CAMILO JOSÉ COLOTTO

CAMILO JOSÉ COLOTTO

"No sabría que sería de mi sino hubiese hecho el intercambio"

Lo expresó el azuleño que vive en Ohio, Estados Unidos. Cuando apenas tenía 17 años se fue de intercambio del Rotary a jugar al básquet, finalmente le fue bien en fútbol pero se enamoró de una mujer y de la profesión que ejercía: la docencia. Así que después de haber llegado a tener cuatro trabajos por día, hace diez años que es docente de español en una de las mejores escuelas del estado, donde reside. Es el azuleño destacado que habló hasta de la educación en Argentina y en América.

3 de marzo de 2021

Por Laura Méndez de la Redacción de EL TIEMPO

Extremadamente extrovertido, hablador ("hasta por los codos" como dice él), simpático, carismático pero sobre todo con ganas de prosperar, maduró de golpe y en otro país, lejos de su familia. Lo hizo por elección: El amor a los deportes. Se define como "familiero", trata de buscarle la vuelta para no extrañar porque hace casi 20 años que reside en Ohio, Estados Unidos.

Se fue por intercambio del Rotary a competir en básquet pero le fue bien en el fútbol, lo becaron. Estudió 4 años en Kentucky, desde enero del 2003 (terminó el intercambio en junio del 2002 y volvió a Argentina a terminar la escuela secundaria. Se recibió con doble título universitario: periodismo y administración de empresas.

Después conoció a una chica en el tercer año de universidad y cuando terminó la universidad en Kentucky, se mudó con ella a Ohio, lugar donde reside. Pero es no sólo se enamoró de ella sino de su profesión. La docencia.

Así que realizó diferentes trabajos durante cuatro años y decidió volver a la universidad y recibirse por tercera vez, pero esta vez con el título de profesor de español de jardín de infante a secundaria.

Desde 2012 es profesor de español y ama su profesión. Fue contratado por una de las mejores escuelas de la ciudad y del estado.

Actualmente trabaja allí. Es azuleño, se llama Camilo Colotto y es el personaje que "presentamos" este miércoles.

"Fue una de las mejores experiencias de mi vida"

-Nombre completo. Edad.

-Camilo José Colotto, edad 36 años.

-¿A qué edad te fuiste de Azul y qué sueños te llevaste en la valija?

-Me fui de Azul con 17 años recién cumplidos, estaba en segundo año de polimodal (viajé más o menos en agosto del 2001 que es cuando arrancan las clases en USA (agosto a mayo el año escolar americano).

La verdad es que me fui por varias razones, pero si le preguntas al Camilo de 16/17 años, me fui con la idea de jugar al básquet en Estados Unidos, con el sueño (bastante ridículo, pero soñar es gratis) (risas) de llegar a la NBA. Mi idea era jugar en una secundaria, después que me bequen y jugar en una universidad y finalmente llegar a la NBA. Obviamente que nada de eso sucedió, pero se dieron cosas parecidas en lo deportivo con el fútbol. Pero el sueño que llevé en la valija y la gran motivación para hacer el intercambio, fue definitivamente la idea de jugar al básquet profesionalmente.

-O sea jugaste al básquet y sos afín a ese deporte, contame ¿cómo te fue?. o sea el intercambio y demás.

-Yo hice el intercambio de Rotary, donde uno elige un país y viajas a ese país a estudiar en la secundaria por un año, y a la vez un estudiante de ese país toma tu lugar en Azul y hace lo mismo, pero en Azul, viene y estudia por un año viviendo en tu casa y otras casas. El Rotary tiene varias reglas como no poder elegir la ciudad ni el estado, tener que rotar familias cada 3 ó 4 meses, y obviamente cumplir con todas las normativas y reglas. A mí me tocó la ciudad de Gillette en el estado de Wyoming. Una ciudad muy pequeña de 30 mil habitantes, en el estado con menos gente de Estados Unidos, más o menos 500 mil habitantes todo el estado. Probablemente una de las zonas menos visitadas de EEUU y con menos gente, pero increíblemente hermosa, con mucha naturaleza, parques nacionales, muchos animales y un paisaje increíble. Al principio no estaba muy contento, pero después entendí que haber vivido en esa parte de EEUU es algo que muy poca gente tiene la oportunidad de hacer, fui a lugares que muy pocos americanos han visitado y mucho menos argentinos. Muy parecido a vivir en los lugares más lindos de la Patagonia Argentina, poca gente, pero un paraíso natural.

En cuanto al básquet y el deporte, se dio una cosa muy particular. Yo viajé con la idea de jugar al básquet, aprender, mejorar, ya que en Estados Unidos se juega el mejor básquet del mundo, y eventualmente poder quedarme becado. Soy muy fanático de los deportes, me gustan todos y he jugado muchos, pero tengo un amor y una pasión especial por el básquet y el fútbol, que son los dos deportes que más practiqué en mi vida. Para la época que decidí viajar a Estados Unidos, ya había dejado de jugar al fútbol para dedicarme completamente al básquet, el fútbol me había cansado un poco (empecé a jugar a los 4 ó 5 años) y había dejado de ser divertido, y había encontrado en el básquet una pasión nueva que me llevó a practicarlo todos los días. Con el sueño latente y muchas ganas llegué a Gillette con la esperanza de aprender y competir contra los mejores y demostrarme a mi mismo que tan bueno era, y casi enseguida la vida me pegó una cachetada que me voló los sueños de la cabeza y me trajo a una realidad que no esperaba. En Estados Unidos los deportes escolares son por estaciones y el básquet es un deporte de invierno, yo llegué en el otoño casi invierno a Gillette y me tocó hacer las pruebas para ver si quedaba en el equipo de la secundaria (más o menos quedan 12 jugadores). Ahí fue donde me di cuenta que sabía poco y nada de básquet y que no había "chance" que me dieran una beca universitaria en ese deporte, la verdad fue un baño de humildad muy grande que me trajo a la triste realidad. Pasé las pruebas y quedé en el equipo, pero era más o menos el 7/8 jugador, o sea que solo jugaba cuando los titulares (son 5) estaban cansados o el partido estaba ganado. Fue en ese momento que decidí hacer un cambio a mis planes y volcarme nuevamente al fútbol. Respetuosamente hablé con el técnico y le dije que iba a dejar al equipo para darle paso a un jugador que tuviera más ganas de jugar y que me iba a jugar fútbol sala con amigos y un club de la ciudad que me había ofrecido. Como el fútbol sala se jugaba al mismo tiempo que el básquet no podía hacer las dos cosas y me decidí por jugar al fútbol, no porque estaba enojado o triste con el básquet, sino para volver a entrenar y practicar fútbol que hacía mucho tiempo no jugaba y así llegar a la temporada escolar de fútbol, fútbol 11, que era en la primavera con la mejor preparación posible. La verdad es que al fútbol tampoco era la gran cosa, había jugado mucho tiempo en Argentina, probablemente de los 5 a los 14 o 15 años, y en algún momento llegué a competir seriamente, pero de nuevo no era una súper estrella. Pero en ese momento en Estados Unidos y específicamente en Wyoming el fútbol no era un deporte muy popular y estaba creciendo, así que con mis limitadas habilidades pude sobresalir de manera sorprendente. Con el equipo de la escuela nos fue muy bien, llegamos a la final del torneo estatal (el más importante a nivel secundario) pero perdimos 3 a 2. Gracias a la buena temporada y haber salido campeón a nivel clubes con el club de la ciudad me ofrecieron varias becas universitarias completas para jugar al fútbol. También hice otras pruebas con una compañía argentina que trae jugadores de fútbol argentinos a EEUU, los hace jugar varios partidos durante dos semanas y muchas universidades te vienen a ver y así uno puede conseguir más becas. Tuve mucha suerte y me ofrecieron varias becas también completas a distintas universidades de Estados Unidos, becas en estados como, Wyoming, Colorado, California, Indiana, Kentucky, Maine, Missouri, Georgia y varios más. Y terminé eligiendo una universidad en Kentucky donde tenía varios amigos, ya que no quería ir a una universidad y estar solo.

-¿Fue la mejor decisión?

-No sé si fue la mejor decisión elegir una universidad para estar con amigos, pero no me arrepiento de nada ya que fue una de las mejores experiencias de mi vida que cambiaría mi vida para bien y para siempre.

En cuanto al intercambio fue una de las mejores decisiones de mi vida, una que me cambió la vida para siempre, me llenó de amigos e historias que nunca voy a olvidar, y tuve la oportunidad de conocer una cultura totalmente nueva y lugares soñados. El intercambio de Rotary no solo te hace crecer como persona, sino que te da la oportunidad de vivir en otro país, aprender otro idioma, aprender otra cultura, vivir con otras familias, viajar con los otros estudiantes de intercambio por todo EEUU y viajar con las diferentes familias, entre otras cosas. Aprendí muchísimo viviendo y yendo a la escuela en otro país, me convertí en verdadero bilingüe, tuve la oportunidad de conocer todos los estados que rodean Wyoming y muchos más también, conocí personas de todo el mundo e hice amigos que hasta hoy mantengo el contacto no solo en EEUU sino en todo el mundo, y lo más importante de todo me abrió las puertas de Estados Unidos para estudiar y trabajar y poder llegar a ser lo que soy hoy. Si te soy honesto, no sabría que sería de mi sino hubiese hecho el intercambio, definitivamente no sería maestro, no viviría en EEUU, no tendría todo lo que tengo ni viajado todo lo que he viajado, mi vida seria completa y absolutamente distinta, no sé si mejor o peor pero definitivamente distinta. El intercambio fue indudablemente la mejor decisión que tomé en mi vida. Y puedo seguir hablando horas del intercambio, pero voy a parar acá (risas).

-O sea si no entendí mal, te fuiste con una beca y después... ingresaste en la U.

-Como te dije antes, me fui con una beca de fútbol totalmente inesperada a probar suerte a una universidad llamada Brescia University en la ciudad de Owensboro en el estado de Kentucky donde ya estudiaban un par de amigos. Las universidades americanas son muy caras y yo tenía beca completa, o sea que no pagaba nada y vivía en la universidad, solo tenía que pagar los libros y otras pequeñas cosas, así que me ahorre muchísimo dinero. Así que sin querer queriendo terminé consiguiendo lo que había soñado y venido a buscar, pero en vez de hacerlo con el básquet lo hice con el fútbol. Estudie 4 años en Kentucky, desde enero del 2003 (terminé el intercambio en junio del 2002 y volví a Argentina a terminar la escuela secundaria por si lo de la beca en EEUU no funcionaba o no me gustaba y decidía volver a estudiar en Argentina) a diciembre del 2006 donde me recibí con doble título universitario, uno en periodismo y uno en administración de empresas. Las vueltas de la vida me llevó a conocer una chica en el tercer año de universidad, entonces cuando terminé la universidad en Kentucky, me mudé con ella a la ciudad de Columbus, en el estado de Ohio que es donde vivo hoy en día, esto fue más o menos en marzo del 2007.

"Ser profesor, al menos en Ohio, es un trabajo fantástico"

-Sos profe de castellano en Estados Unidos, contame ¿cómo vas con eso?. ¿Por qué elegiste ser docente?, ¿qué es lo que más te fascina?

-En Estados Unidos he trabajado de absolutamente todo y todos los trabajos me han enseñado algo. He trabajado en McDonald's, de mesero y barman en 6 restaurantes diferentes, he sido técnico de fútbol, he trabajado para la televisión latina en Columbus en canales como TV Azteca y Telemundo, tuve 3 programas de radio, trabajé para el Columbus Crew (equipo profesional de fútbol de la MLS) comentando partidos de fútbol y haciendo la voz del estadio, y muchos trabajos más, pero la carrera con la cual me enamoré y la que sigo trabajando hoy en día es la de profesor de español en una escuela secundaria. Llevo 10 años trabajando de profesor y amo esta profesión con la cual me enamoré de más grande, ya que de chico nunca hubiese pensado en enseñar y menos enseñar español. Después de recibirme de periodista y administración de empresas en Kentucky y trabajar por lo menos 4 años en distintos trabajos decidí volver a la universidad y recibirme por tercera vez, pero esta vez con el título de profesor de español de jardín de infante a secundaria. Como ya tenía dos títulos universitarios solo tuve que hacer una certificación para ser profesor y obtener el tercer título, la certificación me tomo solo 1 año y medio y así pude recibirme rápido y empezar a trabajar en el año 2012 cuando fui contratado por una de las mejores escuelas de la ciudad y del estado. Ser profesor, al menos en Ohio, es un trabajo fantástico, la docencia es una carrera que a mi personalmente me fascina, creo que después de los padres y algún que otro técnico, los profesores y maestros son las personas que más influyen en tu vida, al menos así lo fue para mí. Acá en Estados Unidos y especialmente en Ohio es una carrera que está bastante bien remunerada o por lo menos se vive muy bien con el salario que me pagan, pero lo más importante es la influencia que uno tiene con los alumnos, las relaciones que he tenido la suerte de crear con los miles de alumnos que he enseñado en estos 10 años, y también la posibilidad de enseñar el español que es un idioma que amo y que me siento muy cómodo enseñando. Yo realmente creo que los idiomas son importantísimos, ya que te abren las puertas del mundo y te brindan muchísimas posibilidades, no solo laborales, sino poder comunicarte con personas de todo el mundo, poder viajar y estudiar en otros países, y obviamente conseguir mejores trabajos y mejores salarios. Mis padres casi que nos obligaron a mi y a mis hermanos a aprender inglés, y es gracias a eso que yo pude hacer el intercambio, venir a EEUU y todo lo que he logrado hoy en día se lo debo al simple hecho de haber aprendido ingles en Argentina y a mis padres. En mi caso tuve la suerte de recibirme y que justo se abra una posición en una de las mejores escuelas de la ciudad y del estado, así que apliqué al trabajo, tuve una entrevista y me ofrecieron el trabajo. Ya hace 10 años que estoy enseñando y para mi es el mejor trabajo del mundo, enseñar tiene un no sé qué, que para mí es especial. Me llevo muy bien con los alumnos, y aunque no soy el mejor maestro sé como hacer que la clase sea divertida, como me gusta tanto aprender, eso me enseñó a enseñar y todos los días aprendo como enseñar mejor. A mi particularmente siempre me gustó la escuela y ser alumno, hay pocas cosas más lindas que estar con tus amigos en la escuela y aprender, más si te gusta lo que estas aprendiendo. Aquí en EEUU el español es cada vez más importante, es básicamente un segundo idioma no oficial, ya que EEUU es el segundo país con más hispanohablante del mundo después de México, hay más de 70 millones de hispanohablantes y por ende se habla muchísimo el español. Hay estados como Florida, Texas, California, Nuevo México donde es casi imprescindible saber español y acá en Columbus hay por lo menos 250 mil latinos y la mayoría no habla inglés así que si quieres comunicarte o trabajar con ellos tienes que saber español y eso hace que muchos alumnos tomen el idioma en la secundaria y en la universidad ya que es una clase optativa, no es obligatoria.

La elección de ser docente se dio por diferentes motivos, pero la influencia más grande fue la de mi ex esposa Sheri, ya que fue ella la que empezó a trabajar de docente 3 años antes que yo, y la decisión de ella de convertirse en profesora de español también fue muy influenciada por mí, por mi familia, y por la idea de tener que aprender a hablar español para comunicarse con mi familia y poder visitar Argentina. Al ver a Sheri enseñar y también ver con la alegría que volvía todos los días, me hizo comprender que la docencia sería un muy buen trabajo para mí, además de entender los buenos beneficios que vienen con esa carrera. Otros factores también me llevaron y motivaron a volver a la universidad a conseguir mi título de docente, factores como haber sido técnico de fútbol por 5 años, trabajando con chicos de 6 y 7 años a adolescentes de 15 y 16. Siendo técnico de fútbol me dio a entender que enseñar fútbol en una cancha no es tan distinto de enseñar español en una clase, entonces me sentía ya un poco preparado. También el factor del calendario de la escuela me pareció muy favorable para poder hacer otros trabajos como seguir siendo técnico de fútbol, pero esta vez en el equipo de la escuela, o seguir trabajando de barman y mesero en restaurantes que es un trabajo que me encanta también. Y ni hablar de tener los veranos libres para poder viajar por el mundo y visitar a mi familia y amigos en Argentina, que siempre fue algo primordial a la hora de decidir qué carrera elegir, muchos maestros no les gusta sincerarse que el calendario es muy beneficioso, pero es la verdad, ya que la docencia te da mucho tiempo libre para poder hacer otros trabajos, tener hobbies como viajar, o simplemente pasar tiempo con la familia.

Por último, tengo que mencionar que la influencia de mi familia fue muy importante a la hora de elegir la carrera, ya que tengo 4 tíos y tías que son docentes en Argentina y siempre me hablaron maravillas de la carrera, aunque en Argentina sea distinta. Al final fue una combinación de muchas cosas, ver a Sheri ser tan feliz con la carrera, entender que yo podría ser buen docente porque de alguna manera ya lo venía haciendo, las ganas de tener un trabajo con beneficios, jubilación, seguro y un calendario muy libre y accesible, y también venir de una familia de muchos docentes que de alguna manera u otra me han influenciado para elegir esta profesión. Hoy por hoy pienso que una de las mejores decisiones que tomé en mi vida y estoy increíblemente feliz de haberla elegido, es increíble cómo se dan las cosas, nunca hubiera imaginado ser profesor de español, nunca.

-¿En qué escuela estás?

-Yo enseñó en una escuela secundaria que se llama Olentangy Orange High School, está en la ciudad de Columbus en el estado de Ohio. Olentangy es el distrito escolar más grande del estado y el que ha crecido y se ha expandido más rápido del estado. El distrito tiene 15 escuelas primarias (de primer grado a quinto), 5 escuelas medias (de sexto a octavo) y 4 escuelas secundarias de (de noveno a doceavo), es inmenso.

"En este país nadie te regala nada, sino que te dan oportunidades"

-¿Qué es lo que te motivó para hacer lo que haces?. Creo que lo respondes en la anterior respuesta.

-Desde chico siempre me gustó mucho trabajar y cuando llegué a EEUU pude empezar a tener trabajos desde muy joven y así empezar a ahorrar y crear en mi cabeza una cultura de trabajo y esfuerzo. En este país nadie te regala nada, sino que te dan oportunidades, y si uno aprovecha esas oportunidades y trabaja fuerte se pueden lograr muchas cosas y ser muy exitoso. Esa cultura de esfuerzo y trabajo vino inculcada de mis padres, los cueles siempre trabajaron muchísimo para que no nos falte nada, verlos a ellos poner tanto esfuerzo para ser exitoso me mostró una manera de vivir la vida que hoy les esto agradecido. Al irme a los 17 años tuve que crecer de golpe y muy rápido, por eso entendí desde muy chico que nada es gratis en esta vida y si realmente quieres algo hay que trabajar mucho para lograrlo. Con esa mentalidad y las oportunidades que te brinda este país, ya a los 18 años trabajaba y ahorraba con la idea de hacer lo que más me gusta que es viajar por el mundo y visitar a mi familia y amigos. Cuando llegué a Columbus tenia de promedio 4 trabajos al mismo tiempo algo que solo puede lograrse en EEUU, y cuando empecé a enseñar en la escuela mantuve esos 4 trabajos, pero me tomaba los veranos libres. Hice un acuerdo conmigo mismo y con el restaurante que ya trabajaba en donde trabajaba de mayo a agosto y me tomaba todo junio y todo julio para viajar por el mundo o ir a Argentina por periodos largos. Fueron esos viajes largos por Europa, Asia, Norte y Suramérica, y Oceanía los que más me motivaron a siempre trabajar lo que más pudiera. Durante estos 10 meses que trabajaba me levantaba a las 6 de la mañana enseñaba en la escuela hasta las 4 y a las 4 y media o 5 me iba al restaurante hasta las 10 u 11 de la noche al menos 4 veces por semana, durante los otros días trabajaba de tutor privado ayudando a los alumnos que necesitaban ayuda extra y los fines de semana trabajaba de técnico de fútbol en un club de la ciudad. Cuando uno hace lo que le gusta ni siquiera lo ve como trabajo y aunque muchos días terminaba cansado, la idea de viajar a Europa, conocer Australia, visitar Japón y China, ir a México o Brasil, o pasar un mes en Argentina con mi familia y amigos siempre fue mucho más motivadora que cualquier cansancio o desgano que tuviera. Cuando uno vive lejos de su familia, amigos, de su país y su cultura, trabajar para poder ir a visitar no tiene precio, uno mide las horas de trabajo con las horas que iba a pasar riéndome con los pibes comiendo un asado. Esa motivación y ganas le gana a todo lo demás que uno pueda sentir.

"No sé si sufrí desarraigo, pero si extraño todos los días"

-Sos familiero y muy amigo, ¿sufriste desarraigo?, ¿cómo te fue con eso?

-Soy recontra familiero y amiguero, para mí no hay nada más importante que la familia y los amigos, que siempre dije "los amigos son la familia que uno elige". Muchas veces me pregunté que hacía tan lejos de ellos, no lograba entender porque cuando para mi eran lo más importante del mundo, elegía estar tan lejos y verlos tan poco. Pero luego entendí que acá tampoco estaba solo, que había formado una familia y que tenía tantos amigos acá en EEUU como en Argentina y que si decidía volver a Argentina los extrañaría a ellos. Entonces como dije antes, me motivé para trabajar fuerte y poder hacer los dos, vivir acá y compartir mis días con mi familia y amigos americanos y trabajar duro para poder viajar y pasar tiempo en Argentina. Es por eso que amo ser docente, porque me permite hacer lo que me gusta y a la vez tener suficiente tiempo libre para viajar y visitar amigos y familia. Lo que hice fue entender que a veces no es la cantidad del tiempo que uno pasa con amigos y familia sino la calidad de ese tiempo, y empecé a viajar con amigos y familia o visitar Argentina y disfrutar de ese país de una manera distinta, y aunque no era mucho el tiempo que pasaba en Argentina cuando iba me aseguraba de disfrutar al máximo y hacer todo lo posible porque sabía que iba a pasar un tiempo largo hasta que volviera.

No sé si sufrí desarraigo, pero si extraño todos los días. Yo creo, y me conozco bien, y sé que, si realmente estuviera triste o depresivo por extrañar Argentina, a mi familia y amigos simplemente me tomaría un avión y volvería. Extrañar no necesariamente significa sufrir desarraigo, más cuando llevas una buena vida en el nuevo país, pero no es fácil a veces. La cultura americana es muy distinta a la Argentina, la gente también es diferente, no mal diferente, pero entienden otra cosa cuando uno dice familia o amistad, pero yo pude formar un grupo de amigos de todo el mundo y tratar de imitar a nuestra cultura que creo en lo familiero y amiguero no tiene comparación en el mundo. Es difícil no extrañar los días de la madre o del padre, o no extrañar cuando te perder los asados del domingo, los cumpleaños y casamientos de tus amigos y familiares, se extraña el "fulbito" con los pibes, las salidas, ir a la cancha en familia a ver Boca, y todas las cosas que nos hacen especial a los argentinos. Para mi es imposible no extrañar, pero también aprendí de chico a manejar esos sentimientos porque entendí que no iba a poder vivir extrañando, no tiene sentido estar viviendo en un lugar lejos, pero deseando estar viviendo en otro lugar, se haría casi imposible. Al principio cuando dejé Argentina para venir de intercambio, todo era nuevo y uno se enfoca en conocer gente, aprender la cultura, el idioma, probar cosas nuevas entonces no piensa tanto en Argentina, cuando te vas asentando ya es otra cosa y tenes muchas cosas positivas en tu nuevo lugar y así vas apaciguando ese sentimiento de extrañar y para cuando te acordase ya estás de vuelta visitando a Argentina. Yo me prometí y les prometí a mis viejos el viajar por lo menos una vez por año a visitar o mandar un pasaje a ellos para que me visiten y hasta este año del Covid lo había cumplido. Yo creo que la solución para no extrañar tanto, lo cual es casi imposible, es crear un grupo de amigos similar al que tenés allá y vivir de manera feliz en el nuevo país que elegiste, no todo el tiempo pensando en lo que pasa en Argentina o que le será o seria si estuvieras allá. Hay que enfocarse en tu nuevo lugar y vivir siempre con una sonrisa en la cara esperando el momento donde te toca subirte al avión para volver a ver a tus seres querido. Obviamente que la tecnología ayuda, tengo muchísimos grupos de WhatsApp con amigos y familiares, también hago video llamadas cuando lo necesito y hasta puedo ver a Boca en casa y comer asados o comprar alfajores en algunas tiendas hispanas de la ciudad. No es lo mismo eh, una charla virtual no es lo mismo que tomar mates con tu viejo o tu vieja, un mensaje de vos no es lo mismo que comer un asado con los pibes, poder darle un beso y un abrazo a tus seres querido ni se acerca a enviar una foto o un beso escrito y ver a Boca en casa solo ni se compara con verlos con mi viejo, hermanos, primos, y amigos y abrazarte cuando mete un gol, pero definitivamente ayuda y hace que extrañar sea solo sabores, momentos, recuerdos o las ganas de viajar. Como soy feliz acá nunca sentí desarraigo, pero si, extraño absolutamente todos los días.

"Azul me parece una ciudad increíble para crecer"

-¿Qué recuerdos tenes más presentes de Azul?

-De Azul solo tengo buenos recuerdos, pasé la infancia más feliz del mundo en esa ciudad. Yendo al club de Remo o al bancario a hacer deportes con mis amigos, jugando al fútbol en Alumni o al básquet en Vélez, incontables asados en casas de amigos o familiares o en los clubes o el balneario. Recuerdos imborrables de mis años en la escuela Sanca, la promo, Mamut, celebrar los campeonatos de Boca en la plaza, ir a andar en bici al Parque, comer la mejor pizza del mundo de Pizza Palas y las mejores medialunas del mundo de Dall Aglio a las 6 de la mañana con unos mates después del boliche y así puedo seguir por horas. Azul me parece una ciudad increíble para crecer, para pasar la adolescencia y crear las mejores relaciones con tus amigos, para andar con tranquilidad y autonomía en la bici sin tener que depender de nadie o con miedo que pase algo, para juntar anécdotas y crear los mejores recuerdos de tu niñez o adolescencia. Creo que hasta los 18 Azul es una ciudad perfecta, después uno busca un poco más de aventuras y conocer ciudades más grandes con los desafíos que eso trae, pero cada vez que vuelvo a Azul lo hago con una sonrisa en la cara.

-¿Formaste familia, finalmente?

-Formé familia, y no lo digo por los amigos que conocí. Formé familia con Sheri, la mujer que conocí en el medio de la universidad, la mujer por la cual dejé a mi familia, mi país, mis amigos para probar suerte acá, la mujer que me influenció para hoy ser docente, con la que fui increíblemente feliz, y con la que viajé por todo el mundo, ella siempre fue mi compañera de viaje. Me casé y estuve casado con ella por 11 años, y en total estuvimos juntos 15 años, adopté a su familia como mía y ellos también me adoptaron como su hijo, siempre me trataron de la mejor manera y como uno más de la familia, pero lamentablemente por cosas de la vida nos separamos, y hoy por hoy seguimos siendo amigos. Nunca logramos tener hijos, pero tuvimos y tenemos perros juntos así que nos vemos bastante seguido. No sé quién seria, ni que haría, ni donde viviría si no hubiese conocido a Sheri, siempre le voy a estar agradecido y deberle mucho de la persona que soy a ella. Todavía me trato con su familia y cuando puedo me junto a comer o jugar al tenis con su padre. No me hubiese quedado a vivir en EEUU si no hubiese formado una familia, es increíble cómo se dan las cosas que pueden cambiar tu vida para siempre.

-¿Qué es Azul para vos?

-Azul para mi es y será mi casa, mi hogar, la ciudad con mejores recuerdos del mundo. Vivo acá en Columbus hace 14 años y lo siento como mi ciudad, pero Azul es mi casa. Conozco las esquinas, sé que negocios vienen antes de que aparezcan, conozco las calles, los olores, los ruidos y sonidos, las plazas, los parques, no necesito mapas para manejarme, cuando veo y paso por lugares se me vienen a la cabeza montones de recuerdos felices que me hacen sonreír, tengo miles de historias por toda la ciudad y es donde vive mi papá, mis tíos, muchos de mis amigos, gente muy querida y donde mi papá tiene la farmacia en la que pase incontables horas. Si algún día decido volver a vivir a Argentina, definitivamente viviría en Azul.

-Justamente, ¿volverías definitivamente?, ¿con qué proyecto?

-Esa es una pregunta que me hago todo el tiempo y que mis padres me hacen todo el tiempo. La respuesta es muy relativa, es imposible decir que nunca volvería, pero si me preguntas hoy en día te diría que no. Estoy muy feliz acá en Columbus y en EEUU, he conseguido un trabajo excelente, conocido cientos de personas que me quieren y que yo quiero, he sido muy exitoso al menos en mis propios parámetros, tengo una casa, un auto, perros, amigos, un trabajo que me costó mucho conseguir, y un modelo de vida de adulto que solo conozco acá. No te voy a decir que me americanicé, pero si me acostumbré a vivir de una manera que es muy diferente a la argentina. No te olvides que yo me fui a los 17 años y hoy tengo 36, toda mi vida de adulto, lo que es estudiar, trabajar, vivir solo lo aprendí acá y dejar todo y volver se me haría muy difícil. Pero nada de eso importa si no sus feliz, me lo enseñó mi padre, él siempre me dijo lo único importante en la vida es ser feliz, ya sea acá, en Argentina, en Europa, en China, siendo profesor, mesero o barman. Mi viejo me pregunta siempre ¿"sos feliz macho?" y hoy por hoy la respuesta es siempre un rotundo si, ahora seria feliz en Argentina?. Seguro que sería feliz, pero porque cambiar algo bueno, algo que me costó tanto conseguir, algo por lo que trabaje tan duro, más cuando puedo volver y disfrutar de mis amigos y familia constantemente gracias a mis trabajos. No te olvides que yo llegué con una valija con ropa, zapatillas y golosinas y hoy tengo todo lo que soñé y mucho más, me costó mucho conseguirlo a pico y pala y todo solo, siempre con el apoyo de mis padres y amigos, pero solo, en fin. ¿Volvería definitivamente? Hoy es un no, quizás en el futuro sea un por ahí, pero si volvería seria a Azul y de hacerlo me pondría mi propio restaurante o bar que es un trabajo que vengo haciendo hace 15 años y que conozco muy bien. No creo que fuera maestro, no me parece la misma profesión allá que acá, pero si me animaría a poner algún negocio, crear trabajo, fomentar algo nuevo y distinto, ser mi propio jefe y también ayudaría en la farmacia obvio, no sería farmacéutico ni loco, pero si podría mejorarla en otros aspectos. Constantemente hablo con amigos y pienso negocios para poner en Argentina y mejorar Azul, pero por ahora son solo deseos, planes, ilusiones. Quien sabe que será en un futuro por ahora soy feliz acá.

-Sé que también te gusta el cine. ¿Nunca te propusiste hacerlo?

-Mis dos pasiones en la vida siempre fueron el deporte y el cine, luego más de grande encontré viajar como tercera pasión. De chico recuerdo ver películas todo el tiempo, al punto que los fines de semana a la noche me encantaba quedarme en casa viendo cine con mi abuela o con mis viejos en vez de salir a bailar. Me gusta tanto el cine que iba siempre solo al cine de Azul o me alquilaba casi una película por día, era un adicto, y miraba todo tipo de películas sin importar el género o el idioma. En un momento la idea de ser director de cine era lo único que quería hacer si no llegaba a ser un atleta profesional, pero después me dio un poco de miedo estudiar eso y decidí hacerlo mas como hobbies. Con mis hermanos y amigos nos gustaba hacer películas caceras, escribir mini guiones e intentar actuar, a tal punto que a los 15 años escribí un guión y con mis amigos y mi hermano mas chicos filmamos un corto de 15 minutos de terror para los bonaerenses llamado "El Conjuro" fue una experiencia increíble y terminamos saliendo segundos en Azul. Ya de grande me dedique más a mirar cine que otra cosa, sigo yendo al cine solo, mirando absolutamente todo, y en mis ratos libres escribí un par de guiones que espero algún día mi amigo director de cine que vive en Barcelona, Bruno Zaffora, los pueda filmar. Nunca me animé a dedicarme del al cine, pero si trato de vivir vicariamente a través de mi gran amigo director y de ayudar en todo lo que se pueda, ya sea produciendo, criticando, donando plata o lo que fuere. En algún futuro me gustaría producir algo con Bruno, escribir algo juntos, o lo que sea, pero por ahora me considero un aficionado del cine que mira todo lo que le da el tiempo. Pocas cosas me entretienen más en el mundo que una buena peli, pero ojo que también me gustan las series y la televisión, pero me quedo con el cine siempre.

-Ya que hablamos de cultura, contame las diferencias culturales entre países, ¿qué es lo que más te llama la atención?, ¿sistemas educativos?, y además has realizado viajes por todo el mundo, así que me podes dar una opinión más precisa de cómo ves a la Argentina en cuánto a cultura y educación. ¿Qué le falta? ¿qué le sobra?, ¿qué pasa con la educación pública?

-Yo creo que la diferencia cultural más grande entre Argentina y EEUU por ahí son las formas como se viven las relaciones, especialmente las relaciones con la familia y la amistad. Acá los americanos tienen trabajos a los 15 o 16 años, tienen sus autos, sus celulares, algunos a los 18 viven solos y se mantienen solos. En cambio en Argentina nosotros priorizamos la amistad ante todo porque no tienes ni dinero, ni autos, ni trabajos, y todo lo que tienes es lo que te pueden dar tus padres o lo que tienen ellos, entonces lo único que si tienes son tus amigos y estamos todo el tiempo juntos. Lo mismo pasa con la familia, el americano (obviamente no todos porque no puedes ponerlos a todos en la misma bolsa) tiende a ser más frío, más independiente, menos conectado con la familia y sus amigos o simplemente lo viven de manera distinta. Ya de por si como nos saludamos los argentinos con un beso y abrazo es más cálido que el famosos apretón de manos, o el compartir un mate, algo que nunca funcionaria acá en EEUU porque no son de compartir muchas cosas. Después, hay que tomar en cuenta que culturalmente somos muy distintos, el idioma, la comida, los deportes, la idiosincrasia, y muchos aspectos más, Argentina tiene mucho más en común con Europa con los italianos y españoles, más que con los ingleses o los americanos y de ahí vienen muchas diferencias, es difícil comparar los dos países porque es como comparar manzanas con naranjas.

En cuanto a los sistemas educativos también son completamente diferentes, la modalidad, las notas, como se enseña, las horas que vas a la escuela, y las elecciones que tenes. En EEUU unos alumnos eligen sus clases, tiene la posibilidad de tomar clases como idiomas, banda, entrenamiento deportivo, arte de todo tipo, carpintería, televisión, y hasta cocina, y puedo seguir nombrando muchas más. Ósea que un alumno de secundaria puede salir de la escuela sabiendo otro idioma, como jugar un deporte, tocar un instrumento o cantar, cocinar, hacer todo tipo de arte, o creando mesas y sillas, algo que en Argentina tiene que ser aparte de la escuela y pagado por tus padres. También hay una diferencia enorme en la cantidad de horas que los americanos van a la escuela, ellos llegan a las 7 de la mañana y se van a las 3 de la tarde, o sea que pasan 8 horas en la escuela y almuerzan en la escuela también y en Argentina son solo 4 ó 5 horas de escuela y almorzas en tu casa. Los deportes es una diferencia muy grande también, el deporte en EEUU esta conectado a la escuela y a la universidad, cuando haces deportes eres parte del equipo de la escuela y la representas, pero también eres alumno así que si tienes malas notas no puedes participar en deportes, y a la hora del profesionalismo como no hay inferiores o ligas menores en la mayoría de los deportes tienes que asistir a una universidad para participar lo que te permite obtener un diploma y un titulo cuando estás entrenando para ser profesional, o sea no sacrificas tu carrera por ser un atleta, si no llegas al profesionalismo al menos tenes un titulo para trabajar de algo.

En cuanto a la educación argentina no sé si puedo opinar mucho porque solo utilicé la escuela y en un momento muy difícil del país, pero en cuanto a la educación universitaria creo que Argentina al ofrecer una educación gratuita lo hace mucho más permisiva y le da la posibilidad a todo el mundo. En mi opinión no sé si debería ser totalmente gratuita, se podría cobrar un poco solo para mantener las universidades un poco mejor y con mas tecnología, no estoy hablando de mucho dinero sino un arancel básico y accesible y que se utilice ese dinero para mejorar la infraestructura y mantenerlas mas modernas, y los alumnos que no pueden pagarlo simplemente ofrecerles becas. En cambio acá, en EEUU la educación universitaria es muy cara, a tal punto que un estudiante universitario que termina su licenciatura de promedio tiene una deuda de entre 50 mil a 100 mil dólares, lo cual es mucha presión para una persona de 22 años, y ni hablar si quieres estudiar carreras largas como medicina, farmacia, abogacía, etc. esas carreras les dejan a los alumnos deudas de casi 500 mil dólares, aunque luego tengan salarias altísimos, sigo creyendo que es mucha presión y estrés para una persona especialmente de esa edad. Lo que también genera que la universidad sea tan cara, es mantener a la gente en el mismo nivel socio-económico, ósea si tus padres son médicos tú puedes ser médico porque tienes dinero, pero si tus padres son docentes es muy difícil que tu puedas ser medico salvo que recibas becas y ayudas económicas, y eso me parece muy injusto. Básicamente te limita como estudiante a elegir carreras y universidades que puedas pagar, y no a elegir la carrera que siempre deseaste estudiar o lo que eres bueno. Ninguno de los dos sistemas es perfecto, pero definitivamente creo que me quedo con la Argentina a nivel universitario, especialmente universidades como la UBA, por ser gratuita, y que tiene un altísimo nivel y crea grandes profesionales. En cambio, la universidad americana no solo es donde uno aprende y obtiene un título, sino que es una experiencia de vida que es necesaria para los jóvenes, pero termina siendo demasiada cara mas cuando solo recibes licenciaturas ya que las maestrías son todavía mas cara. Una cosa es segura, la universidad americana es definitivamente e indiscutiblemente mucho mas divertida y fiestera que la universidad argentina, no sé si vale el dinero que te cobran, pero que la pasas bien, definitivamente la pasas bien.

-¿Queres mandarles saludos a tu familia, amigos, nombrar a alguien en especial?

-Para no quedar mal con nadie simplemente mandarle saludos a toda mi familia y la familia que elijo que son los pibes, los turnistas, mis amigos que me dan alegría todos los días. Pero quiero mencionar y agradecer a mi viejo José Luis "Homero" Colotto y Mónica Patricia "the cat" Dini que me dieron todas las herramientas para ser exitoso y me animaron y motivaron a viajar y conocer, aunque fuera chico y sabían que podían perderme, si hoy soy lo que soy es totalmente gracias a ellos que me formaron como persona y me enseñaron todo lo que se y más importante a ser feliz. También saludar a mis hermanos Martin "Cacha" Colotto, Sebastián "el feto" Colotto y mi hermosa hermana Milena Colotto. La última mención especial es para Bruno Zaffora que me nominó para esta sección y al Rotary de Azul por brindarme la posibilidad de hacer el intercambio que me cambió la vida.

-¿Qué les dirías a los jóvenes que se quieren embarcar en un proyecto como el tuyo al principio: conocer otros mundos...?:

-Les diría que lo hagan, que se animen, que la vida es corta y que no hay mejor cosa en el mundo que viajar. Lo único que nos queda en esta vida son las experiencias, aventuras y las historias y nada te da más de eso que viajar y conocer. No hay mejor plata gastada que viajar y conocer gente, países, culturas, que probar diferentes comidas, que estar en esos lugares que siempre soñaste o viste en películas o leíste en un libro. No tienen que quedarse a vivir como hice yo, lo mío se dio así, no lo planee, pero si elegí quedarme y cambió mi vida para mejor y para siempre. Pocas cosas son para siempre y quedarse a vivir en otra parte del mundo solo puede parecer extremo, difícil, y dar miedo, pero si deberían conocer, viajar, probar suerte, total lo único que perdes es un poco de tiempo. Volver a casa es fácil, se empacan las cosas y volves, pero viajar te mejora como persona, te abre la cabeza, te enseña empatía y aceptación, te hace crecer y te da experiencia y conocimiento, lo que uno aprende viajando no lo aprende de ningún libro o en ninguna escuela y la gente que uno conoce por el mundo son contactos y amigos que vas a tener de por vida. Yo promuevo mucho en la escuela hacer intercambios, se lo comunico a mis alumnos, les cuento mi historia o la de mi amigo Bruno Zaffora, los incentivo y los motivo, y con que al menos uno se anime a hacerlo creo que mi trabajo está hecho, y hecho con éxito. Viajar y conocer otros mundos tiene un solo gran problema, es adictivo. Una vez que conoces una parte del mundo queres verlo todo. Yo he tenido la suerte de viajar mucho, pero como siempre digo hay que dejar cosas y lugares para volver. Viajen y si pueden viajen con amigos, familia, y su pareja que les aseguro que no hay mejor plata gastada del mundo.

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