Política

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La Izquierda tiene candidato

12 de agosto de 2019

De esa manera, el Frente de Izquierda Unidad había logrado sortear exitosamente las PASO, sin que Rubolino dejara de reconocer -en una charla que mantuvo con EL TIEMPO- que la jornada electoral de ayer había sido “muy dura”.



Dos horas más tarde de lo que fue esa entrevista, el sitio oficial de las elecciones 2019 indicaba que el Frente de Izquierda había reunido en Azul 869 votos para intendente.



Sobre un total de 157 mesas computadas de las 173 que se habilitaron en todo el Partido de Azul, ese 2.26% de sufragios lo ubicaba al Profesor de Historia en la grilla de partida para lo que vendrá: las elecciones donde en octubre próximo se elegirá mandatario comunal. Una compulsa donde la Izquierda tendrá representación en la ciudad.



“Fue una elección muy dura. En particular, acá en Azul, muy polarizada por arriba, con la interna de Juntos por el Cambio y la del Frente de Todos. Eso, obviamente, rompe por abajo y nos dificulta un poco el acceso a los que estamos en el pelotón del fondo”, sostuvo Rubolino.



“Provisoriamente -agregó- estamos pasando las PASO. Y eso nos da una concepción de que está todo para crecer en octubre. Si estamos en las generales, obviamente que la expectativa es seguir creciendo e instalando el Frente de Izquierda Unidad”.



De la mano de los trabajadores



Según el docente, “por más que nos dé un número más o menos, lo importante es instalar al Frente de Izquierda como una fuerza de independencia política de los trabajadores”.



Juan Rubolino votó en la Escuela 19 “Martín Miguel de Güemes” poco antes del mediodía de ayer. Y después siguió de cerca la elección. Sobre todo, con el ojo especialmente puesto en lo que iba a pasar con su precanditura a intendente. Una postulación que finalmente anoche -teniendo en cuenta los guarismos con los que contaba y con lo que después oficialmente se mencionaba- se concretó.



Diferenciándose una vez más de los partidos mayoritarios, a los cuales definió como “distintos envoltorios de un mismo producto”, sabe que la Izquierda está en inferioridad de condiciones en la compulsa que se viene dentro de dos meses.



Pero el frente del que forma parte sigue soñando con romper con ese tradicionalismo hegemónico partidario. Algo que es posible -según el propio Rubolino dijo- sobre la base de consignas como el no pago de la deuda externa para “utilizar ese ahorro nacional en lo que es la creación de empleo, la industrialización, aumentarle el salario a las clases populares, que están siendo devastadas, y utilizar todos esos fondos para reactivar la economía”.



Desde su punto de vista, de acá a octubre el crecimiento de la Izquierda a escala local no significa hacerlo sólo con votos. También se trata de hacerlo “en una cuestión más orgánica y seguir generando más adeptos militantes”.



“No nos contentamos sólo con los votos. Lo nuestro va mucho más allá de eso. Va a lo cotidiano, a la lucha del día a día”. Una lucha donde lo primordial sea mejorar la situación de los obreros, a través de medidas para “desarrollar trabajo, un salario digno y un futuro”.



Hernán Bertellys: “Un caso particular”



En ese contexto que describió, al ser consultado por qué la propuesta de Bertellys se legitimó ayer en las urnas al convertirse en el precandidato que obtuvo la mayor cantidad de votos en las PASO, Rubolino sostuvo que el del actual mandatario comunal “es un caso muy particular”.



“Estamos hablando de un intendente que accedió por el kirchnerismo, que es peronista y que se pasa a Cambiemos. Es la manifestación más acabada de la crisis de régimen político que se vive hoy en nuestro país”, señaló.



Después dijo que esa interna entre el actual mandatario comunal y el ex intendente Duclós -“un peronista contra uno del GEN, que no está en ninguno de los grandes frentes políticos hoy en día”- habla también de que el electorado no asoció directamente a Bertellys “con la masacre social que significó para la ciudad la pérdida de 250 puestos de trabajo en Fanazul”.



Desde su punto de vista, y después de los resultados de ayer, Bertellys salió beneficiado a pesar del cierra de la fábrica de pólvora y explosivos. En su caso -opinó Rubolino- de la mano de “una artillería de obra pública” que se guardó “para estos cuatro últimos meses de campaña”.



“Pero nosotros lo responsabilizamos a él como cómplice del cierre de Fanazul y de la papelera Pachi Lara”, señaló sobre una situación que desde lo laboral sigue siendo crítica en Azul por esa “pérdida continua y sistemática de las fuentes de trabajo”. Algo por lo cual el ahora candidato a intendente por la Izquierda también culpó a Duclós e Inza.


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