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Ex policía está acusado de utilizar un título secundario trucho para defraudar al Estado

5 de noviembre de 2019

En primera instancia, un juez de Garantías elevó a juicio una causa penal que involucra a un azuleño que está acusado de haber truchado el título secundario para ingresar a la Policía de la Provincia, fuerza en la que se desempeñó hasta marzo del año pasado, cuando fue desafectado.



Además de la utilización de un falso título para ingresar a la Bonaerense, en el sumario penal donde el ex policía figura procesado le imputan haber defraudado al Estado.



Esa otra acusación está vinculada con el lapso de tiempo que percibió su salario como agente de seguridad, luego de que la carrera en la Policía la hiciera -según lo investigado- tras presentar un título secundario apócrifo.



Fuentes judiciales informaron que el imputado se llama Claudio Daniel Chacón y que actualmente tiene 29 años de edad.



Juan José Suárez, el titular del Juzgado de Garantías número 3 con asiento en los Tribunales de Azul, había sido el magistrado que semanas atrás elevó a juicio la causa penal que involucra al ex efectivo de la Bonaerense.



En ese sumario, el azuleño figura procesado por los delitos de uso de instrumento publico falsificado en concurso ideal con fraude en perjuicio de la administración pública.



El fiscal José Ignacio Calonje, actualmente a cargo de la Unidad Funcional de Investigaciones Especiales (UFIE) con asiento en Azul, había llevado adelante la instrucción de esta causa penal.



En ese contexto, posteriormente fue quien formuló la requisitoria de elevación a juicio de dicho expediente, solicitud a la que diera lugar en una primera instancia el juez de Garantías Suárez.



En la misma resolución, además, el magistrado rechazó un pedido de sobreseimiento que a favor de su defendido había presentado el abogado que lo está patrocinando, llamado Sergio Sosa Ortega (ver cuadro aparte).



Lo acreditado hasta el momento



En la causa penal que se instruyó por este caso se menciona que Claudio Daniel Chacón habían ingresado a la Policía de la Provincia de Buenos Aires el 4 de abril de 2016.



También, que para cumplimentar su ingreso a la fuerza “debía acreditar poseer estudios secundarios completos”.



Pero dicho requisito no lo podía cumplir, ya que no había terminado la Secundaria. A pesar de ese impedimento, supuestamente para fraguar su ingreso a la fuerza “presentó un certificado analítico apócrifo que daba por finalizado dichos estudios, engañando con esta maniobra a la Institución Policial que le permitió dicho ingreso”, se indica con relación al hecho que fuera materia de esta investigación penal.



“Asimismo -se continuó señalando en el sumario penal- la persona antes mencionada prestó servicios en la fuerza hasta el día 21 de marzo 2018, fecha en las que fue desafectado, percibiendo durante ese tiempo el salario correspondiente a su jerarquía, causando también un perjuicio patrimonial a la Institución”.



Con la descripción de ambos hechos, a escala penal el ex policía fue acusado de los delitos ya referidos de uso de instrumento público falsificado en concurso ideal con fraude en perjuicio de la administración pública.



Uno de los elementos de prueba valorados en la investigación es el título trucho que presentara en su momento el joven imputado para ingresar a la Policía de la Provincia de Buenos Aires.



Al respecto, al ser consultado el colegio que se mencionaba en ese papel, las autoridades de la institución respondieron indicando que Chacón “nunca fue alumno de este establecimiento” y que, en consecuencia, “no se expidió Titulo de Bachiller con Orientación en Economía y Administración como lo manifiesta el Titulo”.



Además, se aclaró desde ese colegio que, de haber sido real el título que el acusado presentó para ingresar a la Policía, la denominación correcta del mismo tendría que haber sido “Bachiller, Modalidad Economía y Gestión de las Organizaciones”.



Otro elemento que sirvió para determinar que ese título que el joven presentó en la fuerza era apócrifo se relaciona con el número de libro matriz mencionado en el mismo, que no se corresponde en absoluto con los que lleva contabilizados hasta el momento el establecimiento educativo donde el encausado afirmaba que había obtenido su título secundario.



También, las autoridades que figuran como firmantes en ese título trucho -un supuesto vicedirector y una aparente secretaria- nunca pertenecieron a la institución en la que el joven afirmaba haberse graduado en el Nivel Secundario.



Para el Juez de Garantías que elevó a juicio esta causa penal, es “determinante” el informe remitido desde el establecimiento educativo donde el encausado afirmaba que obtuvo su título.



A través del mismo, se concluye que Chacón nunca fue alumno de esa escuela y que, por lo tanto, nunca se le expidió título alguno.



“El elemento subjetivo exigido por el tipo penal se encuentra, con la provisoriedad propia de esta etapa, suficientemente abastecido para alcanzar el mérito para avanzar al siguiente estadio procesal”, sostuvo el juez Suárez al dar lugar a la elevación a juicio de esta investigación penal.



“Lo mismo debe decirse -agregó el magistrado- respecto al argumento dado por la Defensa, en cuanto a que su pupilo procesal obró de buena fe inscribiéndose ante el Ministerio de Seguridad para integrar la Fuerza Policial, en tanto es precisamente ese uso, que en modo alguno puede calificarse "de buena fe", lo que fundamenta la imputación de los ilícitos endilgados, dando lugar a un concurso ideal de delitos”.



“Es decir, el Sr. Chacon usó un documento que sabía que no era auténtico, en tanto era imposible que tuviera un título de un lugar donde nunca fue alumno; y fue ese mismo documento el medio para defraudar a la administración pública consumándose un perjuicio patrimonial sobre ella”, concluyó el juez Suárez.



“En tal sentido -agregó- tampoco puedo compartir los argumentos dados por el Dr. Sosa Ortega, quien aduce que su asistido solamente percibió el sueldo que le correspondía por la tarea de policía”.



“Y ello por cuanto el título secundario resultaba requisito para el ingreso a la fuerza y con ello el derecho de percibir haberes, que en caso de no haber logrado ingresar, por carecer del título, lógicamente no habría percibido. Dándose por ello el requisito que termina por consumar toda defraudación: el perjuicio patrimonial para quien fue víctima de un engaño. En este caso, la administración pública”, finalizó en la resolución el magistrado a cargo del Juzgado de Garantías número 3 con asiento en los Tribunales de Azul.



Un sobreseimiento que fue rechazado 



Sergio Sosa Ortega, el abogado que está patrocinando al ex policía azuleño en este caso, había manifestado su oposición a la elevación a juicio de la causa penal. Lo hizo a través de una presentación por escrito en la que también pidió, sin que en esta primera instancia prosperara, el sobreseimiento de su cliente Claudio Daniel Chacón.



Desde el punto de vista del Defensor Particular, el ex policía “fue engañado en su buena fe por terceros -se menciona en la resolución a través de la cual fue elevada a juicio esta causa penal- pensando que el título que le fuera otorgado era auténtico”.



Además, el abogado consideró que, en consecuencia, el joven “obró de buena fe inscribiéndose ante el Ministerio de Seguridad para integrar la Fuerza Policial”.



Desde su punto de vista, Chacón pensaba que todos los papeles que había presentado ante la Policía estaban “en regla”.



En ese contexto, su abogado consideró que no podía imputársele uno de los delitos por los que está procesado porque el azuleño encausado desconocía que ese certificado de estudios “era ideológicamente falso”.



El letrado objetó también que le atribuyeran una imputación penal por percibir un salario siendo policía, ya que su defendido “cumplió todos los pasos de admisión, desconociendo el carácter apócrifo de su título”.



En tal sentido, Sosa Ortega señaló que su cliente hizo un curso de alrededor de un año. “Término más que suficiente -según el abogado sostuvo- como para que la administración pública detectara el carácter falso del título”.



Además, después trabajó como policía, “siendo que solamente percibió el sueldo legal que le correspondía por tal tarea”. Algo que desde la óptica del abogado que lo patrocina no implicaba la comisión de fraude alguno del joven, ya que existió por parte de su cliente “la contraprestación laboral correspondiente”.



Pero ese planteo de la Defensa del ex policía no prosperó para el Juez de Garantías que terminó elevando en primera instancia a juicio esta causa penal.



“Advierto que el Dr. Sosa intenta -con los elementos ya referidos- ingresar valoraciones de pensamientos o sentimientos de su pupilo, pero que no tienen corroboración alguna dentro de la investigación ni han sido incorporadas por su defendido al momento de prestar declaración al ser indagado el encartado Chacón, haciendo uso de su derecho de no prestar declaración, por lo que nada se incorporó en autos (es decir, en las actuaciones relacionadas con la instrucción de esta causa penal) más allá de lo instruido por la Fiscalía”.



“Con los alcances propios de esta etapa del proceso, resulta difícil aceptar que el encartado desconociera que nunca fue alumno del Instituto que habría expedido su título de Bachiller”, escribió en lo dispuesto el juez de Garantías Suárez.



“Es decir -afirmó también el magistrado- más allá de los esfuerzos del Sr. Defensor, al pretender colocar a Claudio Daniel Chacón como víctima de un engaño a su buena fe, lo cierto es que no logro comprender cómo podría haber pensado el imputado que el título en cuestión era auténtico si nunca había transitado los pasillos del Instituto Secundario” que figura en ese documento trucho como el establecimiento donde se graduara.


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