo que siento". Y así lo hizo siempre sin faltar jamás a la verdad.

Más allá de la función pública

Antes y después de haber sido Intendente de Azul, Amado tuvo un sinfín de inquietudes que lo llevaron a participar en diversos ámbitos de la comunidad, destacándose siempre por su carácter emprendedor e innovador.
Fue prosecretario de la Comisión Cooperadora del Destacamento de Bomberos de Azul, de la cual fuera presidente el Dr. Palmiro Bogliano.; en el mismo sentido, ejerció la conducción de la Comisión de Desarrollo Industrial de Azul.
Supo ser también socio benefactor del Centro Numismático "Bartolomé Mitre" y, además, fue un gran impulsor del Círculo de Ajedrez creado -durante su administración- en octubre de 1961, actividad por la cual siempre manifestó un especial interés.

La última Peña
Durante muchos años Amado Diab integró la rueda que cotidianamente se formaba en la redacción de "El Tiempo" para "arreglar" (y desarreglar) el mundo en el debate de los más diversos temas. Él era uno de los más puntuales, porque el asiento de "la peña" era paso "obligado" en el camino entre su lugar de trabajo (la Organización Técnica Vivot) y su casa. El encuentro se producía al concluir la jornada laboral, hábito que Amado mantuvo, inclusive, cuando mediante la voluntad ciudadana expresada en las urnas desempeñó el cargo de Intendente.
Era una fría noche de junio cuando Amado caminaba por la calle Burgos, rumbo a su hogar, junto a su hermano Antonio. Ya habían dejado atrás otra agradable noche de peña entre amigos en el diario, cuando el ex Intendente decidió fumar. Sacó el atado de uno de sus bolsillos y al tomar un cigarrillo se le cayó al suelo. Para el asombro de ambos, cayó "parado". Con su humor inigualable, Amado bromeó: "¡Mirá como cayó! Vaya rareza, ya veo que esta noche me muero…".
A los 43 años, Amado Diab, murió esa madrugada en la víspera del Día del Periodista, el 6 de junio de 1963, pocas horas después de la que fue la última de sus visitas nocturnas a la redacción y tras un presagio al que nadie hubiera dado crédito.
Con pocas palabras, pero cargadas del verdadero sentimiento de un amigo que tiene la triste misión de despedir a otro, el periodista Juan Miguel Oyhanarte, una vez escribió: "Olvidarnos ("los viejos tiempistas") de Amado Diab sería lo mismo que olvidarnos de vivir".

Para culminar…
Amado Diab fue el simple ciudadano de la calle que llegó a conducir el destino de sus vecinos. Pero además fue el puntal y conductor de su numerosa familia, la cual se ha constituido en una de las más destacadas en la ciudad y no por "portación de apellido" sino por la activa partición de sus miembros en los más variados ámbitos comunitarios.
Diab fue el único Intendente electo que en los casi treinta años que transcurrieron entre 1955 y 1983 logró culminar el mandato legal de cuatro años para el que fue votado. Hace apenas unos días se cumplieron cincuenta años de su partida, habiéndose constituido el aniversario en una buena oportunidad para revalorizar su accionar, tomando su ejemplo para clarificar nuestro presente y delinear un mejor futuro para toda la comunidad.
El próximo domingo nos ocuparemos de la calle Salta, la cual conserva su nombre primigenio desde 1879.

Los hermanos Diab en su conjunto. De pie: Marcelo, Juan, Halim, José, Ada, Aziz (Elías), Antonio, Jaled (Geli) y Amado. Sentados: Miguel, Antonio Diab junto a su esposa Marta Jaled y Rosa Ciappina (esposa de Miguel) con su hijo en brazos, Miguel Ángel.


Amado Diab se convirtió en Intendente de Azul el 1 de mayo de 1958. La fotografía fue tomada en el momento en que pronunciaba su primer discurso al frente de la comuna.


Durante muchos años Amado Diab integró la rueda que cotidianamente se formaba en la redacción de "El Tiempo" para "arreglar" (y desarreglar) el mundo en el debate de los más diversos temas. Pronto la peña fue bautizada en su honor.

ORDENANZA N° 146


El 5 de septiembre de 1974, se aprobó la Ordenanza N° 146 a través de la cual la calle Santa Fe pasó a denominarse Amado Diab. El proyecto fue presentado por el Concejal Freddy Omar Camozzi, pero la redacción del mismo estuvo a cargo de Juan Miguel Oyhanarte. Algunos de los aspectos más destacados de la Ordenanza expresan:

"Amado Diab era el prototipo del simple ciudadano de la calle, del clásico hombre de pueblo. Su presencia al frente del Departamento Ejecutivo fue la prolongación de la calle, por eso miró con desdén los protocolos que muchas veces ponen un colchón de aire entre la tierra y los pies del individuo, originando oscilaciones mentales. Mientras fue Intendente, sus pies nunca se separaron de la tierra que pisaban, por eso jamás se desdibujó su imagen de cristalina llaneza, de auténtica sencillez, de ingénita humildad.
Compartió las angustias, las necesidades y las ilusiones de los seres humanos que padecen en los más bajos niveles de la injusta escala social, por eso no le sorprendían los innúmeros problemas de esa índole que a diario llegaban a su despacho (...).
Un partido político lo llevó a la función pública. Sin embargo, desde el instante de su gestión hizo absoluta abstracción de las tendencias ideológicas y buscó -obstinadamente, diríamos- el diálogo con todos, sin ninguna clase de especulaciones. En ese sentido, lo vemos como un precursor en el ámbito azuleño (…).
Por lo expuesto en los párrafos anteriores, fácil resulta deducir que Amado Diab no fue un intendente más. Fue, sí, un Intendente de aristas muy particulares, digno de ser señalado en forma expresa ante las generaciones venideras. Su nombre es legítimo símbolo de pueblo, de conciliación incondicional, de fraternidad sin dobleces, de amor sin medida al terruño y a las más puras tradiciones (...)."


AGRADECIMIENTOS Y FUENTES


" Muchas gracias a Gladys Basualdo de Diab, Amado Diab, Halim Diab, Gabriel Diab y Julio Diab por la valiosa información brindada y la excelente predisposición.
" Muchas gracias a Norma Iglesias por guiarme una vez más a través de los interesantes senderos de la historia azuleña.
" Gracias a Alicia Medel y Norma Binzuña del Archivo Municipal.
" Gracias a las bibliotecarias de la Biblioteca Pública "Monseñor César A. Cáneva".
" Hemeroteca de Azul "Juan Miguel Oyhanarte".
" Alberto Sarramone. "Historia del antiguo pago del Azul". (1997). Biblos. Azul.


SÉPTIMA DIVISIÓN

SÉPTIMA DIVISIÓN. San José es el único puntero

Los de Villa Fidelidad superaron a Independiente de Chillar y se mantienen, con puntaje perfecto, en solitario como líderes del Torneo Apertura.

3 de abril de 2026

DÉCIMA DÉCIMA

DÉCIMA. Chacarita y Athletic son los líderes

Ambos encabezan las posiciones del Torneo Apertura con puntaje perfecto.

3 de abril de 2026

SUB 13 Y SUB 15 FEMENINO . El Apertura tiene tres punteros

mask
Fijaron fecha del juicio a un militar retirado
MIENTRAS SIGUE EN LA UNIDAD 2 DE SIERRA CHICA

Fijaron fecha del juicio a un militar retirado

3 de abril de 2026

Su fallecimiento, Osvaldo Morua
SOCIEDAD

Su fallecimiento, Osvaldo Morua

3 de abril de 2026

Inauguró "Casa Abierta"
LOCALES

Inauguró "Casa Abierta"

3 de abril de 2026

Un azuleño partícipe de histórico hito de la ciencia argentina
EL MICROSATELITE ATENEA YA ESTÁ EN ÓRBITA

Un azuleño partícipe de histórico hito de la ciencia argentina

3 de abril de 2026