HISTORIAS Y PERSONAJES DEL AZUL

HISTORIAS Y PERSONAJES DEL AZUL

La devoción en Azul por San Cayetano

El pasado 7 de agosto se celebró la festividad de San Cayetano. Asociado directamente con la frase "Paz, pan y trabajo", en nuestro país es uno de los santos más venerados. Las celebraciones en todo el país han sido muy diferentes a las acostumbradas, sin embargo, no pasaron desapercibidas. En Azul, una capilla y varios detalles lo invocan.

Por: Eduardo Agüero Mielhuerry
9 de agosto de 2020

Gaetano di Thiene nació el 1 de octubre de 1480, en Vicenza, capital de la provincia homónima al norte de Italia. Fue el menor de los tres hijos del conde Gásparo di Thiene (militar, de la familia de los condes de Thiene, que murió en 1492) y de la condesa María Da Porto (quien más tarde se convertiría en terciaria dominica). Recibió el nombre de Gaetano en honor a un tío recién fallecido que era un canónigo docente de Derecho en la Universidad de Padua, que había nacido en Gaeta (pintoresco pueblo costero al sudeste de Roma).

Gaetano estudió leyes en la Universidad de Padua y, gracias a las relaciones y contactos de su familia, en 1506, fue nombrado Protonotario Apostólico en la corte del Papa Julio II, en Roma. Desde ese puesto ayudó a reconciliar la Santa Sede con la República de Venecia.

En 1513 se retiró de la vida cortesana y tres años después fundó en Roma una sociedad de sacerdotes y prelados, llamada el Oratorium Divini Amoris(Oratorio del Amor Divino), sobre el modelo de los que ya funcionaban en Italia.

El Amor Divino...

El Oratorio del Amor Divino fue un círculo de católicos que intentaron efectuar una reforma dentro de la Iglesia católica, pero cuidando de no provocar la separación que Martín Lutero terminó produciendo. Hombres como Giberti, Sadoleto, Carafa y otros, procuraron la purificación de la vida eclesiástica, principalmente por la participación en el oficio divino, sacramentos, peregrinaciones, ayunos, limosnas y semejantes.

Los participantes permanecieron como miembros leales al catolicismo, reuniéndose unos cincuenta o sesenta en Trastevere, en la iglesia de Santa Dorotea. Una sociedad similar existió en Verona, en el círculo del obispo Giberti. La importancia del oratorio descansa no en sus resultados directos, sino sobre la experiencia que adquirió Gaetano, la cual le proporcionó el impulso vital para la fundación de otra orden separada.

En 1516, Martín Lutero luchaba en Alemania contra el comercio de indulgencias, lo que terminaría dividiendo a la Iglesia (la Reforma). Algunos sacerdotes católicos tenían la idea de que podían vender indulgencias y habían convencido a sus feligreses de que cualquier persona podía comprarlas, ya fuera para sí misma o para un pariente muerto que permanecía en el Purgatorio. Por su parte, Gaetano dedicaría su vida a luchar contra la Reforma protestante, propiciando un cambio desde el seno mismo de la Iglesia.

Cuando contaba con 35 años de edad, Gaetano fue ordenado sacerdote, trabajando como confesor. En 1522 retornó a su ciudad natal; y más tarde, en Venecia, fundó el Ospedaledegli Incurabili, un hospital para enfermos incurables.

El entonces Papa Clemente VII había autorizado al obispo Juan Pedro Carafa (1476-1559), a renunciar a sus privilegios y beneficios eclesiásticos para ingresar en el "Oratorio del Amor Divino", donde conoció a Gaetano con quien fundó más tarde la Orden de Clérigos Regulares, cuyos miembros fueron pronto llamados "Teatinos", porque ése es el gentilicio de la ciudad de la cual Carafa era obispo, -Chieti, en latín Teate-.

A ellos se les sumó Bonifacio deiColli y también Paulo Consiglieri. La Orden de los Teatinos fue aprobada por el Papa el 24 de junio de 1524 y confirmada definitivamente en 1532. Gaetano estaba convencido de que la Iglesia necesitaba luchar contra la Reforma y servir a los más pobres, renovando el espíritu y la labor misionera de los sacerdotes.

Al mismo tiempo, para paliar las necesidades de los pobres, fundó la organización de beneficencia Monte di Pietà (convertida luego en el Banco de Nápoles), como una alternativa a los usureros.

El génesis de la Orden de Clérigos Regulares

Movido por la tendencia imperante en la época de remontarse a las fuentes, Gaetano dirigió su mirada a la primitiva vida apostólica, en cuyo espíritu y disciplina buscó el paradigma para la renovación del clero. Así, con arduo esfuerzo, logró iniciar la restauración de la prístina forma de vida como instrumento para promover la santidad sacerdotal y poner en marcha la transformación de la Iglesia.

En los días del Renacimiento, la necesidad de reconstituir la Iglesia se iba haciendo cada vez más acuciante. El Papa Julio II había reunido en 1512 el V Concilio de Letrán, con el deseo de promover una reforma de costumbres, pero la corrupción que contaminaba amplios sectores eclesiásticos pudo más.

Por entonces, Gaetano comprendió que la acción del Oratorio del Amor Divino sería insuficiente para trabajar efectivamente sobre los graves males de la Iglesia. Por otra parte, consideraba que la clave de la reforma estaba en el clero, sumido en la codicia y frivolidad. Meditando profundamente, concibió la idea de vivir en el estado eclesiástico la profesión de los tres votos religiosos, y a este fin decidió fundar una congregación o compañía de sacerdotes que llevaran vida común, bajo la obediencia a un prepósito y la dependencia inmediata de la Santa Sede.

En el ambiente del Oratorio, Gaetano halló a uno de sus principales colaboradores, Juan Pedro Carafa (Gian Pietro Carafa), obispo de Chieti, antiguo nuncio en Inglaterra y vice capellán mayor de Carlos V por el reino de Nápoles. El nombre latino de su cargo episcopal brindaría la denominación popular a la nueva orden.

Pese a la fuerte oposición de la Curia, el Papa Clemente VII aprobó la nueva congregación de Teatinos (Orden de Clérigos Regulares) por el Breve Exponinobis el 24 de junio de 1524. Los cuatro fundadores tuvieron especial interés en celebrar una ceremonia fundacional sobre el sepulcro de San Pedro, escogiendo para ello la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Reunidos en la mañana del 14 de septiembre de ese año, en la capilla de San Andrés, en la Basílica Vaticana, asistieron a la misa que celebró -como legado especial de Clemente VII-, Giovanni Battista Bonziano, obispo de Caserta y prodatario del Papa. Después se trasladaron al altar papal. Sentado el obispo en su sede, el notario Esteban de Amanis dio lectura al Breve pontificio. Luego, cada uno de los fundadores, que en la víspera habían renunciado ante el mismo notario a todos sus bienes, pronunció a los pies del Comisario papal la fórmula de profesión religiosa, escrita en una cédula firmada que depositaron sobre el altar de san Pedro. Todos recibieron la sotana teatina de manos del Legado, el cual impartió su bendición a los fundadores, y les rogó que, a tenor del breve papal, alejados un poco de la concurrencia, procedieran a la elección del prepósito. Ésta recayó en Juan Pedro Carafa, que desde aquel instante pasó a ser cabeza de la comunidad.

En 1527, el Saco de Roma obligó a los teatinos a abandonar la ciudad; y el 17 de junio Venecia recibía a los doce miembros de que constaba la Congregación. Tras un trienio de gobierno, Carafa cedió la dirección a Gaetano. Un breve de Clemente VII, fechado en Bolonia el 11 de febrero de 1533, pidió a los teatinos a que aceptaran una fundación en Nápoles, solicitada por la ciudad. El crecimiento de la Orden de Clérigos Regulares fue, en un principio, más bien lento, debido al criterio de rigurosa selección que imperó desde la época fundacional; más que el número, Gaetano y Carafa preferían la calidad.

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Inquieto sembrador ----- NEGRITA

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Para entonces, en Venecia, Gaetano se había asociado con un miembro de la Orden Amor Divino que trabajaba en el Hospital de los Incurables, Jerónimo Emiliani -noble veneciano que después de una juventud aventurera, decidió en 1531 dedicarse a los pobres y huérfanos (aunque permaneciendo laico)-, a quien ayudó a fundar otra orden de clérigos regulares, la Orden de los Padres Somascos, llamada más precisamente la Orden de los Clérigos Regulares de Somasca (Ordo Clericorum Regularium a Somascha), una congregación católica conformada por religiosos que profesaron votos -quienes a la vez podían ser sacerdotes- desempeñando un apostolado activo según la regla inspirada en la figura de su fundador.

Siendo el superior de su orden, Gaetano di Thiene falleció en Nápoles el 7 de agosto de 1547.

San Cayetano

Las reliquias de Gaetano se encuentran en la iglesia de Santo Paolo, en Nápoles. Fue beatificado el 8 de octubre de 1629 por el Papa Urbano VIII y canonizado el 12 de abril de 1671 por el Papa Clemente X.

A San Gaetano o San Cayetano se lo conoce como el Santo de la Providencia, Patrono del pan y del trabajo

San Cayetano en Azul

Como consecuencia de un Proyecto de Ordenanza presentado por el Bloque Peronista del Concejo Deliberante -elaborado a pedido de la Comisión Vecinal y con el aval del vecindario-, luego de ser tratado y aprobado por unanimidad, el 24 de abril de 1995 se sancionó la Ordenanza N° 1.344, a través de la cual se determinó imponerle el nombre de Alfonsina Storni al barrio popularmente conocido como "Barrio 120 viviendas" -tal la denominación del plan del FO.NA.VI. que hizo posible su construcción-, comprendido por las calles Rauch, General Francisco Leyría, Tiro Federal y Tandil. Asimismo, en los artículos 2° y 3° de la disposición se le dieron los nombres de José Hernández -al pasaje comprendido entre las calles Leyría y Rauch, que atraviesan al mencionado barrio entre las calles Tandil y Tapalqué- y Nuestra Señora del Rosario -al pasaje comprendido entre las calles Leyría y Rauch, que atraviesa al barrio entre Tapalqué y Tiro Federal-. La disposición fue promulgada por el entonces intendente Dr. Héctor José Rodríguez.

Dentro de los fundamentos se consideraba que "es propicio asignar las denominaciones de acuerdo con las propuestas impulsadas por los propios vecinos, máxime teniendo en cuenta que, como en este caso, los dos primeros nombres sugeridos expresan el reconocimiento a dos grandes personalidades de la literatura nacional y el tercer o constituye una expresión del sentimiento religioso más arraigado en nuestra comunidad".

El 27 de agosto de 1995, mediante la Ordenanza N° 1.362, se le dio una nueva redacción al segundo artículo de la Ordenanza N° 1.344. El mismo quedó determinado: "Designase con el nombre de 'San Cayetano' al pasaje comprendido entre las calles Leyría y Rauch que atraviesa el mencionado Barrio entre las calles Tandil y Tapalqué".

Tal como resalta la propia disposición, el problema se suscitó cuando "con posterioridad a la sanción -de la Ordenanza N° 1.344- se advirtió que ese nombre ya había sido dado a la Calle N° 101, lo que podría provocar confusiones". Efectivamente, el 29 de septiembre de 1986, a través de la Ordenanza N° 399, promulgada por el entonces intendente Prof. Rubén César De Paula, se le había impuesto nombre a un conjunto de cuatro calles del Barrio San Francisco de Asís, entre ellas la arteria José Hernández.

En consecuencia, como queda en evidencia, durante cuatro meses del año 1995, Azul tuvo dos calles distantes entre sí con la misma denominación.

¡Glorioso San Cayetano!

A lo largo y ancho del país se venera a San Cayetano de las más diversas maneras, habiendo numerosos templos bajo su advocación, como asítambién calles, barrios, paseos, colegios y demás. En la provincia de Buenos Aires, un Partido y una ciudad llevan el nombre del Santo, sin embargo, la elección del nombre rinde homenaje a don Cayetano de la Canal, cofundador de la ciudad de Necochea, muerto en el combate de San Antonio de Iraola en 1855.

Por su parte, el 7 de agosto de cada año, el templo ubicado en la calle Cuzco N° 150, del barrio porteño de Liniers, convoca a miles de fieles que se acercan para agradecer o pedir la gracia del Santo Patrono de la Providencia.

Una de las más difundidas oraciones dirigidas a San Cayetano es:

¡Oh, glorioso san Cayetano, Padre de la Providencia!

No permitas que en mi casa me falte la subsistencia y de tu liberal mano una limosna te pido en lo temporal y humano.

¡Oh, glorioso San Cayetano, providencia, providencia, providencia!

Vitrales... luz y pasión divina en la Catedral de Azul

En los vitrales, característicos del estilo gótico, la luz abundante y difusa que filtra a través de las vidrieras, produce cálidos resplandores agrandando las naves, pues la luz solar da exquisita vida a estos trabajos y al penetrar en los ambientes caracteriza su atmósfera, proyectándose en las paredes y frisos, con múltiples efectos de colores.

Los vitrales de la Iglesia Catedral "Nuestra Señora del Rosario", en total treinta y dos, tienen tonos vigorosos y profundos (verde, rojo, azul) con combinaciones de tonalidades más claras y fondos de grisalla; pintándose en cada uno de ellos una sola composición.

Fueron encargados a la casa "Vitraux D'Art" -siendo su representante en la Argentina el señor Feliciano Mary-, la que había sido premiada en la Exposición de París en 1889 con Diploma de Honor.

Las carnaciones están realizadas en vidrio rosa, mientras que el resto es una armónica combinación de colores, obteniéndose verdaderos efectos calidoscópicos. Resaltan los detalles, como las expresiones faciales y las manos, pintados con esmalte opaco fundido sobre el vidrio.

Los santos representados fueron elegidos por los diversos donantes y entre ellos se encuentra San Cayetano, que fuera donado por la "Congregación del Apostolado de la Oración". Es importante marcar que la colocación del vitral -como la de la gran mayoría de los demás-se hizo para la época en que se inauguró parcialmente el Templo -octubre de 1906-, siendo de esta manera la imagen más antigua que se conoce del Santo en Azul.

La obra de los vecinos

Corría el año 1987 cuando el Padre Raúl Troncoso le hizo una interesante sugerencia al matrimonio compuesto por Luis Terrile e Isabel Rosa Cachenaut.

Ellos poseían un terreno en la esquina Este de las calles General Rivas y Maipú, al que pronto donaron para un objetivo que en principio parecía remoto y casi inalcanzable. Sin embargo, la fe los impulsó a no claudicar en la loable tarea de brindarle a la barriada una capilla bajo la advocación de San Cayetano.

Luis Terrile se ocupó intensamente de desmalezar el "campito" -tal como lo llamara el Padre Raúl- y pronto pudieron lograr celebrar Misa a cielo abierto. La nutrida concurrencia del vecindario aportó muchas de las cosas necesarias para la celebración (mesa, mantel, bancos, flores, etc.), y presidió la ceremonia un elemento que se convertiría en todo un ícono de la labor realizada. Mientras se limpiaba el terreno, Luis pensó en convertir un poste de quebracho que halló en una Cruz, la cual se hizo realidad en las hábiles manos del carpintero Néstor "Naldo" Basile, quien se había sumado a la tarea de construir el anhelado templo haciendo, entre otras obras, más de medio centenar de bancos con reclinatorios.

Para aquella primera misa, el director del Colegio San Cayetano (fundado en 1985), profesor Oscar Alabart, asistió con un importante número de alumnos quienes llevaron la imagen del Santo de la institución para acompañar la ceremonia. También se hizo presente un grupo de niñas del Buen Pastor que conformaron un delicado coro para la ocasión.

Poco a poco los sueños fueron haciéndose realidad... Y hoy la Capilla de San Cayetano, bendecida el 3 de agosto de 1997 por el Obispo Emilio Bianchi Di Cárcano, es un faro de fe para toda la comunidad azuleña.

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